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EDICIÓN | Enero 2012

Talento Nato

Carlos Tan, artista visual
Talento Nato

Su trayectoria no se mide por cuántas veces ha expuesto o por cuántos cuadros ha vendido; al contrario, pues este pintor se ha dedicado una vida entera al arte, sin difusión y nada de apoyo. Esta es la primera vez que exhibe una muestra muy realista y el impacto fue increíble.

por Soraya Valdivieso V. / fotografía Andrea Barceló A.

El talento de Carlos Tan Muñoz (63) no es mérito propio, pues lo heredó de su abuelo -quien poseía habilidades en la música, la pintura y la ilustra- ción- y emigró desde China a nuestro país en 1914. Aquí conoció a una descendiente italiana y se casaron para dar vida a la familia Tan en el norte de Chile. Carlos es antofagastino de origen, pero lleva treinta y tres años residiendo en Iquique. De carácter entusiasta y excelente retórica, todo lo argumenta con el amor. Isabel Tapia Ceballos, su esposa, es el pilar fundamental en su vida, llevan cuarenta y dos años de casados y nada los inspira más que el arte, pues ambos están vinculados al baile y la pintura.<br /> <br /> <strong>INDIOS Y CABALLOS</strong><br /> <br /> Desde la privilegiada memoria de Carlos -que relata con detalles cada episodio importante de su vida- él rescata su primera expresión artística en una de las piezas de madera construida por su padre mueblista. Era una ilustración de indios, caballos y flechas dibujada en lápiz pasta, que permitió que la familia descubriera en él un talento nato, ya que solo tenía cuatro años. A los siete se dedicó toda una tarde a retratar personajes sobre la escalera de su casa, que su padre orgulloso no borró, sino que dejó como parte importante de la decoración del hogar.<br /> <br /> <strong>¿En el desarrollo de su vida, siempre se dedicó a la pintura?</strong><br /> Todo fue un matiz. Prioricé la seguridad de mi familia, me dediqué a estudiar y me titulé en la especialidad de ventas y publicidad. Comencé haciendo mis prácticas en Chuquicamata, Endesa y Mantos Blancos como secretario téc- nico y dibujante copista. Después, por veinte años, trabajé en el diario La Estrella de Iquique.<br /> <br /> <strong>¿Durante esos años, dónde dejó la pintura? </strong><br /> En las noches, gracias al apoyo de mi esposa Isabel, logré siempre tener un tiempo para dedicarle a la pintura realista.<br /> <br /> <strong>¿Cuál es el tema principal de sus obras? </strong><br /> Mi padre me regaló un libro con la historia del salitre en Chile, en él encontré fotografías de alto valor histórico y pictórico, las cuales me incentivaron a pintar. Mis obras son de origen realista, por eso a muchas de ellas tuve que implementarles color.<br /> <br /> <strong>¿Cómo fue la experiencia de trasladarse en el tiempo a través de su arte? </strong><br /> Amo el mar, eso lo heredé de mi padre y recuer- do cuando él me llevaba al puerto de Iquique a ver los buques embarcar y desembarcar. Fue así que transportarme a esa época no fue difícil. El traslado de los buques a vela, demuestra las distintas etapas de la extracción del salitre, exportado hasta lejanos continentes.<br /> <br /> <strong>Su exposición es como un retrato de la historia, la forma más lúdica de aprender, ¿cómo logró obtener tanta información? </strong><br /> La difícil travesía de los buques a vela en el transporte del nitrato chileno en la época de apogeo, es el título de la exposición que monté, por un mes, en la Sala de Arte Casa Collahuasi. La información para ella la obtuve porque soy un hombre dedicado, me gusta la literatura y leo mucho. Aunque el tiempo siempre es un factor determinante, me agrada recopilar anteceden- tes. Sobre todo, si se trata de un tema que me apasiona como la historia del norte de Chile.<br /> <br /> <strong>¿Usted considera que su arte es un aporte a la ciudad? </strong><br /> Es que sinceramente, no hay espacio para el tipo de pintura que realizo, considero que el realismo contemporáneo es subestimado en la ciudad. En España uno de mis cuadros podría valer millones.<br /> <br /> <strong>Cincuenta y tres obras dan vida a su exposición, ¿cuánto tiempo demoró en realizarla? </strong><br /> Fueron casi tres años, pues me puedo demorar hasta seis meses en una obra.<br /> <br /> <strong>¿Qué elementos podemos encontrar en sus pinturas? </strong><br /> Mi espíritu, mi ritmo, el pensamiento, un ambiente y una historia. Cuando se siente la necesidad de pintar, no importa la hora, el lugar o la bulla. En ocasiones me amanezco, puedo estar horas con- centrado. Varias veces he dejado a mi esposa plantada o a mis perros sin comer (ríe). Es que es algo que nace, no paso las veinticuatro horas del día inspirado, pero cuando mis manos se encuentran con el pincel, vuelvo a obtener el don.<br /> <br /> <strong>¿Ha pensado en impartir clases? </strong><br /> Sé que es un buen negocio, pero por ahora no, ya que estoy dedicado a enseñarles a mis nietos. Soy un abuelo entregado ciento por ciento, y he notado que mis sobrinos también poseen la habilidad, así es que ahora estoy empeñado en que desde chiquititos se dedi- quen a comprender las técnicas y desarrollen esa pasión.<br /> <br /> <strong>¿Abuelo chocho? </strong><br /> Absolutamente, de hecho, estoy guardando una colección de finos pomos holandeses de pintura al óleo. Es un tesoro que conser- vo para poder pintar a mis nietos en unos años más.<br /> <br /> <em><strong>"Mi espíritu, mi ritmo, el pensamiento, un ambiente y una historia. Cuando se siente la necesidad de pintar, no importa la hora, el lugar o la bulla. En ocasiones me amanezco, puedo estar horas concentrado."</strong></em>

 

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