La costumbre de “tomar once” ha adquirido mayor fuerza con la inmensa variedad de accesorios para disfrutar de esa pausa a media tarde y también con la cantidad de cafés y restaurantes que han adaptado sus cartas para esta modalidad. Chillán sorprende con su amplia oferta de locales, donde es posible pasar una agradable y refrescante tarde de verano a la hora del té.
por Cristóbal Montecinos C. / fotografía Sonja San Martín D.
Nuestro recorrido por Chillán comienza por un local que se ha hecho un nombre en el último tiempo: Alma Ata Orgánico, ubicado en Arauco 161, a pocas cuadras de la Plaza de Armas. Próximos a cumplir tres años ofreciendo comida saludable en base a productos orgánicos, el emporio gourmet cuenta con un menú especial para la hora de once llamado “Mesa del té”, que incluye dos muffin, paila de huevos de campo, tostadas, palta, mantequilla, miel, dos jugos naturales, Marley Coffee y una tetera con té Clipper. “Somos los únicos que ofrecemos este té orgánico de procedencia inglesa en Chillán y también contamos con sándwiches, tartas y dulces, todo preparado acá. Así como distintas infusiones, té y café descafeinado, y cerveza artesanal”, cuenta su dueña y administradora, Katherine Meza.
En esta época, las limonadas son casi obligatorias y en Alma Ata, donde solo cierran los días domingo, es posible encontrar opciones como menta jengibre, chirimoya lavanda, piña albahaca y frutilla, para disfrutar en los dos ambientes al aire libre con que cuentan. “Es ideal para venir en familia. Por ejemplo, en el verano hacemos clases de natación en nuestra piscina y los papás pueden esperar a sus hijos tomando once bajo la sombra de nuestro parrón o leyendo uno de los libros de nuestro espacio ‘Libro Libre’, donde se pueden intercambiar textos”.
ESPÍRITU AMERICANO
Luego nos dirigimos al Café New York, no muy lejos de Alma Ata. Ubicado en la Avenida Francia 242, que es la continuación de la calle 18 de Septiembre al cruzar la Avenida Ecuador hacia el norte. El local abrió a mediados de este año y llama la atención por su decoración vintage, ambientada en la ciudad de Nueva York de los años cincuenta y sesenta.
Paulina Vélez, una de las socias, relata que su familia regresó de Estados Unidos hace algunos años y decidieron emprender este negocio aprovechando los estudios de repostería de su marido Luis. “Comenzamos ofreciendo solo cupcakes, pero fuimos ampliando nuestra carta con varias preparaciones y ahora contamos con un café de calidad, con granos traídos de Etiopía, India, Perú y Colombia, además de variedad de tés y pasteles. Los preferidos son cinamon roll, brownies, y los cheesecake, por ejemplo, de chocolate kaluha espresso, con chocolate y frutilla; Irish cream liquor, con chocolate y nueces; y de limón, con mermelada de limón y frambuesas orgánicas”, detalla.
Abierto de lunes a domingo, Café New York también ha cautivado a sus clientes con su tiramisú preparado con queso mascarpone y las frutillas con cobertura de chocolate. “Hemos tenido gran aceptación de nuestra clientela y próximamente contaremos con terraza. La idea es que disfruten en un lugar distinto y que se dejen llevar por la ambientación, la música y nuestras preparaciones, como si los trasladaran a otra parte”, comenta Paulina.
UN CLÁSICO EN PASTELES
Una once en Chillán es inimaginable sin los pasteles o tortas de La Abuelita. Para ello, cruzamos el centro de la ciudad hasta llegar a la Avenida Argentina 298, donde su fundadora, Berta Dueñas, nos revela los secretos del éxito de este local con prestigio a nivel nacional. “Desde los comienzos, ponemos mucho cuidado en la calidad de nuestros productos y no tenemos problema en invertir en materiales de primer nivel, como el manjar casero y la cobertura de chocolate belga”.
La madre de la señora Berta, Dora Rodríguez, se vino del campo a Chillán a mediados de la década de los años cuarenta y comenzó con el servicio de banquetería. “En 1962, compramos la Pastelería Viña del Mar y, en 1993, nos instalamos con el primer local de La Abuelita, en calle Libertad, al mismo tiempo que hice socios a mis hijos Gustavo y Alejandro Sanhueza, quienes dirigen el negocio”, relata.
Hoy, La Abuelita cuenta con tiendas en Concepción y Los Ángeles, donde están construyendo un nuevo local. “La gente nos conoce y nos prefiere. La torta más solicitada sigue siendo la de milhojas y también la Florencia. En esta época, nuestros helados fabricados con frutas naturales también tienen mucha demanda”.
AMBIENTE CAMPESTRE
Si la idea es disfrutar de una once fuera de la ciudad, Rústica Ecotienda es una atractiva opción. Tomamos el camino hacia Coihueco y en el kilómetro doce encontramos esta novedosa cafetería con terraza, juegos infantiles, hamacas, artesanía, sillones, hornos de barro, estacionamiento y un amplio jardín.
Alejandra Astorga, su dueña, comenzó con un puesto vendiendo frambuesas y decidió ampliar el rubro para sus clientes. “Construimos esta sala de ventas en base a adobe y agregamos la terraza, mesas y sillones. En este ambiente relajado, a solo minutos de la ciudad, ofrecemos kuchen, pie, café Juan Valdez, tostadas, pasteles y diversos productos orgánicos especialmente seleccionados de la zona”, afirma Alejandra, que hace todas las preparaciones para quienes deseen disfrutar de este local, que abre sus puertas de jueves a domingo.
PARA LLEVAR
En Chillán también es posible comprar productos para llevar y preparar la once en casa. Al volver de Rústica Ecotienda, nos detenemos en la Avenida Vicente Méndez 281, donde hace seis años funciona Decoranza. Abierta de lunes a sábado, la tienda dispone de cientos de artículos de decoración y también de cocina, con una amplia variedad de teteras, juegos de té, mantequilleras, pocillos y fuentes, que destacan por sus diseños y colores.
“La mayoría de nuestros productos son de fabricación nacional, como las lámparas, los muebles de madera nativa y las cerámicas. Se trata de piezas únicas que solo están disponibles acá y la exclusividad es el sello de Decoranza desde sus inicios”, explica su propietaria, Caterina Iob.
Para terminar nuestro recorrido, enfilamos hacia el centro de la ciudad, a la calle Isabel Riquelme 478, en la ecotienda La Canasta Nativa. De pequeñas dimensiones, pero con una gran variedad de productos orgánicos, agroecológicos, naturales y dietéticos, el negocio funciona hace dos años y ha logrado cautivar a los amantes de la alimentación sana.
Mate, leche de soya, leche de almendra, infusiones, té y café orgánico, y chocolate en polvo, de la famosa marca ecuatoriana Pacari, son solo algunos de los novedosos productos que se pueden encontrar. “También contamos con productos para personas que poseen características de alimentación diferenciadas, como celiacos, diabéticos o alérgicos”, relata Marcos Cortés, su dueño.
NUESTRO DATO
Alma Ata Emporio Gourmet
Arauco 161, Chillán
www.alma-ata.cl
Decoranza
Vicente Méndez 281, Chillán
Facebook: Decoranza Chillán
El Café New York abrió a mediados de este año y llama la atención por su decoración vintage, ambientada en la famosa ciudad norteamericana de los años cincuenta y sesenta.