Tell Magazine

Espacio Inmobiliario » Espacio Inmobiliario

EDICIÓN | Marzo 2015

Termas en el jardín

Tinas de madera
Termas en el jardín

Sumergirse en agua temperada a treinta y cinco grados y envolverse con el mágico poder de esencias y plantas terapéuticas, sin duda, provoca una sensación de máximo relajo. Estas tinas elaboradas con la generosidad de la madera y calentadas a gas, leña o paneles solares, son una invitación a disfrutar de un baño reconfortante, en cualquier época del año y ¡al aire libre!

por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.

A simple vista son ¡irresistibles! El aroma del humeante vapor que surge del calor del agua ya es una tentación. La mezcla de los taninos de la madera con la fragancia de romero, lavanda, eucalipto, mandarina, pomelo y otras tantas plantas de aromaterapia emergen de estas “pequeñas termas” y nos hacen sucumbir a sus encantos.

El particular hechizo de los baños con agua caliente proviene de la antigüedad. Civilizaciones milenarias conocieron los beneficios y la sensación de bienestar que otorga sumergirse en agua temperada y, desde entonces, su uso se propagó convirtiéndose en una excelente alternativa terapéutica.

Ante la escasa posibilidad de contar con termas de vertientes naturales, principalmente por la distancia, hoy en día es factible reproducirlas en espacios acotados y utilizando materiales al alcance de todos. Con las tinas o tinajas de madera para aguas calientes, encontramos la solución para esos baños mágicos y ancestrales, lo que por cierto, se agradece.

UN SPA EN EL HOGAR

En nuestro país, y especialmente en el sur, son varias las empresas que se dedican a la fabricación de tinas de madera. Están marcando una notoria tendencia y, hoy, es habitual verlas en hoteles, cabañas o centros de eventos. Es más, disponer de varias tinas al aire libre en estos lugares tiene un plus y una ventaja comparativa para los clientes.

Rodeadas de un entorno natural y a la luz de la luna, las tinas de madera se ubican siempre en un sector predilecto y casi estratégico para que las personas puedan disfrutar de un reparador descanso y, la mayoría de las veces, en medio de la tranquilidad de la noche.

Pero no solo los espacios turísticos cuentan con este privilegio. También hoy, marca una notoria preferencia disponer de estas particulares tinas en el hogar. Y es que, estéticamente, la madera y su estructura permiten adecuarse a cualquier ambiente. Sobre un deck en altura, las tinas lucen espectaculares y si a su alrededor se incorporan jardineras, muros de buganvilias, pérgolas y bancas de madera podrá crear un ambiente armónico, único y especial, en definitiva, su propio spa en el jardín de la casa.

MADERA GENEROSA

La versatilidad y nobleza de la madera se reconoce una vez más en la elaboración de estas tinas, base y elemento esencial de su estructura. El ciprés, raulí, alerce, mañío, coigüe o roble son algunas de las alternativas y el uso de ellas dependerá de sus fabricantes y del gusto del cliente. De cualquier manera, lo importante es que el proceso de secado de la madera sea natural, por cuanto permitirá una mayor durabilidad en el tiempo.

Cada tina cuenta con bancas de madera en su interior. La idea es que la persona quede cómodamente sentada, con las piernas extendidas y sumergida hasta el cuello para un mayor relajo muscular. Es importante que en su fabricación se utilicen máquinas de precisión en el ensamblaje de la madera, pues esto evitará las filtraciones, así como también, utilizar un sistema óptimo de drenaje para prevenir la aparición de hongos y posterior pudrición de la madera.

De este material, también se elabora una pequeña escalera para ingresar a la tina; un remo para mezclar el agua con las esencias y plantas, y una o tres bandejas ubicadas a los costados para dejar copas o utensilios.

En cuanto al tamaño de las tinas podrá encontrar con capacidad para cuatro, seis, ocho o más personas. Esto dependerá del espacio que dispone en su jardín, del grupo familiar y del costo económico considerado para ello.

CALEFACTORES

Un factor importante en la fabricación de las tinas de madera es el sistema utilizado para calentar el agua. La temperatura idónea es de treinta y cinco a cuarenta grados Celsius, y esto se logra con diversos tipos de calefactores. A leña, a gas o si desea una mayor autonomía y sustentabilidad, puede optar por los paneles solares. Estos últimos son recomendables en zonas de alta exposición al sol y permiten un importante ahorro de energía. En los lugares donde no se permite el uso de la leña, los calefactores a gas son una excelente alternativa. Su sistema eléctrico facilita el encendido y la programación de la temperatura y, además, es de fácil instalación.

Climatizar el agua con calderas a leña es una de las opciones más cotizadas en estas bañeras. Son fabricadas con fierro y deben ser protegidas con pinturas que resistan las altas temperaturas. Para permitir el tiraje es importante que cuenten con una abertura en la tapa, además, una vez que se consume la leña —la caldera— se puede realimentar las veces que sea necesario.

Una vez que se llene la tina con agua, se debe encender el calefactor y cerrar la tapa para detener la combustión. Para alcanzar la temperatura deseada se debe esperar cerca de dos a tres horas. Mientras, se debe revolver el agua en varias ocasiones. El paso siguiente es mezclar el agua con las plantas curativas o terapéuticas y esto se logra utilizando un remo de madera. Es probable que el agua vaya tomando una mayor temperatura durante su uso, de ser así se puede ir adecuando con una manguera de agua fría para disminuir los grados.

Otra característica de estas tinajas de madera es que se les puede incorporar un sistema de hidromasaje con jets propulsores. La sensación de bienestar que producen estos pequeños chorros de agua en el cuerpo, otorgan un masaje idóneo para esas zonas adoloridas o contracturadas.

ADIÓS AL ESTRÉS

La lluvia o la nieve no son impedimentos para tomar un placentero baño de aromaterapia en estas tinas de madera. Es más, la mayoría prefiere un clima frío que contraste con el agua temperada y al aire libre. En verano, lo ideal es sumergirse en estas tinajas durante la noche, no solo por el bienestar que proporciona su calor, sino porque es el momento preciso para relajarse y olvidar el estrés, antes de ir a la cama.

Una excelente manera de limpiar y purificar la piel es solo uno de los beneficios físicos de estos baños ancestrales. Los taninos de la madera, las hierbas y las plantas medicinales al mezclarse con el agua caliente actúan como agentes terapéuticos y entregan variadas propiedades curativas al cuerpo, entre ellas, un gratificante alivio a dolores lumbares, musculares, huesos y ligamentos. Mejora la circulación de la sangre, estimula el sistema linfático y atenúa los malestares provocados por la artritis o el reumatismo. El vapor del agua despeja las vías respiratorias y su efecto desintoxicante permite eliminar las toxinas acumuladas en el cuerpo.

Si todo esto ya es relajante, aplicar unas gotas de esencias terapéuticas y aceites aromáticos al agua caliente, la sensación de agrado será aún mayor. De estas hay muchas, solo basta con elegir lo que su intuición le diga. Geranio, lavanda, algas, sándalo, té verde, pomelo, eucalipto, almendras, bergamota, rosa, menta, jazmín, jengibre, azahar, pachulí o manzanilla…

Revitalizar el alma y el cuerpo con estos baños sanadores, al aire libre, en cualquier época del año y en buena compañía, sin duda, es un excelente panorama. Tener en casa su propia “fuente termal” es un sueño posible.

 

La versatilidad y nobleza de la madera se reconoce una vez más en la elaboración de estas tinas, base y elemento esencial de su estructura.

Otros ESPACIO INMOBILIARIO

Se mira... ¡y se toca!
Perspectiva Urbana
» Ver todas los espacio Inmobiliario


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+6+8   =