Una clase de kangatraining no es cualquier clase. Aquí, la madre y su bebé son uno solo. Ella lo carga como una verdadera mamá canguro, mientras el pequeño, se relaja. Ponerse en forma, de manera segura y efectiva después del parto y en compañía del tesoro más preciado, es la nueva tendencia de entrenamiento especializado que Soledad y Catalina, como madres e instructoras certificadas de kanga, lo practican, lo enseñan y lo viven, intensamente, cada día.
Por Verónica Ramos B. fotografía Patricio Salfate T.
Para quienes somos madres, sabemos lo difícil que es alejarnos por un segundo de nuestros bebés, en especial, si es el primero y, más aún, si es con la intención “casi culpable” de ponernos en forma. Pero ¿cambiaría el escenario si te digo que puedes realizar ejercicios físicos, acompañada de tu retoño?
Fortalecer la musculatura en zonas claves del cuerpo, después de un parto y favorecer el apego portando al bebé, son las razones que motivaron a la austriaca Nicole Pascher, a crear este entrenamiento especializado para madres e hijos, una disciplina que, desde el 2008, se ha propagado por el mundo.
Nuestras madres y abuelas dirían “¡tiempos modernos!” y vaya que es cierto, porque desde que el kangatraining llegó a nuestro país hace un par de años y de la mano de la instructora chilena capacitada en Austria, Diana Beuch, esta novedosa disciplina ha revolucionado una idea que antes parecía incompatible.
Hace cuatro meses, el kangatraining llegó a La Serena. Soledad Rosales y Catalina Foullioux no se conocían, pero a través de una página de Facebook, se enteraron de la intención de cada una de hacer el curso de kanga en Santiago. Tomaron contacto y en octubre del año pasado, viajaron con sus hijos a la capital, para prepararse y estudiar. Fue una semana intensa de información teórica y ejercicios prácticos con diversos profesionales del área de salud. Después de tres meses, rindieron el examen y obtuvieron, finalmente, la certificación oficial para impartir la disciplina, bajo un contrato de exclusividad en la zona.
Soledad es diseñadora de interiores y madre de dos hijos: Lucas (5) y Vasco (1). Catalina es chef profesional y tiene dos niñas: Julieta (4) y Amalia (11 meses). El destino las unió, porque ambas querían trabajar, pero sin tener que separarse de sus hijos. La mejor opción la encontraron en el kanga.
ARMONÍA E INTERACCIÓN
Según las normas de la marca, cada ciento veinte mil habitantes se permite una instructora con licencia kangatraining. Por esta razón, Soledad hace clases en Suma Yoga, ubicado en el sector poniente de La Serena, en tanto, Catalina imparte la disciplina en el centro Mamaquilla, en el lado oriente de la ciudad.
¿Cómo ha sido el proceso de dar a conocer esta disciplina?
S: Al principio, hicimos varias clases demostrativas. Nuestra presentación oficial fue en una Expo de Crianza Respetuosa en el centro de La Serena; luego, ofrecimos una muestra en la playa y clases gratuitas para que las mamás viesen de qué se trataba. Estamos en Facebook Kangatraining La Serena-Coquimbo y para inscribirse en las clases nos pueden escribir a soledad@kangatraining.cl o catalina@ kangatraining.cl
¿Hubo entusiasmo de las mamás?
S: ¡Sí! La verdad es que hay bastante interés por conocer y aprender esta disciplina postparto creada, especialmente, para que las mamás puedan realizar actividad física, en compañía de sus bebés; para esto deben usar un porta bebé ergonómico.
C: Su diseño permite respetar la curvatura natural de la columna del bebé, al igual que la apertura de las piernas y posición de su cadera.
¿Es necesario tener este tipo de porta bebé para las clases?
C: Si las mamás no lo tienen, nosotras lo facilitamos para que puedan realizar la clase. Si llegan con el porta bebé que no es el indicado, les explicamos e instruimos respecto de por qué debe usarse el ergonómico y no otro.
¿Cuándo es el momento ideal para practicar kangatraining?
C: La mamá necesita tener entre seis a ocho semanas de postparto natural, y en el caso de una cesárea, de diez a doce semanas. Es importante que cuente con el alta médica, para asegurar que hay una recuperación dentro del tiempo requerido. El kanga respeta ese proceso y lo que hacemos es trabajar el abdominal desde adentro hacia fuera y la musculatura del piso pélvico, que es la zona más resentida después del parto.
¿Trabajar el piso pélvico, significa prepararlo, también, para un futuro embarazo?
C: ¡Por supuesto! Además, trabajar esta zona beneficia a las mujeres en su recuperación de las relaciones sexuales.
S: En general, las mujeres no tenemos mayor conciencia de esta musculatura y el kangatraining permite que esta zona funcione de una mejor manera.
¿Cómo es una clase normal de kanga?
S: El programa consiste en un precalentamiento para las mamás, donde interactúan con los bebés. Luego, hacemos ejercicios en el suelo, donde se trabaja todo el cuerpo, pero con mayor énfasis en los abdominales, piso pélvico, piernas, glúteos y brazos. Es importante, que en cada ejercicio, el ombligo ejerza una fuerza hacia adentro y el piso pélvico debe estar siempre cerrado o tensionado.
C: Al término de la clase, hacemos elongación, relajación y abordamos un tema de interés común con el grupo, relacionado con la maternidad.
FORTALECIENDO EL APEGO
Los vínculos que se generan entre las mamás que practican el kanga es otro de sus beneficios. “Al terminar la clase, las mamás se quedan conversando, intercambiando opiniones, en especial, las mamás primerizas y eso lo agradecen, porque aquí encuentran un espacio. Recuperan su autoestima y se sienten felices”, afirma Soledad.
“Las mamás toman una conciencia distinta con el cuerpo. Vienen motivadas, contentas y notan los cambios porque afirman que se sienten más livianas, tonificadas, e incluso, señalan que una hora a la semana no es suficiente”, agrega Catalina.
¿Pero eso es lo ideal?
S: Más de una hora, muchas veces significa tomar un compromiso que como mamás no es fácil cumplir, por todas las tareas que deben realizar. Nosotras proponemos tomar clases una vez a la semana y en casa, hacer los ejercicios con un DVD.
¿Todos los ejercicios son cargando al bebé?
S: No todos, también hacemos ejercicios sobre una colchoneta y el bebé queda recostado sobre ella. Cuando realizamos la coreografía, las mamás usan los porta bebé ergonómicos.
C: Los movimientos son suaves, simples y de repeticiones.
¿Los pequeños se relajan o quedan más activados?
C: La mayoría se relaja, incluso, se duermen en los porta bebé.
¿Y las mamás, agotadas?
S: ¡Sí! porque ellas trabajan con un peso extra al cargar a sus bebés, es similar a una pesa y la verdad ¡se siente!
¿Existen restricciones para practicarlo?
S: Antes de comenzar cada ciclo realizamos una prueba con las mamás, que consiste en una diástasis de recto. Las mamás se acuestan en el suelo y deben realizar un pequeño abdominal, nosotras ubicamos el dedo índice en la línea alba del abdomen y con eso constatamos si existe esta condición, si es así deben desarrollar ejercicios especiales que se los indicamos durante la clase.
C: Esta separación del recto abdominal se produce en muchas mamás por el crecimiento de la guatita. Después del parto, si esta apertura no se cierra completamente y la mamá realiza abdominales comunes, podría generar hernias umbilicales, dolores de espalda, prolapso vaginal, etc. Ahora, si la mamá tiene algún tipo de discopatía o hernia, le solicitamos certificado médico.
PROGRAMA PILOTO
Durante dos meses, Soledad y Catalina llevarán a cabo un proyecto que las tiene muy entusiasmadas. En el consultorio Cardenal Caro de La Serena, capacitarán a las mamás en el uso adecuado de los porta bebés que entrega el gobierno y, además, impartirán clases de kanga, creando un espacio de recreación y de recuperación de sus cuerpos, evitando así las depresiones postpartos y fortaleciendo el autoestima.
“Este programa es gratuito y será un período de prueba; luego, las matronas harán una evaluación de los resultados y si funciona, presentaremos un proyecto para obtener un fondo. La idea es que esto tenga un fin social y llegue a todos los estratos”, recalca Catalina.
Sin duda, la maternidad les cambió la vida…
C: ¡Totalmente! Me amplió la conciencia y es mi cable a tierra. Tuve un postparto muy complejo y dije: “No quiero que esto me vuelva a pasar y no quiero que a otras mujeres les pase”. Hoy, tengo otra mirada de la maternidad. Quiero hacer lo mejor posible para que mis niñas sean felices. Crear con amor a los hijos de verdad que cambia el mundo.
S: La maternidad es todo para mí. Ha sido una gran oportunidad y estoy agradecida de eso. Mis dos crianzas han sido muy diferentes. Tuve al Lucas cuando estudiaba en la universidad y mi segundo embarazo lo pude llevar de una manera más asertiva. Es importante tomar conciencia de la maternidad desde el embarazo, porque criamos seres de amor. ¡Estoy enamorada de ser mamá! Es, por lejos, lo mejor que me ha pasado en la vida.
“(las mamás) Vienen motivadas, contentas y notan los cambios porque afirman que se sienten más livianas, tonificadas, e incluso, señalan que una hora a la semana no es suficiente”, Catalina Foullioux.