En solo cinco meses en el rugby universitario estadounidense, Marco Valenzuela ha logrado destacar en su equipo Notre Dame College, alcanzando reconocimientos y títulos en una disciplina con pocos representantes nacionales en el extranjero.
por Cristóbal Montecinos C. / fotografía Sonja San Martín D.
En un alto durante sus vacaciones en Concepción, Marco Valenzuela Jaramillo (22) muestra orgulloso sus premios obtenidos en la última temporada de rugby universitario en Estados Unidos, donde se desempeña como segunda línea en el equipo de Notre Dame College. Un trofeo que lo reconoce como el jugador más dedicado, una medalla recibida tras conseguir el título del torneo de Conferencia, otra por el título regional y una credencial por el tercer lugar alcanzado a nivel nacional con su equipo confirman su positiva experiencia en Norteamérica, donde llegó recién en agosto del año pasado luego de recibir una beca deportiva para estudiar business en la Universidad de Notre Dame, ubicada en Cleveland, Ohio.
“Todos estos premios son valiosos, pero el primero es muy importante, ya que es un reconocimiento a nivel personal y me lo entregó la universidad, en la ceremonia de deportistas que se hace cada año al finalizar la temporada”, comenta.
Nacido en Nueva Jersey, Estados Unidos, Marco llegó a Chile con cinco años de edad. Sus padres, Marco y Patricia, ambos chilenos, decidieron regresar a Concepción junto a sus tres hijos: Marco, Cristián y Natalia.
¿Cómo nace tu afición por el deporte?
Al llegar a Concepción me matricularon en el Colegio Saint John’s, del que egresé en 2011 y donde ponen mucho énfasis en el tema deportivo. Así, desde pequeño practiqué tenis, fútbol y rugby, aunque este último con más seriedad cuando estaba en cuarto medio.
¿Qué tan en serio te lo tomaste?
En cuarto medio comencé a jugar por Old John’s y luego de salir del colegio continué participando hasta llegar al primer equipo. Mis padres nunca me presionaron para seguir con esto y nunca pensé que esta disciplina me sería útil para estudiar en el extranjero.
¿Cómo surgió la posibilidad de estudiar en Estados Unidos?
Al egresar de cuarto medio, entré a estudiar ingeniería comercial a la Universidad San Sebastián. En tercer año, junto a un amigo y compañero de universidad, Francisco Gurruchaga, se nos ocurrió la idea de ir a estudiar a Estados Unidos, postulando a diversas universidades a través de becas deportivas. Finalmente, solo postulé yo y me aceptaron en la Universidad de Notre Dame, a solo tres semanas del inicio de clases.
AVENTURA
Así, Marco dejó amigos, estudios y un emprendimiento laboral junto a su padre, para estudiar business, donde le restan tres semestres para terminar la carrera. “Mis resultados académicos han sido buenos, pese a que entrenamos todos los días y jugamos todos los fines de semana. A los becados nos dan todas las facilidades para desarrollar esta actividad”, dice.
¿Cómo ha sido la experiencia deportiva en estos cinco meses?
Ha sido una tremenda experiencia y la competencia universitaria es profesional. Me entregan todo el equipamiento, ropa, bolsos, alimentos, etc. Alojamos en hoteles cuando viajamos a otras ciudades, los traslados son cómodos y no hay que preocuparse por nada más que jugar y hacerlo bien.
¿Hay más sudamericanos en el equipo de Notre Dame College?
Soy el único sudamericano en la plantilla y el único chileno en la universidad. Los otros extranjeros del equipo son cuatro sudafricanos y un australiano. El preparador físico es el que recluta jugadores extranjeros y es con quien mantuve contacto antes de viajar a Cleveland. Es un neozelandés que se ha convertido en un gran amigo y que incluso me acompañó a Chile en este viaje, porque quería conocer el país.
¿Cómo fueron tus primeras semanas?
Al llegar, jugué mi primer partido por el segundo equipo de Notre Dame College, y al siguiente encuentro fui reserva del primer equipo. Desde el tercer compromiso, fui titular toda la temporada. La adaptación deportiva fue más rápida que la social.
Los resultados fueron muy positivos…
Ganamos la liga de Conferencia, que reúne a equipos de tres estados y nos permitió jugar un torneo regional, donde fuimos campeones. Luego, competimos en los playoffs nacionales, donde derrotamos a Furman y Salisbury, y alcanzamos la semifinal, donde perdimos ante Wisconsin Whitewater, que finalmente resultó campeón. Logramos el tercer lugar nacional tras vencer a James Madison University y tuvimos el récor de catorce partidos ganados y solo uno perdido.
¿Pudiste conocer otras ciudades?
Viajamos bastante durante la temporada, casi todos los fines de semana. Filadelfia y Nueva York fueron las ciudades que más me llamaron la atención, así como el estado de Carolina del Sur.
NIVEL DEL RUGBY
¿Qué tan valorado es el torneo universitario de rugby?
Todo el sistema deportivo universitario en Estados Unidos es muy valorado y el rugby se ha ido popularizando bastante. El torneo universitario lo organiza la Federación de Rugby de Estados Unidos y tiene el apoyo del gobierno y de marcas deportivas. Hay más apoyo que, por ejemplo, en Chile, dando más oportunidades a los jugadores destacados, con más chances de jugar por la selección adulta y con la posibilidad de jugar en el extranjero a nivel profesional.
¿Cómo has visto el nivel del deporte en la cancha?
Técnicamente, el nivel del rugby estadounidense no es muy bueno e incluso diría que en Chile es mejor. La ventaja de ellos se basa en el tema físico y en la velocidad. Se nota la diferencia.
A tu juicio, ¿qué opciones tienen los rugbistas chilenos de jugar en el extranjero a nivel universitario o profesional?
El rugby chileno ha crecido en los últimos años en el país y ha cambiado la visión desde el extranjero. Varios de los seleccionados adultos chilenos han jugado en Nueva Zelanda, Australia y hay algunos en Francia. Entonces, hay más posibilidades para que los rugbistas nacionales prueben suerte en el extranjero.
¿Cuáles son tus proyectos en el ámbito deportivo?
Al volver a Chile, me gustaría seguir jugando por Old John’s y más adelante jugar por la selección adulta, y quizá probar suerte en el rugby de Nueva Zelanda, Australia o algún país europeo como Italia o España.
“Soy el único sudamericano en la plantilla y el único chileno en la universidad. Los otros extranjeros del equipo son cuatro sudafricanos y un australiano”.