Se acaba de realizar la popular y masiva “semana de la Independencia”, por lo que vale la pena revisar el antecedente y el fundamento histórico que dan el sustento y argumento para la producción de este magno evento artístico.
El primero de enero de 1818, en Concepción, se redacta el documento oficial del Acta de la Independencia de la Independencia de Chile. La revisión y aprobación definitiva de la redacción de dicha acta ocurrió en Talca, el 2 de febrero de 1818 por Bernardo O’Higgins, quien firmó el documento. Finalmente, la promulgación y jura de la Independencia de Chile, como acto oficial y central del país, ocurrió en Santiago el 12 de febrero de 1818.
Para esto, O’Higgins llegó a Talca el 20 de enero, y de inmediato se puso en contacto con las autoridades de Santiago. En el entretanto, el Director Delegado, Luis de la Cruz, había encomendado la redacción de un Acta de la Independencia al ministro Miguel Zañartu, la cual fue enviada a O’Higgins, con un oficio de 17 de enero. O’Higgins la recibió el 22 de enero en Talca y no la encontró útil para los propósitos que se perseguían. Así, luego de un minucioso análisis del documento propuso la constitución de una comisión formada por Miguel Zañartu, Juan Egaña, Manuel de Salas y Bernardo Vera y Pintado para su modificación. La comisión cumplió su objetivo y envió la nueva Acta de la Independencia, fechada en 1 de enero de 1818 en Concepción, a B. O’Higgins para su revisión en Talca.
El libertador la revisó y le introdujo cuatro observaciones en su redacción final. Así, O’Higgins oficializó dichos “cambios” en un documento adjunto al Acta de la Independencia, el Despacho de Aprobación del Acta de la Independencia de Chile, documento fechado en Talca el 2 de febrero de 1818 (y firmada con su rúbrica original), la que fue enviada —de inmediato— a Santiago para su impresión y posterior difusión pública.
Así, el 12 de febrero de 1818, Santiago amaneció engalanada con banderas tricolores y con el ejército patriota formado en la Plaza de Armas. Dicho evento fue presidido por Luis de la Cruz (director delegado), el general José de San Martín y José Ignacio Cienfuegos (gobernador del obispado); todos juraron “individualmente” y proclamaron el Acta de la Independencia de Chile. Así se leyó el Acta al público y la ciudadanía participante que “simbólicamente” también la proclamó.
A su vez, en Talca y en otras ciudades se repitió dicho “acto cívico”. Se supone que O’Higgins, al no estar presente en Santiago en dicho acontecimiento, debió permanecer en Talca, protagonizando dicho evento en la Plaza de Armas de la ciudad “proclamando y jurando el Acta de la Independencia de Chile”.