Se cumplen diez años de la refundación del pueblo de Gualliguaica, el pueblo celebra junto a sus dirigentes y autoridades con actividades litúrgicas, deportivas, culturales y, sobre todo, comunitarias, confirmando el compromiso con el desarrollo de su pueblo. No ha sido fácil y el logro de lo que hoy conocemos al visitar este pueblo, corresponde a muchas voluntades que se aunaron para no alejarse de su entorno, de sus deudos, de su historia. Con motivo de la inundación del Pueblo de Gualliguaica, a raíz de la construcción de la represa Puclaro en el Valle del Elqui, sus habitantes, junto con lograr la refundación de su pueblo, apoyados por la Universidad Católica del Norte, la Dirección de Arquitectura del M.O.P. y la Dirección de Obras Hidráulicas, más el decidido respaldo de las máximas autoridades del país y la región de Coquimbo, consiguen el rescate y reconstrucción de la iglesia y la estación del ferrocarril del Tren Elquino. La ex estación de ferrocarriles, transformada hoy, por decisión de los gualliguaiquinos, en el Museo Histórico de Gualliguaica, contiene entre sus colecciones permanentes una pinacoteca de artistas nacionales y regionales, fotografías familiares en distintas generaciones, además de poseer un registro del patrimonio arquitectónico y urbano de los pueblos que quedaron dentro de la zona de inundación de la represa: Gualliguaica, San Carlos, La Polvada y Punta Azul. Visitar el Valle de Elqui siempre es un agrado; si los pueblos conservan parte de su historia, aún mejor. El turismo no solo debe encantarnos con paisajes y aromas, también debe contactarnos con la identidad de sus pueblos. Gualliguaica es un ejemplo, atesora sus recuerdos, su historia, sigue viviendo en su terruño y dialogando con el progreso.