Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Abril 2015

Pasión por el golf

Felipe Urbina, Capitán Menores Club de Golf La Posada
Pasión por el golf

Desde su cargo en la rama de golf del Club La Posada, Felipe Urbina ha participado en diversas iniciativas que apuntan a revitalizar la práctica de esta disciplina en las nuevas generaciones. La Escuela de Golf, el trabajo junto a una escuela de Escuadrón y la participación en diversos torneos son el mejor ejemplo de esta labor.

por Cristóbal Montecinos C. / fotografía Sonja San Martín D.

El abogado Felipe Urbina Hillerns (42) admite que el golf no le causó mayor entusiasmo sino hasta hace pocos años, cuando su hijo mayor, Vicente, comenzó a practicarlo motivado por su abuelo Luis Alberto. “Mi padre lo empezó a llevar al Club de Campo La Posada, le regaló unos palos y lo incentivó a practicar este deporte hace seis años. Posteriormente, comencé a llevarlo yo y me fui involucrando de a poco, pero más enfocado en la labor dirigencial. Por eso asumí como Capitán Menores de la rama en el club”, recuerda.

Nacido en Valparaíso, Felipe llegó de corta edad a Concepción por motivos laborales de su padre y fue matriculado en el Colegio Sagrados Corazones, desde donde egresó de cuarto año medio. Luego, estudió Derecho en la Universidad de Concepción, haciadonde mira su actual oficina, ubicada en el Barrio Universitario. “He participado en algunos campeonatos de golf en La Posada, pero siempre con un afán recreativo y familiar. Ahora, además de liderar el trabajo que realizamos con los niños y niñas en la rama, disfruto en la cancha junto a mi hijo cada semana, compartiendo tiempo valioso con él en medio de la naturaleza y sin distracciones como la televisión o celulares. Es realmente motivante”, revela.

ESCUELA DE GOLF

Padre además de Magdalena y Agustín, Felipe Urbina fue el principal impulsor de la reapertura de la Escuela de Golf para niños el año pasado en La Posada. “La principal motivación para reactivarla fue el necesario recambio en esta disciplina, ya que requerimos de gente joven que se incorpore al golf. Por eso decidimos abrir La Posada no solo a los socios, sino a sus hijos y cercanos a ellos”, relata.

La Escuela de Golf de La Posada es gratis para sus alumnos, que pueden inscribirse a partir de los cinco años de edad, con el único objeto de fomentar el desarrollo del golf. “Nuestro compromiso como padres es llevar todos los días sábado, a las diez de la mañana, a nuestros hijos. Es una grata instancia para compartir y aprender. Con muchos de los socios nos turnamos para llevar a los niños a jugar y una vez al mes hacemos un asado, con el fin de incentivarlos a la amistad y al compromiso”, dice.

La instancia cuenta con el apoyo de la Federación Chilena de Golf. “Demostrando preocupación por incentivar la práctica de este deporte, les enviamos un correo dando a conocer nuestro proyecto y nos facilitaron implementos deportivos para que los alumnos pudieran aprender, como palos especiales con cabeza ancha y objetivos móviles para hacer el swing. Entonces, los niños aprenden jugando y pueden practicar en la cancha y en nuestras instalaciones bajo techo, cuando llueve. Además, la federación nos ayudó con la capacitación de los profesores”, detalla.

Con un cupo de cuarenta niños divididos en categorías por edades y niveles de juego, la Escuela de Golf de La Posada cuenta con tres profesores y la importante asistencia del caddy master Luis Henríquez. “Durante todo el año, nuestros jugadores participan en un circuito regional de golf, creado entre todos los clubes desde Talca. Así, los niños que ya tienen un nivel de competencia, participan en sus primeros torneos a nivel regional, que se realizan en el Club Rinconada, de Chillán; en La Posada, en Concepción; y Cruz de Piedra, en Laja”.

“Nuestra labor con los niños deportistas de La Posada significa tenerlos constantemente incentivados, para que todos participen. Por eso es que a todos aquellos que van a los campeonatos se les entrega un regalo. La idea es que cada pequeño golfista se sienta importante. La escuela ha tenido buenos resultados, con niños que ha destacado a nivel nacional y han representado a Chile en varios campeonatos para menores”, agrega Urbina.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Desde el año pasado, el Club La Posada desarrolla un programa de ayuda con una escuela del sector Escuadrón, el que incluye la asistencia de algunos de sus alumnos a las instalaciones de la institución para practicar tenis y golf. “Nos hemos encontrado con bastantes sorpresas, con niños con condiciones naturales para jugar, a quienes hemos incorporado a la escuela de golf, porque pueden ser futuros grandes jugadores. La experiencia ha sido muy positiva para todos. Los alumnos se han mostrado ansiosos por venir, han subido sus notas y ven que pueden avanzar en un lugar donde lo pasan bien. Es motivación pura. Es reconfortante, sobre todo cuando hay personas que demuestran entusiasmo en cualquier iniciativa que uno enfrenta y especialmente cuando se trata de niños”, manifiesta.

El Campeonato de Golf Dos Banderas es otra iniciativa que apasiona a Felipe Urbina. “Se trata de una instancia que nació de Wilfredo Orellana y el arquitecto argentino, Guillermo Ferri. Entre ambos dieron el puntapié inicial hace algunos años de este torneo en el que pueden participar golfistas hasta los veintiún años de edad y en el que intervienen casi todos los clubes de la región”.

El campeonato, que generalmente se lleva a cabo en noviembre y suma cerca de ochenta participantes, comprende dos fechas, una en Chile y otra en Argentina. “El primer torneo se jugó en Concepción, y después se hizo en Los Ángeles, y se ha desarrollado dos veces más en La Posada. El próximo año queremos llevarlo a Talca”, dice Urbina, agregando que el Dos Banderas cuenta con el apoyo de diversas empresas de la zona y está adquiriendo gran importancia a nivel nacional.

DESAFÍOS

Este año, la Escuela de Golf de La Posada comenzará en abril y también se repetirá la experiencia con la escuela de Escuadrón. “Los propósitos iniciales se están cumpliendo. Se trata de un trabajo a largo plazo en el cual se requiere constancia y preocupación, pero las cosas funcionan bien. Existe interés y tenemos el compromiso de los padres que se han comprometido en seguir participando de esta escuela e invitar a más niños. Es necesario destacar la importancia que tiene en los pequeños este deporte. La idea es invitarlos y que no le tengan miedo. No es un deporte aburrido, sino todo lo contrario, y que además une la familia”, asegura Felipe Urbina, añadiendo que el golf tiene principios básicos y nobles muy buenos. “De pequeños, aprenden el respeto por el compañero y la honestidad se practica en todo momento”.

 

Desde el año pasado, el Club La Posada desarrolla un programa de ayuda con una escuela del sector Escuadrón, el que incluye la asistencia de algunos de sus alumnos a las instalaciones de la institución para practicar tenis y golf.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación3+4+8   =