Tiene sólo catorce años, y ya ha cosechado en el deporte del tenis de mesa grandes triunfos. Hoy, esta niña del Maule es seleccionada nacional y tercera en categoría infantil de esta disciplina en Chile. Además, ha llevado nuestra bandera hasta Argentina, Guatemala y ahora va por el sudamericano en Paraguay
por Constanza Valenzuela M. / fotografía Francisco Cárcamo P.
Su padre, Zellko Travanic, descendiente de roatas, fue en su época jugador de tenis de mesa. Pero a pesar de haber llegado a ser seleccionado regional y participar en algunos nacionales e, incluso, haber llegado a un sudamericano, quiso desarrollar su carrera como corredor de propiedades, y seguir su veta deportiva como un pasatiempo.
Hoy, este pasatiempo se ha transformado en un trabajo, ya que es el entrenador de su hija Svetiza (14), quien a su corta edad y a sólo dos años de empezar su formación en esta disciplina, ha logrado metas tremendas. Desde el inicio ha estado en los primeros lugares de los campeonatos de tenis de mesa en categoría pre infantil e infantil. Siempre arriba del podio de los torneos provinciales, regionales, nacionales e, incluso, uno en Argentina. Su padre ha sabido enseñarle las mejores técnicas de este juego de mesa a esta niña oriunda de Talca, que como ella misma dice, “desde que tomé la paleta, fue amor a primera vista, nunca más he podido dejar de jugar”.
Su disciplina y talento han hecho de esta seleccionada nacional merecedora de varios premios: el 2013 ganó un cupo para el latinoamericano realizado en Guatemala, logrando un noveno lugar en la categoría pre infantil doble mixto. Ese mismo año participó en el Open de Argentina “Campeonato de la Patagonia”, y ganó en su categoría. En marzo del 2014 jugó como adulta en una fecha del circuito mundial “Pro Tour Chile Open”, donde logró obtener el puntaje necesario para entrar al ranking mundial. En octubre se fue a Arica a jugar el nacional de Tenis de Mesa en donde quedo sexta juvenil. Y en diciembre jugó el clasificatorio, en donde obtuvo un cupo para ir al sudamericano de febrero del 2015 en Paraguay (sólo había cuatro cupos). Todo esto le ha permitido estar en el puesto de tercera infantil a nivel nacional.
¿Dónde entrenas?
No ha sido nada fácil, porque entrenamos en nuestra casa, entonces es complicado, no tenemos un gimnasio, un lugar más grande y cómodo. El estar en regiones no nos ha permitido entrenar en un Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO), porque el que hay está en Santiago, y es en ese lugar donde están todas las condiciones para ser un deportista de elite. Por lo mismo, en casa hemos tenido que desarrollar un pequeño espacio deportivo, en donde trabajo con un robot que al día tiene capacidad para lanzar entre cinco mil y siete mil pelotas con diferentes efectos, lo que me permite mecanizar los golpes y reaccionar de forma más rápida.
¿Cómo lo haces con el colegio?
Voy al Liceo Santa Teresita y allá me apoyan siempre. Por ejemplo, cuando fuimos a Argentina —con su padre— y salimos Campeones de la Patagonia, ellos nos ayudaron con los pasajes.
¿Cómo logras compatibilizar los estudios con los entrenamientos?
El colegio me ayuda mucho, voy a clases en las mañanas y después entreno. He logrado mantenerme con promedio seis.
LA TÉCNICA
Esta chica es una de las pocas tenimesistas chilenas que utilizan técnicas de la vieja escuela. Ella juega con el sistema “lapicero”, que tiene como características usar una paleta de mango corto y trabajar sólo con un lado de ella. Además, debe su nombre a la forma en cómo se toma, pues se utiliza en la misma posición con que se usa un lápiz.
Se trata de un estilo más complejo que el europeo —el más usado en la actualidad y en que la paleta se usa como si fuese una raqueta de tenis—, pues requiere tener mayor movilidad y desplazamiento. Una manera que, como ella misma dice, le acomoda, además de haberle dado un sello distintivo.
¿Cuál es el plus de este estilo?
Tiene ventajas y desventajas. A mí me favorece harto, me acomodan los saques, mi topspin — principal tipo de ataque—, pero también está la desventaja de que es con una goma —sólo un lado de la paleta—, por lo que tengo que moverme más que las demás, es más exigente, necesito una mayor preparación física, mucho trabajo de brazos y piernas. Para eso practico en una piscina tratando de correr bajo el agua y también corriendo en la arena.
¿Cuál es tu mayor fortaleza?
Es mi topspin, mi bola con efecto.
¿Cómo es el nivel de las chilenas?
Es bueno, pero aún falta mucho por hacer. En comparación con los europeos y asiáticos, tenemos mucho que aprender. Dos semanas antes de cada campeonato empezamos a prepararnos con nuestro entrenador, un japonés, Isao, quien vino a instaurar una cultura diferente con respecto al tenis de mesa. La idea es enseñarle al deportista que debe tener una disciplina, tolerancia con el técnico, respeto único y tener el deseo de ser un deportista, y para serlo se debe trabajar lo anterior y entrenar entre ocho a nueve horas diarias. Pero acá lograr eso es difícil, porque en otros países a los tenimesistas les pagan un sueldo, acá no, y es un costo grande porque se debe contar con recursos para los pasajes, implementación deportiva, entre otras cosas.
MOTIVACIÓN
Svetiza es una joven talentosa, con ideas claras y una personalidad dulce pero muy fuerte, además, tiene una relación muy estrecha con la costa. Pasa gran parte del tiempo en Pelluhue, donde entrena junto a su padre y su hermano Zvonomir, de doce años. En ese lugar encuentra todo lo necesario para su preparación física, pero además, su papá está desarrollando en dicha localidad un proyecto pionero. El objetivo es concretar un Centro de Entrenamiento Costero de Alto Rendimiento (CECAR), con la idea de dar una posibilidad a los niños que viven en el sector.
De esta manera, esta deportista ha asumido un rol preponderante en la motivación de los jóvenes, ya que junto a Zellko ha hecho algunas exhibiciones y charlas para los estudiantes de la zona.
¿Cómo ha sido la experiencia de dar charlas?
Ha sido lindo compartir con otros niños de acá y dar exhibiciones, ayudarles y enseñarles.
¿Cómo es la dinámica?
Llego con mi papá y nos reunimos con un grupo de niños, les explicamos qué es el tenis de mesa y luego les enseñamos, jugamos con ellos, les mostramos los golpes y saques.
¿Has logrado motivar a algunos niños con el deporte?
Sí, hace poco hubo un campeonato con niños de Chanco, Pelluhue y Curanipe. Jugaron entre ellos y salieron varios campeones, todos se llevaron un diploma. Fue un encuentro muy bonito y hubo como doscientos participantes.
LA COMPETENCIA
¿Cómo son las competencias?
Son difíciles, y para los nacionales y juegos extranjeros, se convoca a todos los competidores de Arica a Punta Arenas; son muchas delegaciones y selecciones. A veces estamos desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche jugando todo el rato, y en el nivel en el que juego, la competencia es bastante exigente.
¿Cuánto dura un partido?
Todos son largos, porque se juega a cinco sets, entonces el que gana los tres primeros es el vencedor. En general los tiempos se alargan por puntos. Cada sets se juega por unos quince minutos.
¿Cuál es tu referente?
Ma Lin, un jugador chino que juega con el mismo estilo que yo, y ha salido varias veces campeón olímpico. Él también juega con una goma, que es la forma japonesa, porque hay algunos que juegan el estilo lapicero por ambos lados, que es la forma china.
Vienes llegando del sudamericano en Paraguay ¿Cómo les fue?
Como equipo le ganamos a hartos países, pero empatamos en puntos con Ecuador, y eso significó que quedamos quintas.
¿Cómo fue la experiencia?
Buena. Estaban compitiendo todos los países de Sudamérica. Entre estos son muy fuertes Colombia Brasil, Argentina, Perú y Ecuador, por lo que fue muy difícil, ya que todos tenemos un nivel alto. Estuvimos muy parejos. El único equipo que se aleja un poco, es Brasil que tiene un nivel superior.
Con esto ya sacas pasajes para el Latinoamericano de Puerto Rico. ¿Qué esperas de ese campeonato?
El Latinoamericano siempre es más difícil que el Sudamericano, por lo que espero tener más experiencia, y roce con otros países que son más complicados como México, Guatemala y Puerto Rico y ojalá traer una medalla…
¿Qué es lo más lindo que te ha pasado con el tenis de mesa?
Conocer a harta gente y poder viajar y representar a Chile en otros países, es un orgullo. Estoy feliz por el apoyo de mi papá, porque a ambos nos gusta este deporte, es bonito compartir y viajar juntos.
“No ha sido nada fácil, porque entrenamos en nuestra casa, entonces es complicado, no tenemos un gimnasio, un lugar más grande y cómodo. El estar en regiones no nos ha permitido entrenar en un Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO), porque el que hay está en Santiago, y es en ese lugar donde están todas las condiciones para ser un deportista de elite”.