A todos nos gustaría vivir de lo que hacemos, de lo que amamos, de lo que sentimos hacer bien… pero muchas veces no se puede. Nadie habla de hacerse millonario, a veces ni siquiera de ganar dinero, pero qué ganas de poder subsistir cómodamente, al menos ser independiente, sin pellejerías… eso ya es mucho. ¿Qué hacer?, existe una fórmula, un manejo que la mayoría desconocemos. Se trata de marketing, de contactos, de saber “venderse”.
Los que nos dedicamos a esto vivimos moviéndonos, haciendo bazares, participando en ferias, la mayoría tenemos páginas (opción de venta online)... nos halagan un montón el trabajo pero, cuesta venderlo, cuesta que lo paguen y valoren ¿dónde está el meollo? ¿Es un problema de cultura?, ¿de desconocer o de no tener las capacidades de observación y valoración? ¿De no saber diferenciar una importación mayorista de un producto único, exclusivo, hecho a mano? Puede que sí. ¿Será distinto en otros países?... ¿o se trata solo de las “lucas” de cada continente?... pienso que no.
Claramente, no es un tema que pase por la calidad de la creación. Conozco artistas de esta ciudad que hacen cosas de altísimo nivel, con la terminación y calidad necesarias para optar al mercado internacional, donde estoy segura se venderían muy bien, pero entonces, ¿qué nos falta? Tengo certeza de que existe asesoría de SERCOTEC, PROCHILE, CORFO, entidades que entregan herramientas, formación y que están constantemente invitando a cursos y charlas, a seminarios para aprender a exportar y formar empresa, asesorando para crear una imagen, para profesionalizarte… tal vez lo que falta es aprovechar mejor estas posibilidades y atrevernos a salir más: ¡dar el salto!