El arte, en parte, existe porque hay un espectador que disfruta y goza lo que percibe de la obra creada por el artista. Pero el arte también se trata de empatizar con lo que nos quiere comunicar el artista, y es el caso de la exposición Dibujos en prisión que se exhibe por estos días en el Museo de la Memoria.
La exposición reúne más de trescientos dibujos de personas que fueron prisioneros políticos durante la dictadura, y gracias a su donación se logró crear esta gran exhibición. Recorrer la muestra es una maravillosa oportunidad de mirar a los prisioneros políticos más allá de su condición, como seres humanos que a través del dibujo lograron encontrar un escape en tiempos tan difíciles. Dibujos en blanco y negro, en lápiz pasta, con colores, etc. Todos y cada uno son una obra de arte, y a su vez histórica. Allí se ven retratados diversos momentos, espacios y sentimientos de personas que estuvieron privadas de libertad en los centros de detención desplegados a lo largo de todo el país. Comenzando por los centros en el Norte Grande y terminando en Isla Dawson. La muestra es simple, humilde, no quiere aparentar más allá de lo que es.
Esta invitación es a recorrer esta maravillosa y emocionante exposición, donde los protagonistas son los compatriotas que sufrieron largamente, hace muchos años atrás. Pero la exhibición no es puro lamento, hay esperanza plasmada en cada una de esas obras. Vaya y pase a ver.