Hace poco finalizó la IV versión de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo del Fin del Mundo que tuvo como sede el Parque Cultural de Valparaíso, con el título de Contrastes y Utopías, proyecto que se ha consolidado, después de cerca de diez años, al que se incorporó Chile haciendo puerto permanente a Valparaíso que junto a Mar del Plata, Argentina, hermanan a este evento binacional con una gran propuesta de integración desde el mundo de las artes.
En esta versión se presentaron más de sesenta artistas nacionales e internacionales venidos de veinticinco países de los cinco continentes, siendo Italia el país invitado de honor. La muestra incluyó plástica, acciones, performances, intervenciones urbanas, charlas, residencias y música en distintos registros.
La dirección artística estuvo a cargo de Massimo Scaringella (Italia), quien conformó un equipo de curadores integrado por Justo Pastor Mellado, reconocido intelectual chileno. Además, esta versión vino precedida por un importante reconocimiento. En julio pasado, la Bienal Fin del Mundo ha sido elegida en Berlín como Miembro Oficial de la International Biennial Association (IBA), institución que reúne a las principales bienales del mundo, en consideración a que posee una especial dimensión regional e internacional, ya que integra países del polo austral, incentivando un fortalecimiento de la escena cultural local para —parafraseando al Papa Francisco— desde el “fin del mundo” pensar un mundo mejor.
La Bienal se agrega a otras instancias intelectuales de Valparaíso que exploran temas culturales, ambientales y ecológicos con el objeto de generar espacios de reflexión de los problemas contemporáneos bajo el lema de “Pensar en el fin del mundo, que otro mundo es posible”.