El “Benja”, simplemente, impresiona. El deporte llegó a su vida con fines terapéuticos y, hoy, es para él un vicio. A sus diecinueve años, guarda medallas en atletismo, natación, tenis, lanzamiento de la bala, básquetbol y hándbol. Como si fuese poco, este año compitió en crossfit adaptado y obtuvo el tercer lugar en una competencia nacional. Su sueño es viajar a Liverpool y representar a nuestro país en esta disciplina… A todas luces ¡imparable!
Para este deportista multifacético “querer es poder”. Con ese espíritu y tesón, jamás se ha dado por vencido, y hoy, más que nunca, saca fuerzas y entrena duro para enfrentar nuevos desafíos.
Las veinticuatro horas del día parecen no ser suficientes para Benjamín Villagrán Vega. Además de sus múltiples facetas deportivas, estudia kinesiología en Inacap La Serena y hace cinco años forma parte del Cuerpo de Bomberos. Entró como brigadier en Coquimbo por iniciativa propia, más tarde hizo el curso y afirma con orgullo que hace poco, fue nombrado, oficialmente, un miembro más de estos aguerridos voluntarios.
Claramente, para Benjamín no existen los límites. Una patología congénita impidió que su fémur izquierdo se desarrollase de manera normal. Al año y medio de vida le amputaron su pierna, le pusieron una prótesis y así comenzó un largo camino de rehabilitación en Teletón. Tenía once años cuando, por primera vez, se integró al programa paraolímpico de esta fundación y el kinesiólogo, Renán Álvarez, se convirtió en su entrenador.
Slalom, natación, bocha, atletismo y lanzamiento de la bala se fueron integrando a su vida, progresivamente. En esos años, cada disciplina deportiva era un espacio de terapia y diversión. Todos los días, después del colegio y acompañado por su abuelo, entrenaba de dos a tres horas en la piscina del Cendyr, en una cancha o en la pista.
En octubre del 2006, participó en su primera competencia paraolímpica, oportunidad que le permitió conocer su verdadero potencial deportivo. “Me destaqué en la mayoría de las competencias y en los cien metros planos obtuve el tercer lugar. En slalom, nuestro equipo también logró una tercera posición”, comenta Benjamín, y agrega que motivado por los resultados, comenzó a jugar tenis. Otro deporte que se agregaba a su lista, logrando, más tarde, el primer lugar en una competencia inclusiva.
Luego, conociste el básquetbol y le das cierta exclusividad
En el 2007, dejé la natación, el atletismo y el tenis y me dediqué, netamente, al básquetbol, porque me gusta el trabajo en equipo. Este deporte lo hice parte de mi vida, pues me pareció que los problemas que se dan en la cancha son los mismos que muchas veces debemos enfrentar día a día. A pesar de que no siempre lográbamos una posición en el pódium, sentía que el objetivo era dar lo mejor de mí.
¿Con ese espíritu, me imagino que fuiste capitán de tu equipo?
Sí, de hecho, en el 2013, cuando obtuvimos el primer lugar en unas paraolimpiadas a nivel nacional, yo era el capitán. En ese momento, los chicos del equipo eran más pequeños que yo y fue una gran responsabilidad. Fui muy exigente con los horarios, los entrenamientos y los hábitos en general.
EL AÑO DE BENJAMÍN
Como seleccionado nacional juvenil de básquetbol paraolímpico, Benjamín y su equipo participaron en un sudamericano, en el año 2013. “Chile quedó en sexto lugar en el medallero, dentro de dieciséis países”, recalca Benjamín, y nuevamente sorprende con su currículo deportivo. “Ese mismo año, con Cristián Morales, fuimos a competir en un mundial de hándbol adaptado que se realizó en Curitiba, Brasil, y salimos bicampeones”.
Un título mundial importante, ¿se sintieron reconocidos?
Chile siempre está en muy buena posición en los paraolímpicos y a pesar de que se difunde, siento que no se le da mucha relevancia. Salir bicampeones en un mundial de hándbol adaptado es destacable… no es un hecho común, pero muy pocos lo saben.
Detalle importante, en un país que dice ser inclusivo…
¡Absolutamente! Además se desconoce el esfuerzo que deben realizar los deportistas, porque si es por Teletón, recibimos la ayuda, pero si es a través de clubes es muy difícil conseguir auspiciadores que nos permitan solventar los viajes y otros gastos, como mantención de las sillas de ruedas, alimentación, etc.
Sin duda, el 2013 fue tu año…
Además del triunfo en básquetbol y en hándbol adaptado, obtuve el primer lugar en el lanzamiento de la bala, en las paraolimpiadas de Santiago. Como selección Teletón Coquimbo, obtuvimos, también, primer y tercer lugar en natación.
¿A qué atribuyes estos excelentes resultados?
Es una cadena de condiciones. Podemos tener el mejor entrenador, pero si el trabajo no se hace en equipo y no se toma el peso al entrenamiento, podemos fallar. En este caso se dio una muy buena sincronía.
¿Y qué desafíos te depara el básquetbol y hándbol para este año?
Nuestro equipo regional de básquetbol, Silver Hock, estuvo casi un año en receso, pero hace un mes retomamos los entrenamientos y estamos súper motivados. Nos estamos preparando para la competencia nacional y para el paraolímpico que será en octubre. Por otra parte, con Cristián queremos fomentar el hándbol adaptado en la región y formar un equipo para competir en torneos nacionales, cuadrangulares e internacionales. Nuestra idea es postular, nuevamente, a la selección.
CROSSFIT ADAPTADO
A principios del 2013, Benjamín comenzó a realizar este entrenamiento funcional de alto rendimiento, como una manera de prepararse físicamente frente a sus diferentes retos deportivos. Recalca que, hoy, su afición es competir en la modalidad crossfit adaptado, sobre todo después de que en enero de este año, obtuvo el tercer lugar en el torneo nacional The Strongest, realizado en Santiago.
¿Qué tipo de ejercicios son los que practicas?
Son ejercicios técnicos que ayudan a la funcionalidad de toda la musculatura y se utilizan las pesas rusas o kettlebell, entre otros elementos. En competencia lo que se hace es una demostración o secuencia con diferentes ejercicios, entre ellos, burpies (pecho al piso, levantarse y saltar), salto a cajón, salto a la valla y combinados.
Y ahora quieres ir a un torneo internacional en Inglaterra…
¡Sí! Me propuse competir en el Working Wounded Games 2015, un evento paraolímpico que se realizará en septiembre, en Liverpool ¡Estoy muy entusiasmado! pero para viajar necesito auspicio. Tengo solo un par de meses para reunir el dinero…
¿Y cómo te ha ido?
Tengo fe de lograrlo, soy positivo. Espero que alguna empresa pueda ayudarme a financiar este sueño.
¿Imaginas tu vida sin el deporte?
¡No! Para mí fue terrible dejar de entrenar un tiempo, porque estaba abocado a los estudios y a tratamientos médicos. Me costaba concentrarme y estaba deprimido… es que el deporte es mi vicio ¡No puedo vivir sin él!
¿No existen límites para ti?
En una ocasión, un joven amputado estaba pidiendo limosna y le dije: ¿por qué no trabajas? Me respondió que no opinara, porque no conocía la discapacidad. Me levanté el pantalón y le mostré mi prótesis. Le dije que era bombero, que era seleccionado paraolímpico, que estudiaba kinesiología y le pregunté: ¿si yo puedo, por qué tú no? Finalmente, siempre digo ¡si te propones hacer algo, puedes lograrlo!
“Salir bicampeones en un mundial de hándbol adaptado es destacable… no es un hecho común, pero muy pocos lo saben”.