El abogado de la UCN debe adentrarse por otros caminos, donde la gran mayoría de los abogados no entra, ya sea por desconocimiento o porque no hay un interés en recorrer algo de lo cual no se conoce suficiente.
Desde que llegué a esta región, en el año 2002, para radicarme y entrar como académico a la Escuela de Derecho de Universidad Católica del Norte (hoy Facultad de Ciencias Jurídicas), pude constatar que la vida profesional de un abogado en la zona norte requiere de una preparación distinta a la de otras regiones de Chile.
Las Escuelas de Derecho de todo el país tienen mallas curriculares muy parecidas respecto a su contenido, por lo que la formación en el pregrado es igualitaria. Por lo tanto, lo que aprende un estudiante en Valdivia, Talca o Antofagasta, supone un aprendizaje muy similar entre ellos, respecto a los contenidos de las materias.
Sin embargo, nuestra zona, donde la aridez del desierto ha dado nacimiento a la actividad minera, y esconde parte de nuestro pasado prehispánico y geológico, requiere que un profesional como el abogado, que se licencia en nuestra universidad, tenga una formación que debe ir más allá de la enseñanza tradicional del derecho, la que —por supuesto— debe conocer y dominar, pero que vimos no es distinta a la de otras partes del país. El abogado de la UCN debe adentrarse por otros caminos, donde la gran mayoría de los abogados no entra, ya sea por desconocimiento o porque no hay un interés en recorrer algo de lo cual no se conoce suficiente. Materias como minería, en sus vertienentes más conocidas como son las “concesiones de exploración y explotación”; agua, con el “derecho de aprovechamiento de aguas”; pueblos originarios; medio ambiente; y últimamente el multiculturalismo; suponen un conocimiento del Código de Minería, Código de Aguas, Leyes 19.253 (mal llamada “Ley Indígena”) y 20.249, y las diversas leyes ambientales; y materias de derecho extranjero, que un abogado de la zona norte debe estudiar y conocer a fin de entregar una respuesta responsable cuando la comunidad o su entorno se lo pida o exija.
Sin duda que lo anterior se dificulta, porque la actividad de un abogado también comprende dentro de su actividad profesional el conocimiento de materias laborales, de policía local, consumidores, civiles, comerciales, penales, por mencionar algunas; conflictos que en esta zona son bastante comunes y cuya tramitación en los tribunales de justicia abarca tanto su tramitación ante un juez letrado unipersonal que conoce en primera instancia (o primer grado jurisdiccional) y ante la Corte de Apelaciones, tribunal colegiado y letrado que conoce en segunda instancia.
Los estudiantes que ingresan a estudiar derecho a la UCN deben conocer esta realidad local (o regional, para ser más precisos), y es obligación de las escuelas de derecho “mostrarles” y enseñarles esta existencia real y efectiva en sus diversos cursos. Por supuesto que lo anterior puede ser complementado con cursos de diplomados, magíster y —esperamos muy pronto— con cursos de doctorados a los licenciados en ciencias jurídicas, pero la base que debe entregarse en el pregrado es, a nuestro juicio, fundamental.
Nuestra zona norte, además, tiene otro factor que forma parte de esta realidad profesional jurídica regional, y es la distancia entre las diversas ciudades, donde doscientos kilómetros, más o menos, se deben recorrer para llegar a los diversos tribunales existentes en nuestra región (ejemplos: Antofagasta a Tocopilla o Antofagasta a Taltal). Factor que no es menor, y donde las autoridades, en especial las estatales (especialmente Gobierno y Congreso) deberán hacer esfuerzos importantes para solucionar (ejemplo: doble vía en las carreteras, lo que disminuye el tiempo de traslado), a fin de que los ciudadanos puedan obtener una justicia rápida y efectiva. Una de las iniciativas que aplaudimos y esperamos que se concrete prontamente, a través de la publicación de la ley, es la creación e implementación del Juzgado de Letras de Mejillones, proyecto que tuvo su origen en la Corte de Apelaciones de nuestra ciudad.
Esta es la vida profesional de un abogado en la zona norte, que discurre entre el mar y el desierto.