La vida de este artista transcurre arriba de un andamio con pintura en mano para crear bellos murales en fachadas de grandes edificios. Murales que llevan alegría y una nueva luz a los vecinos que cada día ven estas obras de arte, las que decoran con coloridos chispeantes sus espacios públicos
por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U. y gentileza Lorenzo Mella.
Un artista consagrado que ha hecho una carrera espectacular con obras gigantes que ayudan a decorar la ciudad. Mauricio (29), oriundo de Graneros, comuna de Rancagua, a pesar de haber estudiado pedagogía de arte y diseño y haber hecho un diplomado en diseño gráfico digital, se ha dedicado, en gran parte, a pintar fachadas de edificios de más de seis pisos, con temáticas divertidas y espeluznantes que dejan con la boca abierta a cualquier transeúnte.
En su currículo figura su trabajo como diseñador gráfico para Maui and Sons Chile. Ha sido profesor en el área digital en la Academia MacPc. Fue reconocido el año 2012 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes por su “Trayectoria y Aporte al Desarrollo Cultural de la Región”. Ha pintado murales con el grupo “Estanpintando” para Mysteryland. Sus trabajos se han expuesto en Santiago, Graneros y Rancagua, donde ganó, por ejemplo, el concurso "Muralismo Joven" en el 2013, en Graneros. Fue finalista del concurso de ilustración "Habana Cultura", Ron Havana, y pintó un mural en Bellavista, Santiago, para pisco Bauzá. Además, ha participado dos veces en la feria MasDeco Market en la capital, invitado en el stand de la universidad UNIACC.
Cuando saliste del colegio, ¿qué quisiste estudiar?
En el 2003 tenía muchas ideas dentro de mi cabeza. Practiqué skate durante todo el periodo de enseñanza media y fueron varias las ocasiones en las cuales me imaginaba viviendo de eso en un futuro. También toqué guitarra y formé parte de una banda con algunos compañeros de curso. Pensé mucho en estudiar música o especializarme en este instrumento. Sin embargo, lo que me cautivó por completo fueron las gráficas, los diseños y las ilustraciones que veía dentro de las revistas de skate. Siempre dibujé, pero fue ahí cuando comencé a experimentar todo lo que era posible gracias a las artes visuales.
¿Cómo llegaste a ser muralista?
Durante mis viajes a la universidad tuve la oportunidad de ver una gran cantidad de trabajos urbanos: stickers, rayados, esténciles, grafitis, y también murales. Varios de estos dibujos en las micros no medían más allá de diez centímetros, pero tenían un gran poder comunicativo. Todo el día recordaba lo observado. No me quedaba otra opción que dar un paso adelante en mi trabajo. Trabajé el esténcil y, posteriormente, tomé la senda del muralismo.
¿Cuál es la diferencia entre un muralista y un grafitero?
Visualmente ambas me llaman mucho la atención. Considero el grafiti como algo más personal, como escribir mi firma, mi marca, mi seudónimo sobre los muros. Se utiliza mucho la tipografía y, además, elementos gráficos como símbolos propios o íconos globales. El muralismo lo defino como una manifestación social visual. Nos permite representar de manera gráfica una historia, situaciones importantes que transcurren en nuestro país: política, educación, vida diaria, entre otros temas. Con el pasar del tiempo ambas se han ido mezclando en las calles y gracias a esto se ha generado un respeto entre artistas de ambas culturas.
¿Cuáles son las temáticas de tus murales?
Para el proyecto "Conciencia Mural" (Proyecto FONDART), tomé algunos de los problemas medioambientales que ocurren dentro de nuestro país. Decidí trabajar sobre este concepto, ya que mis primeros murales fueron el resultado de una improvisación frente al lugar de trabajo.
Hoy, tanto en los murales como en los dibujos análogos y digitales, me gusta trabajar el rostro. La simetría y los detalles son fundamentales en mi proceso creativo.
DE GIGANTES
¿Dónde podemos ver tus murales?
En Graneros tengo varios trabajos, esténciles y murales en el centro de la comuna. Utilizo bastante las redes sociales y por acá también comparto mis trabajos en los distintos soportes, generalmente bajo mi seudónimo “Mamtástico”. En Rancagua Sur, a un costado de la carretera, están cuatro de los seis murales del proyecto "Conciencia Mural”.
¿Por qué "Mamtástico"?
Mamtástico es mi seudónimo, mi firma. Es el resultado de un largo periodo de investigación, de trabajo y esfuerzo. Detalles, formas, simetría, colores intensos son parte de este nombre. Un largo camino gráfico que recién comienza.
¿Cómo llegaste a hacer estos murales enormes?
Fui uno de los ganadores del FONDART regional 2014 bajo la producción de Bárbara Donoso, encargada de la logística, lo que nos permitió financiar la realización óptima de los seis murales. Fueron seis meses de arduo trabajo, ya que era primera vez que me enfrentaba a un desafío a esa escala: más de diez metros de altura.
¿Cuánto te demoraste?
En cada mural me demoré, aproximadamente, dos semanas, trabajando desde las diez de la mañana hasta que oscurecía. Todo entre los meses de junio y diciembre del 2014. Una gran experiencia que volvería a repetir.
¿Qué materiales utilizaste?
Usé esmalte al agua. Una pintura que vengo trabajando hace bastante tiempo y que a mi parecer no ensucia mucho. Soy muy prolijo, así que no tuve complicaciones trabajando con este material en las alturas. También utilicé pintura en spray, para pintar con esténciles en algunas oportunidades.
Hay un cierto prejuicio con el tema de la pintura en muros en Chile, ¿qué opinas de esto?
Tuve muchas opiniones trabajando esos seis meses en Rancagua Sur. Obtuve el reconocimiento de mucha gente de la población y me gané el respeto de los vecinos. Claro, ellos alabaron un trabajo donde entendieron con facilidad lo que quería representar. No obstante, muchos se cuestionaban los rayados de las casas, grafitis que no lograban entender. Siento que en Chile hace falta una cultura "mural", una cultura de las artes visuales en general. Muchos de los trabajos en la calle son resultado de un largo camino del autor, fracasos y glorias que se han puesto en su camino. Existe el artista que pinta para sí mismo, como el que pinta para el pueblo.
¿Falta más apoyo gubernamental?
Claro. Debiese existir más apoyo para estos proyectos. Financiar personalmente una obra gráfica de esta magnitud no es fácil. Se requiere de mucho dinero, tanto en pintura, brochas y materiales de altura. Tal vez si la sexta región tuviese un nivel de trabajos en exterior como Santiago o Valparaíso, ya podríamos profundizar con tranquilidad otras expresiones gráficas, sin depender del qué dirán.
¿Cuál es tu sueño?
Vivir toda mi vida de esto. Poder pintar hasta más no poder, hasta que mi cuerpo lo soporte. Lograr plasmar un mural en cada región del país sería mi triunfo. Creo que eso me convertiría en un ganador.
¿Tu futuro?
Estoy trabajando en el nuevo proyecto FONDART 2015 llamado "Agonía Fáunica". Son ocho murales que tengo que pintar en ocho colegios municipales de mi comuna (Graneros). Junto con mi productora estamos siempre pensando teóricamente en próximos murales y nuevos proyectos, en la búsqueda de expandir los horizontes tanto para mí como artista, como también para el muralismo chileno, sin olvidar tampoco mis proyectos en gráficas análogas y digitales. Lo que venga en el futuro será bienvenido.
"Estoy trabajando en el nuevo proyecto FONDART 2015 llamado "Agonía Fáunica". Son ocho murales que tengo que pintar en ocho colegios municipales de mi comuna (Graneros)".