Decidido a hacer del tenis una carrera profesional, a los trece años se distanció de la familia, dejó su colegio de toda la vida y se alejó de la ciudad que lo vio crecer. Hoy, su día gira en torno a la Academia GT de Hermes Gamonal y un colegio especial para deportistas. Aquí, el singlista entrena y practica duro diariamente para convertirse en el mejor.
por Verónica Ramos B. fotografía Patricio Salfate T.
A su corta edad ya se ha transformado en toda una figura del tenis nacional. En el 2013 se convirtió en el número uno de la categoría doce años y hoy es el número diez de la serie catorce. Seguridad, convicción y muchas ganas de llegar lejos en este deporte es la postura que a Andoni Garmendia le ha permitido posicionarse dentro del ranking y tomar decisiones trascendentales, con altas proyecciones.
De paso por La Serena —ciudad donde llegó cuando aún no cumplía su primer año de vida— Andoni se prepara para compartir con su familia y, también, para competir en un torneo G2, pero esta vez en la serie dieciséis años. Aprovecha al máximo estos momentos, porque desde que él y sus padres optaron por su permanencia en Santiago, el ritmo habitual de Andoni se reduce a dos horas de estudios y el resto del día es para entrenar y prepararse físicamente.
Hasta las dependencias del Estadio Israelita, Andoni llega diariamente para asistir al colegio Olimpo, una institución especial para deportistas de diferentes disciplinas, y para entrenar en la Academia GT de Hermes Gamonal. Vive con una tía y su primo y afirma que a pesar de que la decisión de irse a Santiago no fue fácil, sobre todo para su madre, él ya está acostumbrado a la distancia. “Al principio los extrañaba harto, pero tratamos de reunirnos cada dos fines de semana en Santiago o en La Serena. No ha sido una etapa tan complicada en ese sentido, porque estoy haciendo lo que me gusta”, afirma el tenista.
Comenzó a jugar tenis a los seis años motivado por su padre. Tiempo después comenzó a entrenar con Rodrigo Egaña y a participar en diferentes torneos. En paralelo, también se destacaba en el fútbol, jugando por su ex colegio, la Scuola Italiana, y en Club Deportes La Serena. Eso hasta que a los diez años se decidió con firmeza a seguir su camino, concentrado, únicamente, en el tenis. “Comencé a participar en diversos campeonatos nacionales. En el 2013 gané un GA y varios G1, eso significó convertirme en el número uno de mi categoría doce años, a nivel nacional”, recuerda.
¿Este triunfo te motivó a entrar a la Academia GT?
Quería buscar una nueva forma de jugar y como mi papá conoce a Hermes Gamonal, aquí vimos la posibilidad de poder entrenar mucho más, prepararme físicamente y, además, estudiar. Cuando estaba en La Serena, hacía la vida de un niño normal, iba al colegio todo el día y después iba a practicar tenis dos horas, pero cuando llegaba a mi casa tenía que preparar las pruebas y la verdad es que terminaba muy cansado.
¿Cómo es tu día, hoy?
Parto a las ocho con físico, voy al gimnasio y hago algo de pesas. Luego entreno una hora y media tenis y a las doce me voy al colegio. Por la tarde, vuelvo a hacer físico por algo más de una hora y hasta las seis, nuevamente, tenis. En total, practico tenis cuatro horas diarias.
¿Fue una buena decisión?
¡La mejor! Ha sido un año súper positivo y de grandes satisfacciones por los avances, pero de bastante exigencia, también. He aprendido a conocer mucho más el ambiente del tenis y eso me gusta.
¿Y cómo es tu relación con Hermes Gamonal?
Me aconseja y hablamos bastante. Cuando me frustro me dice que tenga paciencia, que todo es cosa de tiempo. Me calma y me habla del futuro.
¿Aquí cuentan también con sicólogo deportivo?
El sicólogo sabe de tenis, así que me ayuda con las tácticas y cómo manejar mi respiración. En lo personal, me ha ayudado mucho, en especial, antes de enfrentar un torneo. Generalmente, las sesiones son dos o tres veces a la semana.
¿Te has sentido cómodo con este ritmo de alto rendimiento?
A veces me siento muy cansado. Las exigencias son altas y tiene mucho sacrificio, pero en cualquier deporte que uno quiera profesionalizar, el resultado dependerá de las ganas e inteligencia que uno tenga.
FULL PRETEMPORADA
A los once años viajó solo y por primera vez fuera del país. Compitió en los torneos junior más importantes de Estados Unidos: el Orange Bowl, el Eddie Herr y el Little Mo. “Llegué a la final, pero no tuve una participación muy destacada. Fui a aprender de esta experiencia y a conocer el nivel de los jugadores”. Un año después participó en el Sudamericano en Paraguay y, luego, en el América Cup en Estados Unidos.
Este año, en la gira COSAT en Uruguay, llegó a octavos de final en G1 y en el último partido venció al número tres de ecuador, Omar Maldonado. Hoy, Andoni se prepara para participar nuevamente en el Campeonato COSAT, en Lima. Su objetivo es luchar por obtener puntos para el ranking sudamericano, evento que se disputará en el verano del 2015. Estará cerca de dos meses en gira, pero antes, se tomará dos semanas de vacaciones, pues la pretemporada, como él dice, “será full”.
¿Qué expectativas tienes en esta gira?
Los mejores seis de diez torneos entrarán a la gira europea. Quiero hacer lo mejor que pueda para quedar entre los seis clasificados, de un total de más de cuatrocientos tenistas que disputan el título.
¿Te sientes confiado en que así será?
Siempre hay que tener actitud positiva y ganas.
¿Tienes algún referente en el tenis?
El español David Ferrer. Me siento identificado con él porque es luchador y trabaja harto el punto.
¿Cuentas con empresas que te respaldan deportivamente?
La empresa regional que me ha ayudado mucho es Celta. También me auspicia Prince con indumentaria y Kilimanjaro, con ropa deportiva.
RESISTENCIA Y CONVICCIÓN
Terminar entre los top ten de la categoría catorce años y continuar cimentando un camino de triunfos para llegar a ser el número uno en el 2015, es la meta a corto plazo del singlista de ojos calipsos y brillantes. Su paso reciente por La Serena dejó sus frutos, imponiéndose como campeón en un G2 serie dieciséis años. En la final debió enfrentarse con el tenista de la zona, Johan Westphal, logrando un triunfo y una actuación que refleja la confianza y tesón del joven deportista.
Además de este logro, Andoni está orgulloso de suhermano Josu, quien con nueve años sigue sus pasos en el tenis y ya ha comenzado a disputar sus primeros torneos. “Participamos juntos en este torneo que se disputó en el Club de Tenis en La Serena y llegó a la final de su serie doce años.
Eso me pone muy contento, porque además veo que le gusta y juega bien”, comenta Andoni.
¿Cuál crees que es tu mayor fortaleza deportiva?
Siempre respondo las pelotas y fallo poco. Ahora estoy jugando mucho mejor los puntos importantes y cuando el partido se alarga, tengo más chance de ganar, porque tengo muy buena resistencia.
¿Y el partido más largo estando en competencia?
Contra Tomás Rodríguez jugando un COSAT G4. El partido se extendió por tres horas y media.
¿Qué avances importantes has notado desde que estás en la academia?
Físicamente no me canso tanto y el apoyo técnico de mis entrenadores ha sido muy importante. Hoy me siento más completo, porque antes defendía mucho y este año aprendí a atacar más. Fue un proceso de cinco meses para lograrlo.
¿Con qué sueñas?
Quiero llegar lo más lejos que pueda y ser reconocido mundialmente. Después, cuando sea adulto, me gustaría tener una academia, enseñar y viajar con los niños a los torneos.
“Ha sido un año súper positivo y de grandes satisfacciones por los avances, pero de bastante exigencia, también”.