Dos amigos fanáticos del parapente se unieron para crear su propia empresa de vuelo. Ambos son pilotos y aman este deporte como a sus propias vidas. Sus terrenos no están en la tierra, están en el aire.
por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U.
Ambos se conocieron a través de la pasión del parapente. Los dos son pilotos y formaron hace dos años Parapente Extreme (www. parapenteextreme.cl). Joeele (32) es cubano, y en su país, mientras estaba en la escuela de salvavidas, conoció a un chico que hacía parapente, y este lo llevó a volar. Desde ese minuto nunca lo ha podido dejar, lleva doce años practicando este deporte y entró a una escuela certificada parapentista para poder ser piloto, así poder vivir de esta práctica y, además, poder cumplir el sueño de otros, porque como el mismo dice: “el sueño de todo el mundo es volar”.
Marco (29), en cambio, es rancagüino y licenciado en educación matemática. Hace tres años, en Maitencillo, conoció el parapente y decidió volar. Le pasó lo mismo que a Joeele, se volvió un fanático; hace dos años entró a la escuela para ser piloto y vuela todos los días dos a tres veces. Ambos amigos y socios se conocieron volando en Las Vizcachas.
¿Cómo les dan la licencia para ser pilotos?
(Joeele) Te hacen clases tanto teóricas como prácticas y una vez cumplidas ciertas horas de vuelo te dan la licencia. Nosotros estamos certificados por la Dirección Nacional Aeronáutica Civil Chile.
¿Quién lleva más horas de vuelo?
(Joeele) Cuando llegué a las seiscientas, dejé de contar y eso fue hace muchos años… Una vez en Cuba volé una vez por seis horas seguidas. (Marco) Ya pasé las quinientas hace rato. Uno se olvida, arriba todo es paz.
¿Dónde estudiaron?
(Marco) Tuve la suerte de estudiar en la escuela de Francisco Fluxa (FLX Parapente), el es el mejor piloto de Chile, al igual que su escuela. (Joeele) En la escuela Laminar de Cuba.
¿Por qué ser piloto de parapente?
(Joeele) Porque esta es la única manera de poder volar todos los días y, además, de vivir del parapente. Si no, tendríamos que trabajar y tratar de volar los fines de semana…
¿Los mejores lugares en Chile para volar?
(Marco) Las Vizcachas, Maitencillo, el Santuario de la Naturaleza, Cuesta Barriga, Iquique, y aquí en Rancagua en el cerro Chancón. Este último es el mejor lugar para los vuelos comerciales, es decir, para volar con nuestros clientes.
¿Qué cuidados tiene que tener uno para andar en parapente?
(Joeele) Como piloto tienes que estar certificado por la dirección aeronáutica de Chile, tener equipos nuevos, en buen estado, con paracaídas de emergencia, cascos. Nosotros cambiamos los equipos todos los años. Y como pasajero, nada más que ropa cómoda y factor solar.
EN EL CERRO
Con una radio, Joeele se comunica con la dirección de aeronáutica para avisar que ya vamos subiendo el cerro Chancón y que empezarán la actividad de parapente. De esta manera los pilotos se van informando para no tener problemas en las salidas, o para averiguar como está el viento o bien para que avisen a los otros pilotos que están volando. Es una dinámica parecida a la de los aeropuertos, guardando las proporciones. “Una vez que empiezas a subir el cerro, la cosa es seria. Tengo la responsabilidad de una vida”, comenta Marco.
Mientras conversamos con Joeele, Marco se dispone a volar, pero hay que esperar que otro piloto despegue primero. Luego nuestro entrevistado se instala el casco y el equipo. Las cuerdas del parapente son delgadas, y el que lleva Marco es especial para él, soporta entre noventa y ciento quince kilos. Nos cuenta que su vela es nueva y es una rush4 de Ozone, que es semi avanzada de última tecnología. Hay un montón de distintos tipos de vela, dependiendo lo que uno quiera hacer: acrobacia, distancia, vuelo libre, velas para principiantes, otras para semi profesionales, para profesionales. A Marco le gusta hacer distancia (volar lo más lejos posible),“es un vuelo más tranquilo, más relajado”, dice.
El material de las velas es el mismo, y todas tienen un equipamiento que se compone de un comando (para doblar a la izquierda o derecha), un freno y un acelerador. También hay parapentes biplaza, que son los que se utilizan para volar de a dos, y soportan entre ciento treinta hasta doscientos treinta kilos máximo. Ellos cuentan con velas Magnun2, de la mejor y, también, última tecnología.
¿Qué tipos de competencia existen?
(Marco) Acrobacia y el XC que es hacer distancia. Ahora estoy compitiendo en el XC, llevo dos fechas, y son ocho. Y no competimos mucho porque no tenemos tiempo, casi todas las competencias son los fines de semana y es cuando más clientes tenemos.
La pista ya está libre, Marco corre unos pasos sobre la tierra del cerro y se abalanza al precipicio, la vista sin volar ya es impresionante, nos imaginamos que la que ve este piloto a doscientos cincuenta metros de altura, más o menos, debe ser extraordinaria. De repente se va tan lejos que desaparece en el horizonte…
OTRAS OPCIONES
¿Qué es el paratrike?
(Joeele) También contamos con este equipo, y la idea de este sistema, que es con motor, es que tiene una estructura especial para que el pasajero vaya cómodamente sentado, nace principalmente para aquellas personas que tienen algún tipo de discapacidad, que no pueden correr el cerro para despegar o bien aterrizar con sus piernas.
¿Por qué existen los accidente en parapente?
(Joeele) Por irresponsabilidades, poco conocimiento del tema. Como el volar con viento muy fuerte, ser muy confiado, no tener equipos buenos o revisados, entre otros.
¿Cuál es el viento ideal?
(Marco) Más o menos de veinticinco kilómetros por hora.
¿Cuál es el mejor horario para volar?
(Marco) Depende de la época y del día, porque no todos los días son iguales. En la mañana tipo once hasta las dos de la tarde y después de las cinco y media hasta las ocho y media de la tarde, aproximadamente.
¿La época para volar?
(Marco) Desde septiembre hasta abril, más menos.
¿Cuánta gente vuela con ustedes por día?
(Marco) Desde seis personas hasta quince, máximo.
¿La altura más alta a la que han llegado?
(Marco) Dos mil novecientos metros y cuarenta y cinco kilómetros por hora. Esto se mide con un vario, que es un instrumento que mide la altura y cuenta con un GPS para mantenernos ubicados.
¿La meta?
(Marco) Ser la mejor y más grande empresa de parapente a nivel nacional.
“He llegado a volar a dos mil novecientos metros de altura y a cuarenta y cinco kilómetros por hora. Esto se mide con un vario, que es un instrumento que mide la altura y cuenta con un GPS para mantenernos ubicados”, Marco.