De mirada afable, este doctor en Geología de la Universidad Libre de Berlín y académico de toda la vida de la UCN, acerca con sorprendente claridad un tema temido por muchos: los terremotos y la ocurrencia de tsunamis. Pero también se da el tiempo de abrir la intimidad de su hogar para conocer que detrás del científico, está un hombre que se siente agradecido y comprometido por su laboratorio natural que es el norte de Chile.
Por Percy Peña Vicuña/ Fotografía: Andrés Gutiérrez V.
El currículo de Gabriel González (1962) es extenso y muy destacado internacionalmente en el desarrollo científico y, en especial, de la Geología. Ha trabajado en varios proyectos con investigadores alemanes, franceses, norteamericanos, chinos y parece que no para en lo que es su pasión: el estudio de los sismos y terremotos. <br /> <br /> Todo un desafío que este profesor de la Universidad Católica del Norte ha sorteado con mucho éxito, aportando de manera crítica al estudio, principalmente de la tectónica de placas, las mismas que producen los sismos, como es el caso de la interacción entre las placas Sudamericana y Nazca en Chile.<br /> <br /> <strong>Luego de un trabajo tan intenso, con muchos hallazgos científicos, ¿en qué proyectos te encuentras ahora?</strong><br /> Estoy trabajando en varios proyectos. El primero se llama Faulted Earth a través de una corporación internacional llamada GEM (Global Earthquake Model), cuyo objetivo es compilar una base de datos a nivel mundial de áreas simogénicas de la Tierra, dividiéndolas en cinco grandes zonas, siendo una de ellas Sudamérica. Tengo a cargo el mapear todas las fallas sísmicas de Chile. Al final de esto tendremos que entregar, en cada país, un mapa con todas las fallas potencialmente activas que pueden generar terremotos y afectar a las ciudades. Esto es muy importante porque hay muchas fallas que no han sido estudiadas suficientemente y no se conoce su comportamiento sismogénico, es decir, no se sabe si están activas, si son capaces de producir terremotos y de qué magnitud.<br /> <br /> <strong>¿Existen fallas cercas de Antofagasta? </strong><br /> En el norte de Chile hay varias fallas, algunas activas y otras inactivas que ya no se mueven. Las fallas que estoy estudiando son las de tipo activas y las hay en Antofagasta, Mejillones, Iquique y Alto Hospicio. Cerca de Antofagasta estamos al lado de la falla de Atacama, que se localiza en las inmediaciones del Salar del Carmen, y que se expresa como una ruptura de grandes proporciones, que tiene cincuenta kilómetros de largo. También están la falla de Mejillones y la falla de La Rinconada.<br /> <br /> <strong>PREPARADOS ANTE UNA EMERGENCIA </strong><br /> <br /> Este experto en sismos dice que es importante estar preparados para un gran terremoto, porque cuando se conoce la amenaza se pueden tomar medidas y la población se puede poner a resguardo. âLo más lógico es saber el tamaño del terremoto y hasta dónde va a llegar la inundación en caso de tsunamiâ, explica.<br /> <br /> No obstante, como la última carta de inundación en Antofagasta, hecha por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), data de 1997, González colabora junto a un equipo liderado por el Centro de Catástrofe de la Universidad de Antofagasta en un proyecto para la ONEMI regional, cuyo objetivo es hacer una nueva carta de inundación que incorpore las zonas urbanas que hace quince años no existían. Explica que la diferencia con la anterior medición es que esta vez usaron otro software y ocuparon otra forma para modelar el tamaño de la ruptura. Los resultados preliminares se entregaron al Gobierno Regional en diciembre. <br /> <br /> <strong>¿Es efectivo que se inundaría la zona donde está el nuevo hospital?</strong><br /> Según la nueva carta, la cota de seguridad para la zona del hospital nuevo es de treinta metros, por lo que se inundaría una parte de la entrada del hospital. En todo caso, hay que reconocer que este modelamiento se basa en un escenario catastrófico, con una ruptura que supere a la ocurrida en el gran terremoto de 1877.<br /> <br /> <strong>¿Y cuál sería la longitud de esta ruptura, dónde exactamente sería y qué magnitud tendría, en el peor de los casos, este sismo?</strong><br /> Esperamos que se propague un poco más al sur de Antofagasta, desde el sur de Iquique, y la ruptura podría estar ubicada frente a las costas del norte de Chile, a la altura de la desembocadura del río Loa. Con respecto a la magnitud, creemos que sería de 8,7 grados Richter, parecido a lo que fue el terremoto en el Maule.<br /> <br /> <strong>¿Existe conciencia en la población sobre las consecuencias de un gran sismo?</strong><br /> Creo que hay conciencia de que puede ocurrir un gran terremoto en el Norte Grande y, de alguna manera, ha habido una preparación de la población en el gobierno anterior y el actual. Hay un buen apresto, la población sabe y está informada dónde están las alarmas instaladas, las señaléticas, puntos de encuentro, entre otras acciones.<br /> <br /> <strong>¿Y desde el punto de vista científico qué se espera conocer?</strong><br /> Lo que se ansía es tener una medición muy detallada de las deformaciones que se originan por estos terremotos, cuantificar el área de la ruptura, el tamaño de la afectación que se produce en la superficie de la Tierra y medir exactamente las magnitudes y la distribución del deslizamiento en la zona de ruptura. Además, esperamos tener una idea de cuáles son las señales precursoras antes de que ocurra un sismo de esta envergadura.<br /> <br /> <strong>¿Eso quiere decir que podrían tener señales que ayudarían a pronosticar los terremotos?</strong><br /> Significa que podríamos saber cuándo se estaba generando una inestabilidad sísmica, y una vez que ocurra, saber si estas señales eran precursoras de un terremoto grande. Va a permitir conocer mejor cuáles son las condiciones que se producen antes de la generación de un sismo grande, cuando digo antes me refiero a los meses y/o días previos a ella.<br /> <br /> <strong>¿Es cierto que el último tiempo ha habido más terremotos en el norte de Chile?</strong><br /> Hemos tenido dos eventos significativos, para la evolución de lo que se llama la brecha sísmica del norte. Uno que fue el terremoto de Antofagasta, el año noventa y cinco, y el de Tocopilla, el 2007. El primero reduce la brecha sísmica porque antes iba de Taltal hasta Arica y se comprimió desde Antofagasta a Arica. El de Tocopilla es una inestabilidad pequeña de toda esta brecha sísmica, pero significante, lo que nos puede indicar cuán cerca estamos de la esperada ruptura.<br /> <br /> <strong>De acuerdo con la experiencia del 27F, ¿qué aspectos hemos aprendido?</strong><br /> El gran aprendizaje es el tema de los tsunamis que estos terremotos pueden causar y darnos cuenta, lamentablemente, de que no estábamos preparados como país para administrar un evento de estas características. No se pudo dar una alarma y la confusión entre quienes son responsables de eso fue muy grande. Si se hubiese manejado mejor el tema de la alerta temprana se habrían evitado muchas pérdidas de vidas humanas.<br /> <br /> El SHOA y la ONEMI no estaban preparados técnicamente para administrar lo que ocurrió, por lo que hay que poner atención en cuáles fueron las principales falencias que determinaron este gran desastre y creo que el Gobierno ha tomado cartas para remediar esta situación.<br /> <br /> En Antofagasta existen zonas donde la cota de seguridad está muy pegada a los cerros y, por lo mismo, es difícil evacuar, ¿qué se puede hacer ahí?<br /> Si se tomó la mala decisión de construir ahí, quienes lo hicieron deberían generar resguardos para que la gente se proteja ante la ocurrencia de un tsunami, eso significa crear escaleras, terraplenes, etc.<br /> <br /> <strong>LA MIRADA ÍNTIMA</strong><br /> <br /> Si presenta un currículo exitoso en lo profesional, Gabriel no lo es menos a nivel personal. Tiene dos hijos: Felipe, de veinte años, y Pablo, de doce, y está felizmente casado con la destacada doctora en Ciencias Sociales y también académica de la Universidad Católica del Norte, Paulina Salinas Meruane.<br /> Nació en Tocopilla y aunque no siempre supo que sería geólogo, recuerda que la ciudad natal le dio el escenario natural para maravillarse con el entorno, los cerros, las montañas y el mar.<br /> <br /> Relata que antes de estudiar geología, estuvo tres años en lo que él denomina su propia âEdad Mediaâ (primero estudió ingeniería), donde todo pasa, pero sin producirse un cambio sustancial en la vida. En ese proceso aprovechó de tener otras inquietudes de tipo artísticas, políticas y de la vida misma.<br /> <br /> <strong>Tienes dos hijos, ¿te hubiese gustado tener una niña?</strong><br /> No lo sé, porque estoy tan acostumbrado que no me lo pregunto. Ellos llegaron después de decidir tenerlos, nunca nos planificamos para un tercero por lo que no tuve la añoranza de tener una niña. <br /> <br /> <strong>Eso hace que la relación que tienes con tu esposa sea bastante especial, al ser solo hombres, se podría pensar que es una familia bastante machistaâ¦</strong><br /> Para nada, nosotros estamos feminizados por Paulina (risas). Si bien domina un clima masculino en el sentido del trato y de la forma, tenemos una impronta dada por el discurso femenino de ella. Ella representa y nos demanda atención cotidiana al tema de género (su esposa se dedica a estudiar e investigar principalmente estas temáticas).<br /> No es una cuestión gratuita, ella ha hecho el esfuerzo de educarnos en un sentido femenino, ya que tenemos conciencia de esta variante. De hecho nuestras conversaciones giran a veces en torno a ello y lo que significa, por ejemplo, la repartición de roles en el hogar.<br /> <br /> <strong>Eso fue cuando tú te conectaste con tu esposa, ¿pero traías otras impronta desde tu casa?</strong><br /> Yo venía de un hogar tradicional, en el cual los roles estaban bien claros: un papá que trabajaba y una mamá en la casa, pero tuve la ventaja que siempre mi mamá me incorporó en lo que tradicionalmente se entendía como los roles femeninos, es decir, estar en la cocina, hacer el aseo, las camas.<br /> Por eso, recuerdo que cuando conocí a âPauliâ en San Pedro de Atacama, le llamó la atención que una vez que terminamos de almorzar en la casa de un amigo, me levantara a lavar los platos. Allí quedó sellado mi destinoâ¦<br /> <br /> <strong>Con tanta inestabilidad de pareja se podría pensar que ustedes son como un matrimonio modelo, ¿cómo crees que se puede lograr este equilibrio después de tantos años?</strong><br /> Llevamos veintiún años casados, más tres años de pololeo y debo decir que, aunque en esto no hay recetas y sólo te puedo hablar de la experiencia acumulada, la clave está en tener una relación basada en el amor, franca, abierta y pensando en cómo los actos de uno le afectan al otro y a los otros. Nuestra relación ha sido descarnadamente honesta, en el sentido de tener siempre presente el cómo mis actos pueden afectar a mi pareja. Es importante que uno exprese lo que realmente siente frente a los actos del otro.<br /> <br /> <strong>¿Cómo mantienen la dinámica doméstica al tener ustedes que viajar mucho por su trabajo?</strong><br /> Al tener una dinámica de participación por igual en la casa, tanto de Paulina como mía, nuestros hijos no hacen diferencia cuando el papá o la mamá no están, la casa sigue funcionando. Con respecto a la relación de pareja, soy un poco más generoso que âPauliâ, yo la invito a los congresos, ella no (risas). Aprovechamos de viajar y tener tiempo para los dos.<br /> <br /> <strong>¿Cómo te ves en la vejez?</strong><br /> Más que en la vejez, estoy en el tránsito hacia una etapa de madurez en mi vida en la que me pregunto dónde quiero poner los acentos, en lo que se viene a futuro. Hasta ahora, todo ha estado centrado en mí y en la familia, lo que me gustaría es tener un impacto en el espacio donde habito, en la ciudad, en el norte.<br /> <br /> <strong>Eres muy comprometido con el norte, ¿en algún momento te has querido ir?</strong><br /> Sí, lo he pensado. He recibido ofertas para trabajar en otros lugares, pero al final no he tomado la decisión porque me siento nortino y comprometido. Antofagasta tiene un espacio geográfico precioso: los cerros y el mar que no existen en otros lugares de Chile; sin embargo, culturalmente (en el sentido de la forma de habitarla), la ciudad es difícil, con poco desarrollo urbano y un trato brusco entre sus habitantes, eso me gustaría que mejorara considerablemente.<br /> <br /> <strong>¿Cómo construyes tus momentos de relajo?</strong><br /> Cocinar, andar en bicicleta, caminar, escuchar música como Pink Floyd. Aunque no tengo mucho tiempo libre, mis periodos de distracción son breves. La televisión la veo poco y de manera apresurada; de hecho, cuando veo algo que me interesa me inclino por los programas del canal NatGeo o El Gourmet, este último me encanta y lo vemos en familia.<br /> <br /> <strong>¿Y que otras actividades hacen en familia?</strong><br /> Tratamos de viajar juntos, compartir la vida diaria, tomar desayuno, almorzar y nos gusta salir a comer. En ese sentido, disfrutamos de la buena mesa y de los buenos hoteles, en eso somos una familia muy sibarita.<br /> <br /> <strong>¿Cómo te definirías en un concepto?</strong><br /> Me defino como un ser humano preocupado por entender el espacio que habita, con mucha conciencia de sí mismo.<br /> <br /> <em><strong>"En el norte de Chile hay varias fallas, algunas activas y otras inactivas que ya no se mueven. Las fallas que estoy estudiando son las de tipo activas y las hay en Antofagasta, Mejillones, Iquique y Alto Hospicio. Cerca de Antofagasta estamos al lado de la falla de Atacama, que se localiza en las inmediaciones del Salar del Carmen, y que se expresa como una ruptura de grandes proporciones, que tiene cincuenta kilómetros de largo. También están la falla de Mejillones y la falla de La Rinconada".</strong></em>