A sus diecisiete años, es toda una promesa. Acaba de ingresar al ranking nacional, liderando en la región el primer lugar en la categoría junior. Hoy, se alista y entrena, sin parar, para brillar en el próximo campeonato nacional de Petorca, a fines de julio.
Por Pamela Tapia S. fotografía Patricio Salfate T.
El mountainbike es una disciplina de riesgos, de la cual Matías Montenegro dice estar completamente enamorado. Desde los ocho años que no se ha despegado de una bicicleta, asumiendo este deporte como un estilo de vida y de manera profesional. Se cree el cuento y ha sido perseverante, en un contexto donde el descenso sobre ruedas, prácticamente, no tiene cabida ni apoyo en el país.
Pese a lo anterior, el joven pedalero no ha aflojado; día a día se prepara con más dedicación y convicción, proyectándose a que en algún momento su deporte llegará a tener tantos adeptos, que ocupará un sitial importante en nuestro país. Cuando llegue ese instante, promete estar en la cúspide, representando al país en los más importantes certámenes nacionales e internacionales.
Mientras tanto, su vida transcurre entre sus prácticas deportivas, el gimnasio y sus estudios, alejado del carrete, las salidas nocturnas y los vicios. Para él, el tiempo es valioso, y como sus metas son a corto plazo, se auto exige y avanza.
JUEGO DE NIÑOS
La historia deportiva de Matías se remonta a un momento especial de su vida. Tenía ocho años cuando su abuelo lo invitó a presenciar una competencia de mountainbike en el Cendyr de La Serena. Desde aquel instante, su abuelo no descansó en motivarlo y logró que el vehículo de dos ruedas se transformase en una especie de juguete favorito.
En las calles, sus amigos del barrio reparaban en su talento, por lo que se transformó en un ídolo para muchos.
¿Cómo recuerdas tus cicletadas de barrio?
Recuerdo que salíamos todos a jugar y a andar en bicicleta en las calles, siempre me elogiaban y me decían que era bueno. Me pedían que les enseñara las piruetas y las distintas maniobras. Y yo feliz lo hacía.
¿Cuándo comienzas a competir?
No recuerdo bien, pero la familia siempre me ha motivado, creo que se fue dando de manera natural. Al comienzo era solo pedalear, era un juego, pero luego me di cuenta de que la gente se admiraba con lo que podía llegar a hacer sobre la bicicleta. Empecé a practicar y a ganar terreno.
¿No te atemorizaban las caídas?
Sí, pero por eso hay que practicar, ser inteligente, estar concentrado y tener técnica. Por suerte, no he tenido caídas graves.
DOWNHILL
El mountainbike es un deporte apto para los amantes de la adrenalina, quienes disfrutan de arriesgados descensos y subidas que, muchas veces, parecen imposibles. Tiene su origen en Estados Unidos, específicamente en California, con circuitos por las colinas de la ciudad.
En la búsqueda de agregar más dificultades para generar mayor intensidad y euforia entre los riders, se comienza a practicar al aire libre, en montañas pedregosas y llenas de obstáculos, de ahí el nombre mountainbike.
En la medida que la disciplina se va masificando, comienza a ser competitiva, surgiendo distintas especialidades, cada una con sus características específicas en cuanto a objetivos, circuitos y tipo de bicicleta que se va a emplear.
¿Qué es downhill?
Es una de las especialidades dentro del mountainbike de competición, que consiste en un recorrido cuesta abajo con saltos y obstáculos, con distintos grados de dificultad. Gana el que menos tiempo haga en llegar abajo.
¿Hay categorías dentro de esta especialidad?
Sí, está la infantil que es hasta los catorce años; junior, de quince a diecisiete años; rígido, que es la categoría donde puede participar cualquier competidor cuya bicicleta cuente con un solo amortiguador; damas, sin importar la edad; novicio, para quienes están recién partiendo; elite, sobre los dieciocho años y máster, que son los avezados.
¿Cuál es tu actual categoría?
Partí en la categoría rígida, de una sola amortiguación delantera. Hace poco me cambié a doble, y ahora estoy en junior, feliz con los logros y puntajes alcanzados.
¿Te sientes campeón?
No lo sé, pero al menos puedo decir que obtuve el primer lugar en el Campeonato Nacional de Melipilla, una carrera importante que es muy técnica y de mucha velocidad.
CAÍDAS PROTEGIDAS
Quienes practican el downhill saben muy bien que el cuerpo es su principal herramienta de competencia, sujeto constantemente a peligrosas caídas y lesiones. Los circuitos no siempre son cuesta arriba, muchas veces el pedalero debe enfrentar descensos difíciles, enfrentando saltos que, en ocasiones, pueden ser de hasta quince metros de largo o más, para lo cual se necesita una bicicleta especial y estar muy bien cubierto.
Las protecciones que se usan en este tipo de eventos son el casco integral, guantes, rodilleras y espinilleras, la jofa o traje que incluye protector de columna, pecho y costillas, leat, que es un protector cervical, hombreras, coderas y muñequeras, zapatillas especiales y unas gafas parecidas a las de esquí y motocross.
¿Cuán importante es contar con una buena bicicleta en Downhill?
Deben ser aptas para la especialidad. Una bicicleta de mountainbike puede pesar nueve kilos o menos y una de descenso unos dieciocho kilos. Los sistemas de suspensión y frenos son importantes, como también los neumáticos, pues deben tener un buen agarre para un mayor control de la bici. Son especiales y caros.
¿Cómo te financias?
Este año me cambié de categoría, ya que necesitaba federar para juntar más puntos UCI (Unión Ciclista Internacional) y entrar al ranking nacional, lo que me permite poder competir en el extranjero, y a la vez, conseguir más auspiciadores. Por tanto, al cambiarme, la bicicleta tenía que ser distinta. Por su costo, sobre los dos millones de pesos, para mí era imposible. Sin el apoyo de las empresas regionales Aki Chips, Original Bike y Clase Motor, quienes han creído en mi fortalecimiento deportivo, tal vez no hubiese podido llegar donde estoy actualmente.
¿Cuál es tu tiempo actual?
Mi último registro fue de 1´22¨ alcanzado en la competencia Donwhill DH Panderetas realizado en el Parque Coll de La Serena.
COMPETENCIAS Y DESAFÍOS
Durante los últimos años se celebran, cada vez con más participantes y seguidores, carreras de descenso urbano, es decir, descenso por un circuito preparado previamente por la ciudad. Muchos de ellos ya han sido visitados por Matías, otros tantos están visualizados en su mente y son parte de sus metas a corto plazo. Entre los más famosos se encuentran “Valparaíso Cerro Abajo” y “Coquimbo Cruz Abajo”, por mencionar algunos. “Lo más inmediato es el 14 de junio, con una carrera en Canela”, precisó la joven promesa deportiva.
¿Cuál es tu meta?
Definitivamente, salir a correr afuera y llegar a los mundiales representando a Chile.
¿Cómo te preparas para ello?
En oportunidades solo y otras tantas con amigos. Me preparo tanto física como mentalmente, trato de practicar harto para no cometer errores el día de la carrera. Voy tres veces a la semana al Cendyr, porque me inscribí en una academia de mountainbike para mejorar mi cardio y resistencia. Los otros días complemento con gimnasio.
¿Con todo eso te queda tiempo para el colegio?
Claro, mi mamá me tuvo que cambiar, porque con un horario de 8:00 a 17:00 horas era imposible entrenar, además, no existía la voluntad de apoyarme deportivamente. Ahora estoy en un sistema de estudio nocturno, que me permite mayor holgura de tiempo.
¿Pretendes de todos modos estudiar y tener algún título?
Sí, quiero entrar a la universidad o a un instituto, me gusta la mecánica. En Chile, lamentablemente, no se puede vivir del descenso.
¿Esto quiere decir que tu familia te apoya ciento por ciento?
Sí, eso es fundamental. Me acompañan a las competencias, aunque a veces se ponen un poco nerviosos. Saben que esto es mi pasión y que es muy importante para mí. De verdad, estoy enamorado de mi bicicleta y de lo que hago. Solo espero llegar a ser el mejor de los mejores.
“Estoy feliz, creo que soy bueno en lo que hago, por lo que las expectativas que se tienen de mí son altísimas”.