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EDICIÓN | Junio 2015

Joven promesa

María José Cruz Chávez
Joven promesa

Con sólo doce años decidió entrar a la escena local del baloncesto. Respondió al llamado para formar la primera generación infantil femenina de la disciplina en el Club Sokol de Antofagasta. Con pocos meses de preparación, pero con un talento innato y una capacidad indiscutida, la joven deportista captó la atención para transformarse en seleccionada nacional.

Por Soledad Meléndez R. / fotografía Andrés Gutiérrez V. / asistente Alejandra Villablanca P.

Tiene doce años y ya mide un metro ochenta de estatura. Era casi obvio que a María José Cruz Chávez todo el mundo le diría “dedícate al básquetbol” y así lo hizo. Hoy, es la nueva promesa del baloncesto local, con solo cinco meses de práctica y gracias a su exitosa participación en el Nacional de Selecciones jugado en el Centro de Entrenamiento Olímpico, donde lució sus habilidades en la disciplina.

Gracias a su especial talento hoy es convocada a formar parte de la Selección Nacional Infantil de Básquetbol Sub 13, un sueño hecho realidad para la estudiante de séptimo básico del colegio Antonio Rendic.

Cuenta con el total apoyo de sus padres, Sergio Cruz y Mariel Chávez, quienes están dispuestos a trasladarse a Santiago para que su hija desarrolle sus aptitudes, con miras a una carrera deportiva en forma profesional.

¿Por qué comenzaste en el básquetbol?
Por mi porte siempre me decían que jugara, pero nunca llamó mi atención de verdad. Después, mi papá averiguó y se enteró de la apertura de una rama femenina en el Club Sokol. Cuando me contó y me preguntó si quería empezar a jugar me entusiasmó la idea y empecé a entrenar. Esto fue en noviembre del año pasado. Apenas llegué, comenzamos a prepararnos para un nacional que se jugaría en Santiago. En diciembre formamos un equipo de doce niñas, seis compañeras de mi club y seis jugadoras de diferentes clubes para ir en representación de la ciudad.

¿Cómo fue esa experiencia de participar por primera vez en un certamen nacional?
En Santiago se me acercaron varios entrenadores a preguntarme cuánto medía y a pedirme mis datos personales, también hablaron con los entrenadores que me habían preparado. De ahí surgió la idea de ser parte de la selección nacional, lo que me tiene muy entusiasmada.

PREPARACIÓN

En pocos meses, María José conoció un mundo de posibilidades dentro de la disciplina, gracias a su talento y capacidades, sumado a su gran inquietud por aprender más estrategias para dominar el balón y destacarse en el circuito nacional. Con miras al nacional, tuvo un exhaustivo entrenamiento junto a sus compañeras seleccionadas del Hrvatski Sokol, que forman parte de la primera generación de la rama femenina de básquetbol de este club, que es todo un éxito de convocatoria.

Aquí fue preparada por Mario Vuscovic y después del nacional fue guiada por el gerente técnico de esta agrupación, Tomislav Papic, quien le entregó herramientas para un mejor desempeño, tanto personal como en equipo. Una preparación individual que recibió en pleno período de vacaciones, donde el descanso quedó de lado por el entusiasmo de avanzar y aprender nuevas técnicas.

¿Cómo fue dedicarte al deporte, en vez de hacer otras actividades durante las vacaciones?
Fue difícil, tenía que levantarme temprano, era la única que estaba madrugando, mientras los otros dormían, pero me hizo muy bien porque avancé mucho. Me gustaría ser una buena jugadora y formar parte permanente de la selección nacional. Tengo muchas ganas de jugar, mis entrenadores me dicen que tengo mucho potencial.

¿Cuáles son tus opciones en la selección nacional?
Mis papás me apoyan mucho, porque podrían decir que no ante la opción de irnos a Santiago, porque ellos trabajan acá y tendrían que dejar todo y armar una vida nueva allá. Ellos me dicen que harán todo lo posible y, gracias a ese apoyo, me siento cada vez más motivada para formar parte de la selección nacional.

APOYO

María José cuenta con el apoyo irrestricto de sus padres, quienes con mucho entusiasmo la acompañan a cada uno de sus entrenamientos, sino que también de todo su entorno, como el club al que pertenece, sus compañeras de equipo, sus amigos y en su colegio, donde ya la reconocen como futura seleccionada nacional. Muestras de afectos y orgullo que la motivan cada vez más a superarse.

¿Cómo es la relación con tus compañeras de equipo?
Las niñas de mi equipo son muy buena onda, me apoyan mucho. Ahora que supieron que me llamaron me preguntan mil cosas.

¿Y tus compañeros de curso?
Ellos están felices, cuando me ven en el recreo me gritan ahí viene la seleccionada nacional o cosas por el estilo. Los inspectores me felicitan y me dicen que me vieron en el diario cuando salí y también me apoyan mucho.

¿Cómo distribuyes el tiempo entre los entrenamientos y tus estudios?
Entreno en el Sokol los miércoles y sábados. Por mi colegio también entreno cada martes por dos horas; me invitaron a jugar por el Santa María, pero creo que debo dedicar tiempo para estudiar. En el colegio me va bien, organizo bien mis tiempos y no tengo ningún problema para coordinar mis estudios y el entrenamiento.

ESPÍRITU SOCIALBLE

Otra característica de María José es su simpatía y contagiosa alegría, su sonrisa y brillo en sus ojos. Es hija única, vive junto a sus padres y a su perrita “Frusi”. Además de compartir con su familia, hace amigos por todas partes, en el colegio, en su equipo de basquetbol o con sus primas. Todo gracias a su energía positiva, que a su juicio se incrementa con la actividad física, que reconoce influye definitivamente en su estado de ánimo.

¿Qué mensaje les envías a los niños que no se motivan aún con algún deporte o una pasión que los aleje del sedentarismo?
Si eres sedentario siempre vas estar triste y desanimado, pero si empiezas a hacer zumba o actividades que te mantienen despierto vas a estar mucho mejor. Creo que hacer actividad física es súper entretenido y te hace muy feliz. Cuando no hago deporte, estoy triste y no le quiero hablar a nadie, por eso mi consejo es que busquen una actividad que los apasione.

 

“En Santiago se me acercaron varios entrenadores a preguntarme cuánto medía y a pedirme mis datos personales, también hablaron con los entrenadores que me habían preparado. De ahí surgió la idea de ser parte de la selección nacional, lo que me tiene muy entusiasmada”.

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