Chile atraviesa, en los últimos años, una fuerte crisis hídrica, que ha calado hondo en diversos sectores productivos del país que dependen de este recurso, siendo el más afectado el agrícola. Zonas en las cuales se acostumbraba a tener regímenes de precipitaciones elevados, hoy en día llevan mucho tiempo sin registrar lluvias y cuando lo hacen es a través de fuertes temporales que traen, en muy poco tiempo, cantidades de agua excesivas y son menos aprovechables que en condiciones normales.
Algunos países han procurado un mejor aprovechamiento del agua en base a un manejo de esta, que incluye normativas exigentes, planes de implementación de políticas públicas y estrategias de captación y reutilización del agua.
En Chile se han realizado acciones que apuntan en ese sentido, buscando un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos. Una de ellas es el mejoramiento de redes de conducción de agua para control fl uvial de crecidas, entregando la oportunidad de una mejor recuperación y posterior uso. La utilización de las aguas residuales de la acuicultura de peces de agua dulce en actividades hidropónicas (cultivo de hortalizas), proceso denominado acuaponía, ha dado muy buenos resultados, demostrando su aplicabilidad.
Otra interesante iniciativa es el uso de atrapa nieblas, técnica que permite recuperar una parte de la humedad del aire cercana al suelo. Esta fuente de agua, dependiendo de su calidad, puede ser utilizada en diversos fi nes y actividades humanas. La desalación de agua de mar es una tecnología ampliamente utilizada en el mundo, que en Chile también ha dado buenos resultados. Sin embargo, es necesario tener en consideración que se puede generar un impacto ambiental negativo si los residuos de este proceso, es decir, las salmueras generadas, no son debidamente dispuestos. Cuando estas son enviadas al mar, bajo la premisa que es solo sal la que vuelve a su origen, han causado daños a los ecosistemas marinos, más aún cuando estos procesos de desalación son realizados a gran escala (en términos de caudal) y por mucho tiempo. Estos impactos están debidamente fundamentados en la literatura científi ca especializada.
Otra interesante posibilidad de mejor aprovechamiento de recursos hídricos está relacionada con la captación de las aguas residuales urbanas (aquellas que son eliminadas desde las viviendas), para su almacenamiento temporal, tratamiento para eliminación de contaminantes y posterior uso en actividades industriales o de riego agrícola. Si este método es debidamente abordado e implementado será posible recuperar una gran cantidad deagua que, hoy en día, se elimina en cuerpos de aguas receptores.
En un proyecto de I+D+i, fi nanciado por Fondecyt y ejecutado por la Escuela de Prevención de Riesgos y Medioambiente de la Universidad Católica del Norte, se está investigando la depuración de líquidos percolados de rellenos sanitarios por medio de procesos de oxidación avanzada, acoplados a tratamientos biológicos para emplear estas aguas en actividades de riego, por ejemplo, en el mismo relleno, cuando la celda de disposición de residuos haya sido clausurada y se desee aplicar planes de reforestación.
Todas estas iniciativas son altamente interesantes, viables desde un punto de vista técnico y replicables en diversos lugares del país, sin embargo, su implementación debe ir de la mano con estrategias y políticas de efi ciencia en el uso de recursos hídricos, que aseguren una utilización racional, controlada, adecuada y libre de despilfarros.