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Entrevistas

EDICIÓN | Mayo 2015

Entre la música y la actuación

Nicolás Álamo, cantante y actor
Entre la música y la actuación

Nico (33), de personalidad extrovertida, ojos profundos y un pelo muy crespo, ha dedicado más de trece años a compatibilizar sus pasiones: la música y la actuación. Pese a que el camino no ha sido sencillo, la constancia y el trabajo no han decaído. Luego de su paso por el programa Rojo y su desarrollo en las tablas en variados musicales, hoy trabaja en su primer sencillo: Nada.

Por Constanza Valenzuela M. / fotografía Francisco Cárcamo P.

Después de finalizar el colegio, Nicolás (33) quería estudiar teatro, pero sus padres lo instaron a optar por publicidad, carrera que no le hacía feliz. Finalmente, y con la venia de sus papás, se cambió a la carrera de Teatro y Comunicación Escénica en la Uniacc, y cuando estaba en segundo año supo que se abría un casting para participar en la segunda generación del programa Rojo: Fama contra Fama, en donde logró quedar entre los doce finalistas. De eso hace ya doce años.

¿Cómo fue esa experiencia?
Súper buena. Desde chiquitito quise aparecer en la televisión y Rojo era el primer programa de talento que se hacía en Chile, además había visto a la primera generación, así que siempre supe que debía estar ahí.

¿Cómo era el trabajo detrás de las cámaras?
Detrás de cámaras había mucha amistad, porque todos éramos muy niños, no sabíamos qué canciones cantar o cómo pararnos en el escenario, así que nos apoyamos mucho.

¿Cómo ha sido la evolución en el tiempo?
Con Rojo a prendí mucho. El programa fue una plataforma que inició mi vida como cantante profesional.

MUSICALES EN EL MAR

Cuando la etapa Rojo finalizó, Nico siguió realizando algunas presentaciones, pero su prioridad fue terminar su carrera y cuando lo hizo, tomó sus maletas y partió rumbo a Buenos Aires, donde se instaló durante dos años.

¿Qué fuiste a hacer a Argentina?
Durante el 2005 y 2006 fui a hacer un posgrado en Teatro Musical, que me enseñó muchas cosas… Desde la responsabilidad a técnicas vocales, con profesores alemanes y franceses muy experimentados.

¿Esto es lo que te apasiona?
Sí, es lo que me apasiona y acá no se hace… En Chile se desarrolla un musical al año y lo hace gente de la televisión, entonces no hay mucho espacio para los que estudiamos esto. Antes me daba rabia, pero entiendo que tiene que ser así, si no el público no va.

¿En qué trabajaste en la capital trasandina?
Canté para algunos musicales y realicé una audición para Royal Caribbean, que tiene producciones de este tipo para los cruceros y estuve haciendo ese trabajo durante tres años.

¿Lo que más te gustó?
Conocí músicos y bailarines profesionales muy talentosos, hacíamos musicales impresionantes, visité muchos países, entre ellos Croacia y Grecia.

¿Lo que menos?
La parte mala es que estabas encerrado y todos los días dormías en el mar. Mi cabina era de dos por dos, sin ventanas y con un camarote. Además, compartías tu privacidad. Mi último compañero de pieza era un bailarín ruso que no hablaba inglés… entonces ¡tuve que aprender algo de su idioma para comunicarnos!

¿Cuántos musicales hiciste?
Dos. Ballroom Fever, que era bien latino con mezclas de tango y algo revisteril, con cuatro cantantes y doce bailarines; y Dancing through the movies que se centraba en canciones de películas.

INCURSIONANDO

El trabajo en los cruceros era bastante cansador, por lo que Nicolás decidió dejarlo y a la vez cambiar su rumbo, no estaba convencido de que su futuro estuviera en el área artística. Así fue como volvió a Talca donde instaló un resto-bar, al que llamó Radio City. Era un karaoke con estudio de grabación, por lo que la gente podía grabar su tema; además, contaba con un camarín y vestuario para que las personas se personificaran.

Poco a poco, Nicolás se fue cansando de trabajar de noche y lidiar con los clásicos temas administrativos, así que lo vendió. Pese a ello fue una época linda, pues mientras se dedicaba a los negocios, comenzó a reencantarse nuevamente con su carrera. En ese entonces, el gerente artístico del Teatro Regional del Maule (TRM) de esa época, Pedro Sierra, lo invitó a trabajar con él para desarrollar dos musicales, los que tuvieron gran impacto regional.

¿Qué montajes hicieron?
Primero montamos Jesucristo Superestrella, durante dos años, y luego La novicia rebelde.

¿Cómo fue ese trabajo?
Creo que fue lo más lindo que mostró el TRM, porque participó la orquesta y también hicimos un casting en el que audicionaron adultos y niños.

Fuiste un pionero en la región…
Más que nada fue Pedro Sierra al decirme que hiciéramos estas cosas, junto a Gabriel Montt (guitarrista) que estaba a cargo de la parte musical.

También hiciste musicales en Santiago…
Hice Grease Brillantina, en el Nescafé de las Artes en Providencia, y Que cante la vida en el Teatro de Las Condes, que es original de Alberto Plaza, donde también participaron Denisse Rosenthal y Lorena Capetillo.

DESTINO: LA MÚSICA

Nicolás es un hombre que mira la vida con optimismo, por eso después de concluir sus proyectos laborales y vender Radio City, se fue a Santiago para retomar su carrera musical. Cuando llevaba una semana en Santiago, una amiga que conoció en su época en Rojo, Pamela Beytia, lo invitó a comer a su restaurante Masa Tango; en esa oportunidad estaba también invitado Jorge Gómez, productor de El show después del late, programa del Canal Vive, que es conducido por Francisco Kaminski.

Conversaron un rato, luego cantó algunas canciones y lo invitaron al programa a tocar algunos temas. Ahí conoció al equipo y se llevó muy bien con ellos, por lo que lo invitaron algunas veces más, hasta que finalmente lo dejaron como panelista tres veces por semana.

Junto con eso ha continuado retomando fuertemente su carrera, ya que está cantando en Backstage, organiza eventos y también toca algunos días en el Masa Tango. Además, está concentrado en hacer sus temas propios.

¿Cómo has llevado a cabo la producción propia?
Comencé a revisar las canciones que me gustan y me di cuenta de que la mayoría eran producidas por Neven Ilic, así que lo llamé. Conversando descubrimos que nos une un gran amor por Mariah Carey, porque fue un referente muy importante en nuestras carreras. Entonces me dijo que hiciéramos algo juntos y me contó que estaba trabajando con Cristóbal Müller. Ellos me hicieron esta canción llamada Nada, que es el primer single de muchos y el que fue puesto de inmediato en iTunes, donde al mes de su preventa logró estar en el número nueve del ranking. El estreno oficial fue el martes 10 de marzo de 2015 en Santiago, el día de mi cumpleaños...

¿Planes?
Contraté una promotora de medios para que me asesora comunicacionalmente. Este año quiero grabar el video para el tema Nada y sacar una nueva canción, de la que ya tengo varias cosas definidas.

¿Tu sueño?
Sacar un disco. Para eso estoy trabajando.

 

“Comencé a revisar las canciones que me gustan y me di cuenta de que la mayoría eran producidas por Neven Ilic, así que lo llamé… Entonces me dijo que hiciéramos algo juntos y me contó que estaba trabajando con Cristóbal Müller. Ellos me hicieron esta canción llamada Nada, que es mi primer single”.

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