CULTURA VERDADERA. LUNES 22:30 HORAS EN LA RED.
Es triste cuando las distancias entre lo que se pretende y los resultados, distan. Así ocurre con este espacio de La Red, donde las intenciones buscan revancha para revertir esa idea antiquísima de la “cultura”, como actividades de elites. El programa, conducido por Jean- Philippe Cretton, busca temas defi nitorios de nuestro carácter nacional, asuntos que en rigor son intereses universales, ejes de cualquier pueblo: creencias religiosas, posturas ante el sexo, gastronomía, música popular, el rol de la mujer, el humor, el lenguaje. Sus primeras emisiones fueron más pesadas: cada invitado presentado con todos sus pergaminos curriculares y el mesón era gigante. Eso se aligeró: ahora Cretton introduce rápidamente al panel, y el set fue reformulado con un toque más casual. Cada asunto es introducido por una nota con características de mini reportaje, hecho por una periodista con la curiosa tendencia a rematar las palabras con el sonsonete de Antonio Vodanovic. Aunque ese reporte introduce datos y cifras, también está plagado de algunos de los más lamentables vicios del periodismo actual, un lenguaje coloquial, de frases hechas, a costa del rigor. Luego el debate con Cretton, que ha sido reconocido en el último tiempo por algunas declaraciones al aire, que retratan un sentido común que parece impresionar más de la cuenta, por ser emitidas por un animador, personajes habitualmente alérgicos a las posturas decididas. A pesar de aquello, las discusiones suelen ser superfi ciales y extensas más allá de lo aconsejable. Cultura verdadera no aburre ni desilusiona por la complejidad temática, sino porque, entre varias razones, se alarga más de la cuenta.