De su proyecto de tesis nació el Programa Apoyo Siquiatría Infantil (API), implementado desde agosto del año pasado, en todos los consultorios del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio. Replicarlo en todas la unidades del país es su gran sueño, uno más de los tantos que esta joven siquiatra serenense aspira profesionalmente. Su aporte, afirma, está en el servicio público y su rol, en la atención a niños y jóvenes, porque siente que en ellos existe mayor esperanza de cambios y mejores pronósticos.
por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T
Cuando cursaba el último año de medicina en la Universidad Católica del Norte, sede Coquimbo, decidió que la siquiatría era la especialidad a la que se dedicaría por el resto de su vida. Un internado electivo de salud mental, le permitió conocer el área de psiquiatría infantil y constatar que a través de esta —a diferencia de la psiquiatría en adultos— podría ser un aporte para ver cambios sustanciales y mejorar la calidad de vida de un niño o de un adolescente.
Beatriz Ortega (31) hizo su especialidad en siquiatría infanto-juvenil en la Universidad de Valparaíso, donde se tituló hace casi dos años. Estuvo dos meses en Estados Unidos para realizar una pasantía en su área, un mes en Washington y otro en Boston. Aquí conoció el programa MCPAP, que consiste en atención primaria, a través de interconsultas. Realizó su tesis tomando como base este programa y otro español. Así creó su proyecto de Apoyo Psiquiatría Infantil API. “Comencé con un sistema piloto en siete consultorios de atención primaria del Servicio de Salud de Valparaíso-San Antonio. Respondíamos los llamados, dábamos consejos sobre sospecha diagnóstica, manejo y derivación de los pacientes con patologías de salud mental infanto juvenil y, luego, iba una vez al mes a cada consultorio a evaluar al paciente, junto al equipo de profesionales. De esta manera lográbamos tener las dos visiones. Esto lo inicié en diciembre del 2012 como proyecto de tesis y, hoy, es parte de la Unidad”.
¿Eso significa que tu proyecto tuvo resultados concretos?
Así es. Las derivaciones de los consultorios disminuyeron notablemente comparado con aquellos que no cuentan con este programa. Se constató que la atención primaria sí tiene las herramientas para tratar algunos casos que no son tan complejos o que no requieren derivación secundaria. Esto nos permite avanzar porque las consultorías siquiátricas normales consisten en revisar las fichas del paciente. Nosotros adelantamos este paso y el proceso es menos burocrático.
¿Qué posibilidades hay que se extienda a otras zonas del país?
Por ahora funciona en los consultorios del Servicio de Salud Valparaíso, San Antonio y Casablanca. Esperamos que con el tiempo se utilice en los consultorios de todo el país.
EXPERIENCIA EN DURBAN
Cada dos años se realiza el Congreso Mundial de Asociación Internacional para la Psiquiatría Infantil y Adolescente y Profesiones Afines (IACAPAP). Beatriz postuló y de veinticinco cupos a nivel mundial, fue elegida junto al siquiatra Matías Irarrázabal, convirtiéndose en los primeros siquiatras chilenos en participar de este congreso, realizado el año pasado en Durban, Sudáfrica.
¿Cómo fue esa experiencia?
Teníamos reuniones grupales con profesionales de diferentes partes del mundo. Conocer las distintas realidades de la siquiatría y ver que, además, existen problemas transversales fue muy enriquecedor. Hay países que están más atrasados que nosotros en el área de la siquiatría, en cambio, otros nos llevan bastante ventaja. En Egipto, por ejemplo, recién están tratando de crear programas en siquiatría infanto-juvenil.
¿Y en nuestro país, cuáles son las deficiencias?
La siquiatría en Chile está muy debilitada en el área de la investigación, en este punto nos falta mucho camino por recorrer, sin embargo, respecto a los tratamientos farmacológicos estamos en un buen nivel.
¿Alguna realidad que te sorprendiera?
Es impresionante ver cómo en otros países han incorporado el uso de la tecnología en la siquiatría, es el caso de algunos video juegos, como el My Craft, que se utiliza para ciertos tratamientos. Otra realidad que me llamó mucho la atención es que en Nigeria está prohibida la homosexualidad. Allí, si un paciente le comenta al siquiatra que tiene una orientación sexual diferente se va a la cárcel y si el siquiatra no lo denuncia, también se va preso. Esto es muy fuerte y la verdad, es que uno no se imagina que aún existan estas situaciones tan inadmisibles.
PATOLOGÍAS Y PREVALENCIA
Beatriz optó por trabajar en el servicio público, consciente de que sus honorarios serían muy diferentes al del sistema privado. Su fuerte rol social se ha convertido en una bandera de lucha dentro de su especialidad, por lo que ha debido enfrentarse a crudas realidades. Actualmente, trabaja en la Unidad Infanto-
Juvenil del Hospital Siquiátrico del Salvador, en Valparaíso, y este año ya se prepara para realizar un diplomado en sicoterapia infantojuvenil. A futuro sueña con cursar un doctorado.
¿Qué patologías mentales son las de mayor prevalencia en este segmento etario?
Hace dos años, se realizó el primer estudio de prevalencia sobre trastornos de salud mental infanto-juvenil en nuestro país. Se aplicó un test en cuatro ciudades y de manera aleatoria a mil quinientos niños y jóvenes desde los cuatro a dieciocho años, con un resultado de 22,5% de prevalencia de patologías en salud mental. La mayoría de estos casos corresponden a trastornos de conducta disruptiva, es decir, déficit atencional con hiperactividad; seguido de trastornos ansiosos y luego, trastornos depresivos.
¿Comparado con otros países, es alta la prevalencia de patologías en salud mental en Chile?
Sí, de hecho se aplicó este mismo estudio en Puerto Rico y el resultado fue de un 8%. Chile es el segundo país, después de Corea, con mayor porcentaje de suicidios a nivel mundial. El pensamiento negativo o el cómo enfrentamos los problemas se va trasmitiendo de generación en generación,entonces debemos poner atención a ello.
¿Y respecto a los recursos que dispone el Estado para programas de salud mental?
Cada vez está aportando un poco más. En el GES están cubiertas la esquizofrenia, el trastorno depresivo y el trastorno bipolar. Esto significa que por ley el paciente diagnosticado con alguna de estas tres patologías debe ser atendido por un especialista antes de treinta días. La dificultad es que otras enfermedades de salud mental tienen hasta tres meses de espera en atención primaria.
¿Y desde tu experiencia, qué patologías son las más comunes?
Los trastornos depresivos en adolescentes.
¿Muchos de estos casos conllevan una base genética?
La mayoría de los trastornos mentales son heredables, pero lo que se hereda es la vulnerabilidad. Si el niño o joven se enfrenta a una situación o crisis compleja como la muerte de alguien o a un bullyng severo, puede gatillar en una depresión…
¿Y lo que es más lamentable aún, en un suicidio?
La adolescencia es la edad más difícil y el suicidio está dentro de las primeras causas de muerte en esta etapa. Uno de los factores de alto riesgo para llegar a esto es la impulsividad, la depresión y los trastornos en el desarrollo de la personalidad.
¿En qué debemos poner atención los padres con hijos adolescentes?
Lo más importante es la comunicación y la confianza, si esto no existe, el hijo difícilmente contará lo que le pasa. Un cuadro depresivo no significa que el joven llore todo el día, sino que puede estar más irritable o más aislado. Es importante poner atención a esos síntomas.
El uso exacerbado de la tecnología, no favorece una mejor comunicación entre hijo y padre…
La conexión a Internet, los celulares, los video juegos, etc. deben ser controlados y supervisados y es ahí donde los papás juegan un rol fundamental. Lo que recomienda la Sociedad Americana de Pediatría es que los niños y jóvenes no se expongan a más de dos horas al día a una pantalla y la verdad es que hoy es muchísimo más que eso.
NIÑOS RESILIENTES
¿Crees que el déficit atencional está sobre diagnosticado?
Así es. La evaluación es muy importante y lo que se recomienda es tener más de una. Si un niño es diagnosticado con déficit atencional es importante la psicoeducación y entregar toda la información necesaria a los padres.
¿Qué opinas de las terapias complementarias o alternativas?
Respecto a las complementarias estoy de acuerdo, porque el concepto de la salud mental infanto-juvenil es trabajar en equipo.
¿De todos tus pacientes, recuerdas algún caso que te haya impactado?
He visto de todo. Abandono, intentos de suicidio, consumo de drogas y alcohol, bulimia, abuso, explotación sexual infantil, tanto así que muchas veces me pregunto ¿cómo esta niñita está parada frente a mí?, ¿cómo puede ser tan resiliente para seguir viviendo dentro de sus capacidades?
¡Qué importante la resiliencia en tu labor!
Por eso me gusta esta área y por eso trabajo feliz con los chicos. He tenido que aprenderlo. Al principio me despertaba en las noches con angustia. No es fácil, pero el auto cuidado es muy importante en esta profesión.
“Un cuadro depresivo no significa que el joven llore todo el día, sino que puede estar más irritable o más aislado. Es importante poner atención a esos síntomas”.