Iluminamos la ciudad con puntos de contacto, una red física y virtual activa donde las personas pueden
interactuar, encontrarse, conocerse o reconocerse. Los pocos edificios de valor arquitectónico que nos quedan
serán puestos en valor para que puedan ser reconocidos y disfrutados en el futuro, claramente diferenciados
de los productos seriados que se distancian de la buena arquitectura y no hacen ciudad.
La ciudad, un destino, una hora, un lugar, unas coordenadas previamente seteadas en google maps… La ciudad de los edificios, de la calle viva y diversa, la ciudad de los bordes desdibujados, de la frontera heredada una y otra vez, la ciudad de ciudades paralelas y de tiempos que a veces parece que se contraponen en todo… El mensaje, un código cifrado, una señal sublime de un emisario digital, enviado por el aire, llega a través de la web directamente a mi reloj pulsera, desde donde se viraliza siguiendo una red de dispositivos móviles que representan cada uno a un individuo o una pequeña comunidad… Una nueva independencia digital, cultural e identitaria surgirá a partir de estas acciones y de estas tribus urbanas, a partir de la nueva organización de redes vinculadas y de la conciencia que esta implica… Al principio se hablaba de participación ciudadana, luego de urbanismo participativo, me gusta más el concepto de urbanismo táctico… El punto de partida será este centro, el centro de la ciudad, el centro de la independencia que esta plaza conmemora y que una vez ya presenció hace doscientos años (algunos historiadores dicen que no es este exactamente el lugar, sino que corresponde a otro punto dentro de la ciudad, en fin)…
La ciudad se ilumina con nueva luz ahí donde se concibe esta Concepción Urbana que no es otra más que mi ciudad. Esta desgastada y maltratada ciudad que con urgencia necesita de proyectos y acciones coordinadas más allá del hacer propio de la maquinaria que ya existe y funciona con movimiento e inercia propia. Ya sabemos hacia dónde se dirige y no es lo que necesitamos para el futuro.
Iluminamos la ciudad con puntos de contacto, una red física y virtual activa donde las personas pueden interactuar, encontrarse, conocerse o reconocerse. Los pocos edificios de valor arquitectónico que nos quedan serán puestos en valor para que puedan ser reconocidos y disfrutados en el futuro, claramente diferenciados de los productos seriados que se distancian de la buena arquitectura y no hacen ciudad.
Tendremos más y mejores espacios para las personas, plazas, parques, áreas verdes urbanas y parques perimetrales con bosques y jardines botánicos en los cerros, junto al río y a nuestras lagunas. Los edificios sumarán superficies verdes en fachadas y azoteas, así como deberán considerar el uso de tecnologías limpias para la producción de energía y captación de aguas lluvia para reservas y uso no doméstico. La movilidad urbana se organizará a partir de la optimización del espacio existente, la automatización y el uso de calles inteligentes con sensores que indicarán flujos (vehiculares y peatonales), estacionamientos disponibles, iluminación controlada, creando anillos de acceso, vías complementarias con mejor transporte público y espacio de uso exclusivo para vehículos menores, como bicicletas, motocicletas y SmartCars idealmente eléctricos… El centro de todo será hacer foco en el ciudadano, en las personas y su calidad de vida.
¿Qué es esto?, dirá usted, ¿cuándo sucederá?, ¿es pura fantasía o una utopía tal vez? ¿Acaso no podemos soñar un futuro próximo sin que parezca una historia de anticipación o ciencia ficción prácticamente imposible? Me pregunto ¿por qué?, tal vez porque, precisamente, creemos que es imposible y preferimos centrarnos en el individualismo. Al iniciar este proyecto Made in CCP – Hecho en Conce queremos integrar y sumar ideas en torno a esta ciudad, a las personas y su cultura. Si cree que puede sumar, lo esperamos, bienvenido a bordo.| contacto@r8.cl |