Tell Magazine

Columnas » Pilar Sordo

EDICIÓN | Febrero 2015

Medicina actual

Pilar Sordo, Psicóloga
Medicina actual

En estos tiempos en los que no me he sentido bien, y donde colapsé por estrés, he descubierto tantas cosas que me daría para varias columnas. Esta vez, sin embargo, quiero enfocarme en un solo punto de este proceso.

Dentro de las muchas cosas que hago mal, no sé reconocer las claves intermedias del cansancio y, de verdad, no me di cuenta de que se estaba generando en mí una enfermedad y menos una alteración metabólica por estrés.

Si miro hacia atrás, parece muy claro que esto se venía formando en mí hace más de un año y medio. Partió con síntomas leves y, al parecer, poco importantes; tenía, por ejemplo, derrames en los ojos casi todas las semanas o cada quince días. Con ese síntoma puntual fui, por supuesto, al oftalmólogo, quien me hizo muchos exámenes de mi visión y llegó a la conclusión de que no tenía nada. Me dio unas gotitas y me dijo que podía ser cansancio. Posterior a eso sufrí arritmias y fui a consultar con un cardiólogo, quien también me hizo muchos exámenes de su especialidad, y llegó a la conclusión que mi corazón funciona bien y que las arritmias podían ser nerviosas. No les voy a seguir contando la cantidad de síntomas que tuve o que tengo aún, pero aquí me quiero detener.

Reconozco que el gran error fue mío, al no saber observar mi cuerpo, al no saber detenerme y mirarme, pero tengo que concluir que la medicina actual no ayuda en nada en estos procesos. Hasta que no llegué donde una doctora sabia, que fue capaz de mirarme entera y preguntarme hacia atrás o simplemente cómo estaba yo en el último tiempo, no se pudo hacer un diagnóstico global que, de verdad, me considerara como ser humano y no solo mi ojo o mi corazón.

Hoy la medicina está tan fragmentada que ya nadie nos ve completos; se mueve una industria tan enorme detrás de cada paciente que parece hasta poco rentable que se nos pregunte al alma y no solo a ciertos órganos. Todo parece estar tan sometido a los exámenes, a imágenes y tantos posibles diagnósticos que parece un cuento nostálgico aquel médico que conocía todas las redes familiares y sus secretos y que con solo tocar la frente de un niño decía: “37.8 de fiebre”.

Es verdad que es tarea de todos escuchar nuestro cuerpo, y entender que el cuerpo grita lo que uno no habla, pero también es cierto que necesitamos con urgencia una medicina que escuche, que mire a los ojos, que responda dudas y no solo se someta a protocolos. Necesitamos una medicina que abrace, que nos mire completos y que se dé el tiempo de conocer nuestras historias.

Esperanza me da la nueva especialización de medicina familiar que tiende a considerar las cosas y las enfermedades desde una mirada más holística y emocional. En ese sentido, recomiendo leer el libro La enfermedad como camino, sin duda, una forma maravillosa de entender el camino de la salud.

Yo seguiré mi camino de sanación, aprendiendo todos los días que todo sale de mí, que si no estoy bien nada bueno podrá salir para entregar. Caminaré escuchando mi cuerpo y decidiendo ser feliz para entender que esto es lo mejor que me pudo pasar y que las “cabezas duras”, como yo, no entendemos de otra forma para aprender a parar.

Como me dijo un amigo muy cercano, me enfermé por la pasión que le pongo a lo que hago, pero le pido a los médicos, a muchos, que vuelvan al origen de su vocación, que nos vean como seres humanos y que nos escuchen más allá de nuestros síntomas. Puede no ser tan rentable, pero es el más profundo sentido de la palabra salud.

 

Otras Columnas

La verdad
Brújula Porteña
Los escenarios del Festival de Viña del Mar
Archivo Histórico
Beetlejuice 20Th Anniversary Deluxe Edition
Especial Inmobiliario
The Gathering, A Sound Relief
Especial Inmobiliario
Cada noche es noche de sábado
Presta Oído
Un Romeo para estos días
Presta Oído
Un día de furia
Nicolás Larrain
La leyenda del Dakar
Rodrigo Barañao
Medios de comunicación en Tololo
Astronomía
Sultanes y teleseries
Asia Dónde Vamos
El VINO
Monocitas
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación3+7+4   =