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EDICIÓN | Mayo 2015

“La lectura hace libres a las personas”

Verónica Abud directora ejecutiva Fundación La Fuente
“La lectura hace libres a las personas”

Educadora, con vasta experiencia en el mundo social, hace quince años soñó con cambiar el destino de la educación nacional transmitiendo la pasión por la lectura. Bajo la premisa de “Creando a los lectores del mañana”, se aventuró junto a su familia en este viaje, que aún depara mucho camino por recorrer.

Por Soledad Meléndez R. / fotografía Fundación La Fuente

Verónica recuerda que se transformó en una lectora empedernida cuando, a los doce años, descubrió las aventuras de Mafalda, que la cautivó con su espíritu rebelde y con la que hasta ahora se siente plenamente identificada. Se declara totalmente en contra de la desigualdad social, esa que decidió enfrentar desde el fomento a la lectura, con la creación de la Fundación La Fuente, un proyecto familiar que inició hace quince años con el programa “Creando los lectores del mañana”.

“Estamos convencidos de que la lectura es una forma de mejorar la calidad de vida de las personas, de formar ciudadanos críticos, con opinión, empoderados, con conocimientos para hacer un país mejor, asegura la educadora que visitó Antofagasta en el marco de la quinta versión de la Feria Internacional del Libro Zicosur, Filzic.

¿Cómo surgió la idea de crear la Fundación La Fuente y trabajar en torno al fomento de la lectura?
Soy profesora de educación básica, así que mi formación es bien educativa. Después fui gerente general de los colegios de la Fundación Barnechea, donde conocí el mundo social, me maravillé con lo que uno es capaz de hacer, especialmente con los niños más necesitados, y cómo una buena educación, simplemente, cambia la vida.

“Después de once años en la Fundación Barnechea, formamos, con mi familia, la Fundación La Fuente, buscando diseñar programas educacionales que tuvieran gran impacto, principalmente, en los niños más vulnerables y de ahí tomamos la decisión de crear el programa “Creando a los lectores del mañana”, que busca introducir al niño en el placer de la lectura, porque un niño que lee por placer es un niño que va a continuar leyendo en el futuro. Estamos convencidos de que un niño que es capaz de leer, en su adultez tendrá una mejor calidad de vida”.

¿Qué la motivó a concretar este emprendimiento junto a su familia?
Básicamente, venía del mundo social y quería seguir trabajando en este ámbito. Buscamos cierta libertad para trabajar, donde cada uno sintiera de corazón que este proyecto era importante. Junto a mi familia y a mis dos hijos que estudiaron literatura, armamos este diseño para promover el placer de la lectura. Creamos bibliotecas escolares abiertas a la comunidad, donde el foco se centró en la pasión por leer y ese eje estaba presente desde la forma en que decoramos las bibliotecas y cómo capacitamos al personal encargado. Así, implementamos un lugar acogedor, simple, donde el niño pudiera buscar los libros por sí mismo, con toda libertad.

¿Cómo ha avanzado esta propuesta a quince años de su creación?
Cuando formamos el programa “Creando a los lectores del mañana”, nunca nos imaginamos que, en quince años, todavía íbamos a seguir creciendo. Partimos en un área donde no había nada, que estaba poco desarrollada, pero hoy hay cada vez más de estas bibliotecas escolares que se convierten en un gran apoyo, a la hora de mirar la educación de forma distinta.

¿Cuáles son los principales logros alcanzados?
Hemos logrado que los profesores sean nuestros embajadores y gracias a ellos, hemos podido transformar las bibliotecas en espacios recreativos, que se abren a la hora del recreo para que el niño vea que también pueden ser parte del juego. Hemos puesto mucho cariño y cuidado a la hora de crear esta biblioteca entretenida y de ahí nació otro proyecto, que hoy es Biblioteca Viva, que consiste en la instalación de una biblioteca en un lugar completamente no tradicional, como son los centros comerciales.

¿Cuál es el sello que caracteriza a Biblioteca Viva?
La principal característica es que hemos podido instalar una biblioteca pública al interior de los malls Plaza en distintas ciudades del país. Creo que esta propuesta tiene un sello muy innovador y creativo en materia de sus espacios. Mucha gente no cree que son bibliotecas, piensan que es una especie de librería. Esto nos da un potencial de llegada a un público, que probablemente no va a llegar caminando o por iniciativa propia a una biblioteca. La gente va pasando y entonces, debes buscar la manera de atraerlos y convencerlos de quedarse.

“Biblioteca Viva es un proyecto social innovador, creativo; de hecho, somos las primeras bibliotecas en un mall en Iberoamérica. Esa es una forma de mostrar que se pueden hacer las cosas de manera distinta, si realmente queremos mejorar el nivel de la lectura en nuestro país”.

LITERATURA DEMOCRÁTICA

Para Verónica Abud, la lectura es una vía directa para conocer el mundo, uno lleno de magia, capaz de cambiar el futuro de los niños, que por falta de modelos de lectura en su entorno o por estar insertos en medios de alta vulnerabilidad, no pueden vivir la pasión de la literatura. En esa línea, la meta es dar el espacio propicio para leer, pero por pasión y diversión, no para responder a las estructuras del sistema educacional actual, que muchas veces deja el vínculo y la creatividad ajena al proceso de formación.

¿Cómo se concreta el proceso de democratizar la lectura, en una sociedad donde se critica la desigualdad de la educación y el alto costo de los libros?
Creo que Chile vive una situación de desigualdad bastante real, que no sólo está en los libros, sino también en la educación, en la vivienda y en el acceso a las actividades culturales. Lamentablemente, cuando hablamos del crecimiento del país, que es notable, este ha llegado a un cierto número de personas mientras que a otro sector no. Es un tema pendiente en el área cultural. Los colegios están enfocados en que los niños aprendan a leer, que sepan matemáticas, pero se han olvidado de la literatura y de la creatividad, que es un área importante que ayuda a mejorar otras competencias.

¿Esto por qué ocurre?
Lo que pasa es que la educación se ha estandarizado mucho, porque estamos en la sociedad del rating, de la lista, de quién es el mejor y quién es el peor. Es una cultura que ha dejado de lado una formación mucho más integral.

Donde prima el resultado antes que la calidad…
Uno ve experiencias maravillosas de cómo la literatura ayudó a un niño a ordenarse, a tener mejor vocabulario, mejor ortografía, sin la necesidad de estar sentado con un profesor que le transmita conocimiento netamente utilitario, porque es útil para un fin, dejando de lado expresiones de arte, como la literatura, la artes plásticas y el movimiento del cuerpo, que promueven las habilidades blandas en los niños, lo que les permitirá ser mejores alumnos. Entonces, también hay una cierta ignorancia, pues a ese niño, desde pequeño, lo encuadran en un sistema donde le quitan mucha libertad y creatividad.

¿Cuál es el aporte de Fundación La Fuente en la democratización de la lectura?
La biblioteca es un espacio muy democratizador que atiende de cero a cien años. Buscamos que los padres puedan leerles libros a los niños en la biblioteca, que se hagan socios por sólo quinientos pesos al mes, lo que demuestra que el acceso a la cultura no es un problema de plata, sino que de voluntad. Todas las bibliotecas son un espacio común y de encuentro de mucha gente y eso tiene un valor enorme. Actualmente se ha comprobado, a través de la neurociencia, el valor de la relación afectiva que produce que un hijo y un padre lean juntos. “Además del desarrollo visual y auditivo, el vínculo emocional hay que rescatarlo y promoverlo, de hecho lo hacemos en uno de los programas que tenemos — “Lecturas en el desierto”—, donde, justamente, tenemos voluntarios y gente que le va a leer cuentos a los niños. Ojalá cada día tuviéramos más voluntarios para llevar libros a todos lados”.

“Realmente siento que tratar de contagiar la pasión por la literatura es una verdadera lucha, porque una persona que sabe leer bien es alguien que sabe practicar su libertad de mejor manera, de ahí viene mi lado rebelde que no me ha abandonado”.

 

“Creamos bibliotecas escolares abiertas a la comunidad, donde el foco se centró en la pasión por leer.Así, implementamos un lugar acogedor, simple, donde el niño pudiera buscar los libros por sí mismo, con toda libertad”.

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