El emprendimiento social es parte de su ADN. Su principal meta e inquietud es innovar, pero con un proyecto con alto valor e impacto para la comunidad por sobre la ganancia económica. Este sueño se hizo realidad a través de su empresa Recycla, la primera empresa de reciclaje electrónico en América Latina y luego con la creación de Fundación Recyclápolis, cuyo modelo de funcionamiento ha captado la atención en los principales foros económicos y medio ambientales a nivel mundial.
por Soledad Meléndez / fotografía Fundación Recyclápolis
Amplios reconocimientos nacionales e internacionales, una constante vinculación con el gobierno para promover la educación ambiental, generación de puestos de trabajo que incluye reinserción laboral para personas con antecedentes penales y una amplia red de empresas adherentes, son parte de este modelo impulsado por Fernando Nilo, emprendedor que luego de años de experiencia busca promover el desarrollo de comunidades sostenibles.
¿Cuándo se manifiesta su interés por el medio ambiente y por transformarse en un emprendedor social?
Creo que el amor por el medio ambiente y la naturaleza viene de mis años de infancia, mi madre es una gran amante del jardín y las rosas, siempre mantuvo un jardín excepcional, que era la delicia de todos lo invitados a nuestra casa. Tuve el honor de trabajar más de diez años con el padre Renato Poblete, con quien llegamos a crear una fundación para formar a los líderes del futuro.
¿Cómo fue la experiencia de pasar de un cargo gerencial de una empresa a ser el gerente de su propio sueño?
Al principio muy duro, de tener dos secretarias a no tener ninguna, de tener un ingreso asegurado todos los meses a pasar a la incertidumbre total. Todavía me acuerdo cuando puse en riesgo la educación de mis hijos, que estaban en colegios privados de alto costo, debí negociar y pedir ayuda para pasar el valle de la muerte.
¿Qué fue lo más difícil de este proceso?
Tratar de convencer a los bancos que nos financiaran el plan de negocios, de obtener una línea de crédito o tal vez de obtener un crédito hipotecario para financiar la planta de reciclaje, fue una verdadera pesadilla.
POSICIONAMIENTO
Actualmente Recycla es sinónimo de un exitoso modelo de negocio con un marcado enfoque ambiental y social, sin embargo el trabajo de posicionamiento fue de largo aliento, sobre todo considerando que este proyecto no tenía ningún precedente en Chile. Al responder a una necesidad latente y global, la penetración de esta empresa se hizo realidad, de mano del reconocimiento internacional logrado por Nilo, quien fue destacado, en 2007, como “Empresario del Año” por la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), Pionero Tecnológico del Foro Económico Mundial 2009 en Davos (Suiza). Además es “Energy Globe Ambassador” y profesor invitado de prestigiosas universidades, incluyendo Harvard John F. Kennedy School of Government y Massachusetts Institute of Technology (MIT).
¿Fue muy complicado el posicionamiento?
El año 2003 hablar de reciclaje no era habitual, más de reciclaje electrónico con un componente social. Crear una marca como Recycla y un nombre fue titánico, pero lo logramos. Hoy día podemos decir con orgullo que los últimos cuatro presidentes de la república han estado en nuestra planta, meta que pocos emprendedores pueden alcanzar
¿Cómo logró la construcción de las redes de apoyo que marcaron el éxito de Recycla?
Con mucha imaginación, pasión, perseverancia y con un tremendo sueño. Iba a las conferencias de ENADE y a otras a pedir una tarjeta, una entrevista, un minuto de tiempo, para que los empresarios me escucharan, fue difícil, pero lo logré. Muchas veces no me escucharon, pasé vergüenzas y me puse rojo, pero el amor al medio ambiente era mayor.
¿Fue el reconocimiento internacional el que colaboró a ganar la confianza de las empresas que creyeron en el proyecto?
Llegar a la cumbre mundial de Davos en Suiza,ser invitado al “World Economic Forum”, fue vital. A mi exposición llegaron líderes de la talla de Bill Gates, Michel Dell, Emma Thompson (actriz), Tony Blair, Steve Forbes, entre otros. En esta cumbre, pude presentarme con el ministro de Hacienda de Chile, que en ese entonces era Andrés Velasco.
¿Cómo es su relación con el gobierno para generar cambios a través de nuevas normativas y la educación?
Hemos ofrecido el apoyo a los últimos tres ministros de Medio Ambiente en su labor a fin de impulsar la Ley de responsabilidad extendida del productor, normativa que es la fórmula en que los países OCDE han resuelto el tema. Creo que debemos trabajar conjuntamente para elevar el estándar ambiental de Chile.
IDEAS Y NEGOCIOS
El modelo de negocio de Recycla opera bajo el concepto llamado “triple resultado” o “triple balance” (tripple botton line, en inglés), en el cual la creación de valor social, ambiental y económico son de igual importancia y se desarrollan simultáneamente en la oferta de valor. Otra innovación que incorpora esta empresa es la creación de “Trabajos Verdes” (Green Jobs), sistema que busca impactar en la economía del futuro y en armonía con el medio ambiente.
¿Cómo describiría el modelo de la empresa?
Es una innovación ambiental y social. Es un modelo basado en B 2 B, es decir, empresa a empresa, donde les ofrecemos un atributo ambiental a quienes trabajen con nosotros. Después de desmantelar y clasificar la basura electrónica, que ingresa a nuestra planta, se exporta a países industrializados a fundiciones con ISO 14,000. En otras palabras, es lo que antes se llamaba exportación no tradicional. Somos mineros urbanos.
¿En qué consiste el concepto de green jobs?
Es la creación de trabajos verdes, es decir, plazas laborales en emprendimientos ecológicos y sustentables que cambiarán nuestra economía. Debemos pasar de una economía Gris (contaminante) a una economía Green (una economía sustentable y en armonía con el medio ambiente), ese es el futuro.
¿Cómo opera la planta de reciclaje?
Es la primera planta de reciclaje electrónico en toda América Latina. Aquí se reciben los residuos electrónicos de todos los sectores económicos, tales como retail, banca, educación, minería, entre otros. Las empresas pagan a Recycla un servicio de reciclaje, por la que obtienen un certificado que acredita que el proceso está de acuerdo con las normas ambientales.
¿Cómo es la conducta de los chilenos en torno a la adquisición de tecnología, su recambio y su manejo como desecho?
Chile consume como los países desarrollados, tenemos una alta penetración, sin embargo, no existe preocupación por el término de la vida útil del aparato. Acá estamos al debe y debemos reforzar el trabajo, para que el consumidor sea responsable con el medio ambiente. Pensar global y actual local, ha sido siempre para mí una premisa. La nueva basura del siglo veintiuno, la basura electrónica, es un problema mundial no resuelto.
¿Cuáles son los alcances y cambios que ha logrado generar en su entorno y en sus redes de apoyo en torno a este modelo de reciclaje?
En el ámbito de las políticas públicas, hemos logrado que Chile declare el 17 de mayo como el Día Nacional del Reciclaje, al igual que los otros países UNESCO. Junto con eso hemos logrado que la basura electrónica sea considerada como un residuo. Hemos lanzado un libro, La nueva papelera del siglo 21 (2007), que nos permitió educar y sensibilizar a la población, líderes empresariales, colegios, universidades y autoridades, respecto al problema y su solución.
¿Qué experiencias y aprendizajes han marcado su camino como innovador y líder de un proyecto con alto impacto social y ambiental?
Sin duda, que el ser profesor invitado de las universidades de Harvard, MIT, Stanford y Wharton, entre otras, así como haber expuesto en las universidades de Chile, Católica, Adolfo Ibáñez, colegios públicos y privados, han sido grandes experiencias y motivaciones que he podido experimentar como emprendedor social, ya que esto es desafiante e influyente, donde puedes marcar y motivar a los futuros emprendedores, que harán historia tanto en sus países como en Chile. Esto me ha dado las energías necesarias para seguir impulsando el sueño de Recycla Chile y ahora el de la Fundación Recyclápolis.
“Debemos pasar de una economía Gris (contaminante) a una economía Green (una economía sustentable y en armonía con el medio ambiente), ese es el futuro”.