El director Tim Burton sorprendió este año al confirmar que comenzará a rodar la segunda parte de Beetlejuice (1988), apuesta que juntará nuevamente a sus protagonistas Michael Keaton y Winona Ryder. Si bien han pasado veintiséis años desde su estreno, y los actores ya no son tan jóvenes, seguramente Burton se las ingeniará para deslumbrar con el maquillaje, humor y efectos especiales que lo caracterizan (muy de la mano del stop motion).
Adam (Alec Baldwin) y Barbara (Geena Davis) son un feliz y joven matrimonio que sufre un accidente de auto. Al volver a su hogar todo parece normal, pero al poco tiempo se dan cuenta de que realmente murieron y quedaron atrapados entre los vivos. Justo en el momento que comienzan a lidiar con la idea venden la que era su casa y llegan unos nuevos, pero extraños inquilinos: la familia Deetz, quienes no tienen miedo de estos aficionados fantasmas y terminarán siendo ellos el verdadero problema. La única que parece entenderlos es Lidia (Winona Ryder), la hija incomprendida y depresiva que no se siente de este mundo y que, incluso, puede verlos.
Desesperados, Adam y Barbara deciden llamar a Beetlejuice (Michael Keaton), un desagradable, exagerado y caótico “exorcista de vivos” que se encarga de ayudar a los fantasmas a cumplir sus propósitos. El problema es que las buenas intenciones de Beetlejuice terminarán siendo una trampa para cumplir sus propios propósitos.
Como curiosidad, si ponen atención, encontrarán en una de las escenas que Beetlejucice tiene en su cabeza una pequeña figura de Jack, famoso personaje de The Nightmare Before Christmas que Tim Burton estrenó en 1993. Esta edición especial, además, cuenta con tres capítulos de la serie animada de Beetlejuice (A-ha!, Skeletons in the closet, Spooky Boo-tique) que en Chile dieron en los años noventa y causó furor entre los niños (incluso se hizo un juego para Nintendo).