Además de la maravillosa cocina y las convenientes compras, en Tacna se combinan los paisajes de sus distintos distritos con buen clima, historia, cultura, todo marcado por excelentes servicios y la característica amabilidad presente en el país vecino. Lo invitamos a un tour virtual por estos hermosos lugares que son un imperdible para sus próximas vacaciones.
Por Soledad Meléndez R. / fotografía Alfonso Zavala, Enrique Castro Mendivil, Andrea Muñoz y PROMPERÜ.
Tacna tiene muchas ventajas que vale la pena conocer: es cerca, es barato, toda la oferta gastronómica esdeliciosa y además, tiene una oferta increíble de panoramas que quizás han permanecido un poco escondidos, pero que hoy le vamos a revelar en una guía rápida para disfrutar en Perú.
Lo primero que debe tener es cuenta es la recientemente instaurada Ruta del Vino y el Pisco, donde los productores abren sus puertas de sus bodegas, enmarcadas en bellos paisajes, que rompen el esquema del desierto distintas tonalidades verdes y el degradé que entregan los árboles frutales, donde la vid es la protagonista con su majestuosidad e indiscutida presencia.
La campiña tacneña propone una ruta que agrupa distintas bodegas, ubicadas en los Valles Costeros del sector en distritos como Calana y Pachia, zonas aptas para el cultivo de la vid y donde se elaboran piscos y vinos de gran calidad. Las catas que ofrecen cada día conquistan y atraen a más turistas, no sólo por el componente costumbrista y geográfico de la zona, sino que también por el acogedor trato de quienes trabajan en estas fábricas donde se producen frescos y frutosos brebajes.
Una rica y refrescante experiencia, donde la hospitalidad de los fabricantes marca una gran diferencia, como la parada en la Bodega Tacna, ubicada en el Fundo Cerro Blanco, en la carretera que se dirige al Distrito de Calana. Un alto en el camino y disfrutamos con Rigoberto Sosa Ramos y su esposa, María Vargas, quienes nos muestran con total calidez la elaboración de su destilado de pisco que ha tenido mucho éxito en concursos nacionales y regionales.
Su recepción es tan grata que parece estar disfrutando con amigos de toda la vida en una tarde de campo y alejado del ajetreado ritmo de la ciudad, en un ambiente que exhala tranquilidad, donde el tiempo pasa con un ritmo distinto, más pausado, lo que nos da calma necesaria para abrir nuestros sentidos para disfrutar de las interesantes propuestas de este dedicado artesano.
Para capear el calor, el anfitrión desde el mesón de su bar nos ragala la frescura de un “Chilcano”, trago típico de la zona en el que el protagonista es sin dudas el pisco tacneño, acompañado por la dulzura que entrega el jarabe de goma, más la inconfundible frescura del jugo de limón de la zona, junto con una pizca de amargo de angostura y rellenado con Ginger-ale, que le dan una nota precisa de picardía, para culminar con hielo que da la temperatura perfecta a este licor.
Con un brindis por la amistad, don Rigoberto muestra con hechos los resultados de su rico destilado, con un sorbo cargado de frescura y sabrosas notas frutales, que deleitan el paladar con esta chispeante bebida, capaz de hacer olvidar el calor en medio de una interesante conversación.
Otro producto destacado en esta bodega es la crema de damasco, que con su sabor envolvente y dulce muestra la esencia de una elaboración natural y orgánica, que es una de las características esenciales para estos artesanos, que sorprenden con estos sabores que evocan la tranquilidad del campo.
ARTE GASTRONÓMICO
La gastronomía peruana representa cultura, arte y creatividad, donde la mixtura de sabores y su infinidad de productos están presentes en cada espacio, desde los platos más sencillos, su repostería, hasta las preparaciones más complejas.
Qué mejor idea que después de un recorrido por los atractivos de Tacna y sus alrededores, detenerse en algún restorán de la ciudad y conocer in situ lo mejor de la cocina del país vecino y su variado menú, donde los ingredientes claves son la pasión y la creatividad.
Se acerca la hora de hora de almuerzo y la parada es en el sector residencial de Tacna, donde nos encontramos con la interesante propuesta culinaria del Restorán Muelle Sur, un proyecto de jóvenes profesionales y emergentes como la chef Cinthia Espadín, originaria del norte del Perú, que se trasladó al sur de su país tras una nueva apuesta, que atrae a un gran número de comensales que a diario llegan a disfrutar de exquisitos y novedosos platos.
“Si vienes al Perú, lo primero que debes decir es: ¡quiero un ceviche! que pese a ser una preparación muy simple te hará sentir un mar de sabores”, asegura la joven, quien con la calidez que caracteriza a nuestros vecinos, nos confiesa que para ella la cocina es un “mundo de fantasía, un verdadero arte”, donde cada día descubre un nuevo sabor.
CREATIVIDAD E INNOVACIÓN
En esta búsqueda por innovar y agregar valor al menú con nuevas propuestas, Muelle Sur ofrece el “Ceviche a la Piedra”, una variante del tradicional plato que en esta modalidad se sirve caliente. Para esto, el restorán mandó a confeccionar un recipiente especial para mantener el calor para dar la temperatura adecuada a la preparación. Este innovador plato lleva pescado del día, langostino, pulpo, con un toque de pisco, cebolla china, culantro, ají limo, ingrediente clave en todos los ceviches, que marcan su sabor inigualable, más chifle, que es un snack de plátano, auténtico del norte peruano. Preparación que refleja la asertiva fusión de las tradiciones de las distintas zonas del otrora Imperio Inca, reconocido por su amplia gama de productos, como vegetales, frutas, productos del mar y especias que en su medida justa dan como resultados perfectas fórmulas, capaces de sorprender hasta los paladares más exigentes.
También dentro del menú figura la histórica y versátil “Causa Limeña”, un plato sencillo, pero de fama internacional que ha cruzado fronteras y que se caracteriza por ser una mezcla equilibrada de papa amarilla, en su punto perfecto para dar una increíble consistencia cremosa, con notas cítricas a limón junto a una precisa y sutil dosis de ají, que abre los sentidos. Todo combinado con una serie de vegetales, donde predomina la presencia del tomate y el encanto y suavidad de la palta, que junto con los aliños indicados dan como resultado una perfecta combinación de sabores, donde no puede estar ausente un apetecido huevo duro, que da el toque final a esta inconfundible preparación. Totalmente recomendable.
La carta también invita a probar la “Leche de Tigre”, conocida mezcla de pescado fresco marinado con la picardía propia de las rodajas de rocoto y los sabores que entregan elementos como los tallos de culantro, ajo, limón, sal y ajínomoto. Combinación que se une en un licuado del fondo de pescado, que da como resultado este verdadero boom de la gastronomía peruana, una infaltable sugerencia del chef, sobre todo si se acompaña con chicharrón de pescado o pulpo.
OTROS ATRACTIVOS
Otro factor de interés para el visitante es su importante legado, que nos habla de distintos episodios históricos. Tal es el caso del monumento “Alto de la Alianza”, que conmemora una de las batallas de la Guerra del Pacífico, ocurrida el 26 de mayo de 1880. Esta infraestructura, que contempla una gran escultura y un museo en homenaje a los soldados y héroes que combatieron contra el ejército chileno en este campo de batalla, se emplaza a 8 kilómetros de la ciudad de Tacna.
A 90 kilómetros de Tacna, al noreste de la ciudad, entre el desierto y la costa, los Humedales de Ite nos regalan una panorámica que rompe con todos los esquemas. Este valioso tesoro de la biodiversidad forma un microclima donde habitan cerca de 137 especies, migratorias y residentes. Esta bella zona de pastoreo está marcada por la presencia de aves como los flamencos, especie que inspiró el color rojo de la bandera del Perú, pues según la historia, estuvieron en un sueño del libertador José de San Martín.
Visitar Ite es una experiencia emocionante y sorprendente, donde el sonido de las aves y el balido de las cabras que suben montes nos trasladan a un espacio paralelo, marcado por especies como zorros, búhos y lagartijas. En el recorrido se pueden disfrutar de lagunillas de agua dulces con mucha vegetación decorada por la presencia del pato andino, que sorprende con su majestuosidad. En esta zona también se emplaza un museo sobre flora y fauna local, con malecones y miradores para el avistamiento de aves y el estudio de sus ciclos.
CORREDOR COSTERO
Pero si esto no es suficiente, el sur de Perú ofrece su corredor costero. A tan sólo treinta minutos de Tacna, tomando la ruta costera se puede disfrutar del Balneario Boca del Río, uno de los lugares predilectos de tacneños y turistas. Un espacio donde se pueden desarrollar distintas actividades como pesca artesanal, trekking, mountain bike, entre otros.
Otras playas dentro de este circuito costero es “Pozo Elizas” que está a 150 kilómetros de Tacna, es la primera playa oficial de la ciudad portuaria de Ilo, Este balneario cuenta con una infraestructura moderna y con todos los servicios requeridos por los turistas.
La Playa “Calienta Negros” en el siglo XIX fue un muy visitada por piratas, atraídos por el cargamento de minerales que llegaban a esta zona para luego embarcarse a Europa por el puerto de Arica. En aquellos tiempos se usaban los muelles naturales, como este balneario, donde venían barcos ingleses a comercializar esclavos. Aquí llegaban las personas en muy malas condiciones y eran reanimados en medio de las rocas para después ser vendidos como esclavos. De ahí el motivo del peculiar nombre de este lugar.
El recorrido puede concluir con la visita a Ilo, una ciudad con una atractiva infraestructura y arquitectura, donde destaca su muelle, plaza y borde costero, con variados servicios gastronómicos y hoteles de primer nivel y calidad como Le´grand Hotel, emplazado a orillas del mar con una bella propuesta arquitectónica. De Ilo podemos hablar mucho más, pero lo guardaremos para otro reportaje… nos encontramos pronto.
“La campiña tacneña propone una ruta que agrupa distintas bodegas, ubicadas en los Valles Costeros del sector en distritos como Calana y Pachia, zonas aptas para el cultivo de la vid y donde se elaboran piscos y vinos de gran calidad, de acuerdo con lo esencial de cada bodega”.