El miedo no está en su vocabulario. Tiene recién dieciocho, pero ideas muy claras frente a su futuro en el circuito, donde ya cosecha frutos. El más reciente fue en un campeonato en la Regióndel Biobío, logro que lo motiva a traspasar fronteras para perfeccionarse en Estados Unidos.
por Soledad Meléndez R. / fotografía Andrés Gutiérrez V.
Solo sabía que le gustaba el deporte. La adrenalina de superar sus propios obstáculos, de estar en una cancha, de sentir los aplausos del público. Por eso Nicolás Luna probó en distintas disciplinas desde que aprendió a caminar. Incentivado por su familia, cada vez que un deporte le gustaba, todos corrían a apoyarlo.
Hoy está a punto de emprender un viaje de perfeccionamiento a Estados Unidos, con el objetivo de profesionalizar su performance. Sabe que no será fácil, por todo lo que implica estar lejos de casa. Pero está dispuesto a asumir el desafío porque tiene claro que, con esfuerzo, los triunfos tienen mejor sabor.
¿Cómo parte tu interés por esta disciplina?
Comencé a los catorce años cuando fui a ver cómo practicaba un amigo y de a poco me fui interesando, me llamaban la atención los saltos, los trucos en el aire, la adrenalina. Una vez que tuve mis primeros logros, se convirtió en algo importante de mi vida.
¿Se pierde el miedo al riesgo con tanto entrenamiento?
Como siempre digo, una persona que practica un deporte extremo no conoce la palabra “miedo”. He tenido muchos accidentes, me recupero y sigo practicando. Es parte de lo cotidiano, aunque eso no significa que dejemos de lado las medidas de seguridad básicas, que son imprescindibles, sobre todo cuando se está empezando.
¿Cuáles son las habilidades necesarias para practicar esta disciplina?
Lo principal es tener buena resistencia, equilibrio, concentración y amar la adrenalina. Logrando todas estas habilidades y entrenando mucho, ahí recién puedes pensar en presentarte a un campeonato. Lo interesante es que todos podemos cultivar la resistencia y el equilibrio. También la concentración se ejercita. Cada campeonato tiene condiciones especiales para las que hay que prepararse.
FAMILIA
Estudiante del colegio Inglés - Alemán, vive en Antofagasta con su madre Carolina Heredia y sus hermanos mellizos Antonia y Diego. Su familia es un pilar fundamental en el desarrollo de su deporte, sin el cual no podría seguir en una disciplina que no cuenta con apoyo oficial en el país ni de las organizaciones privadas. Ese factor tristemente común entre los deportistas emergentes, provoca en Nicolás una particular visión del entorno, pues debido a la escasa o nula colaboración existente, muchos jóvenes quedan fuera de competencia sin siquiera tener la posibilidad de demostrar sus talentos.
¿Cuál es el rol de tu familia en los logros que hoy tienes como deportista?
Ellos cumplen un rol muy importante. Mi madre siempre me apoya y me acompaña en todas y mi padre siempre me ayuda cuando me toca viajar a algún campeonato o a practicar algún truco a otra ciudad. Él es quien costea todo, mis pasajes, estadía y viáticos, sin mencionar los entrenamientos, suplementos alimenticios, tratamientos médicos cuando me lesiono. Es una larga lista de ítems. Si no fuera por mi familia, no tendría posibilidades de hacer lo que amo y para lo que soy bueno.
¿Cuál es tu opinión frente a la siempre cuestionada falta de apoyo hacia los deportistas?
El poco apoyo de los empresarios y del sector público hace que nuestras familias se transformen en nuestros únicos auspiciadores. Creo que disciplinas como el fútbol y el tenis son importantes, pero está claro que los chilenos ganamos medallas en otros deportes que aparecen poco y nada. Es como mendigar para representar a la región o al país.
¿Cuál es la deuda pendiente con esta disciplina?
Creo que efectivamente hay algunos avances, pero si lo comparamos con otras ciudades siento que estamos lejos de tener una infraestructura acorde a lo que realmente necesitamos. Además hay temas de mantención que son importantes, porque no se trata de construir explanadas y después olvidarse.
¿Cómo equilibras los tiempos y las prioridades como el estudio y también el disfrutar como cualquier joven de tu edad?
Dedico entre cuatro a cinco horas diarias para practicar, pero trato de mantener un equilibrio, siempre priorizando mis estudios. También dejo tiempo para compartir con mi familia y mi novia, Paulina Molina, que me acompaña y me tiene mucha paciencia.
¿Cómo definirías la escena local del BMX, según tu experiencia en campeonatos, como el de la ciudad de Los Ángeles donde resultaste campeón?
Creo que el nivel es bueno, existen muy buenos exponentes, me parece que hay talento para salir a pelear campeonatos. Lo pude demostrar trayendo la copa a Antofagasta.
¿Qué significó obtener el primer lugar en este certamen?
Salir a competir a otra ciudad, con rivales de un buen nivel, y salir campeón fue una experiencia muy buena y de la que me siento muy orgulloso. En todo momento pensé en mis padres, todo se lo debo a ellos que siempre están apoyándome. Más que una sensación puedo decir que me sirvió para darme cuenta de que debo creer más en mí, que todo lo que uno se propone se puede lograr. Por eso se afianzaron mis ganas de salir a perfeccionarme fuera de Chile y creo que muy pronto podré viajar a Estados Unidos. Creo que podría mejorar mucho si puedo entrenar algunos meses allá.
¿Cuál ha sido la figura clave en tu proceso de preparación y entrenamiento?
Uno siempre tiene un referente; para mí, el norteamericano Garret Reynolds es una figura y ejemplo por su técnica y gran nivel.
¿Te visualizas a futuro entrenando y formando a nuevas figuras del BMX?
En mi mente está perfeccionarme fuera de Chile, ser el mejor y representar a mi país en grandes campeonatos. Logrando todo eso, puedo recién pensar en entrenar y formar nuevas figuras.
¿Qué significa este deporte para ti?
Este deporte aporta mucho a mi vida, he podido viajar por Chile, he conocido grandes amigos, me ha enseñado a que con esfuerzo y siendo perseverante todo se puede lograr.
¿Qué opinas de la juventud actual y cómo crees que el deporte puede aportar a una sociedad mejor?
Siento que debería haber más apoyo a los jóvenes antofagastinos, todos tenemos una historia detrás y diferentes sueños por cumplir. Gracias a Dios cuento con el apoyo de mis padres, de mi familia y puedo hacer lo que me gusta, pero también hay muchos jóvenes que no tienen la misma suerte, que arrastran problemas familiares, vulnerabilidad social, familias disfuncionales y de bajo nivel socioeconómico, que los hace totalmente propensos a caer en los flagelos de la sociedad, me refiero a las drogas, a la violencia y a la delincuencia.
¿Cómo crees que se puede revertir ese escenario?
Hago un llamado a los empresarios y entidades públicas para que crean en otras disciplinas e inviertan más en el deporte, pues el deporte nos enseña muchos valores para nuestra vida y los lazos que creamos con nuestros amigos se convierten en pilares importantes de una vida mejor y más sana.
“Hago un llamado a los empresarios y entidades públicas para que crean en otras disciplinas e inviertan más en el deporte, pues el deporte nos enseña muchos valores para nuestra vida y los lazos que creamos con nuestros amigos se convierten en pilares importantes de una vida mejor y más sana”.