Esta mujer confiesa que su vida es el arte y que por motivos familiares no pudo dedicarse a su verdadera pasión: la pintura. Asegura que si se hubiese dedicado profesionalmente a la pintura desde los diecisiete años, tomando cursos y viviendo para el arte, ella no estaría aquí.
Por Camila Millán A. / Fotografía: Andrés Gutiérrez V
Rosel Núñez es un artista bastante peculiar, muy buenamoza, con mucho estilo y muy patiperra, ya que por diversas situaciones de la vida le ha tocado establecerse en muchos lugares, dentro y fuera de Chile. Actualmente, lleva viviendo un año y medio en Antofagasta, después de haber vivido quince años en Cochabamba, Bolivia.<br /> A los catorce años descubrió que el arte era lo suyo, cuando estaba en el colegio en Concepción. Durante la enseñanza media le tocó una profesora que fomentó mucho sus capacidades, lo que fue realmente importante para ella. "Mi profe siempre me decía que me dedicara a esto, porque era la mío". En cuarto medio, Rosel quería estudiar arte, pero su familia, que era muy tradicionalista, se lo prohibió, por lo que tuvo que dedicarse a otra cosa. "Decidí no estudiar y me puse a trabajar. Luego pasaron dos décadas donde nunca más tomé un pincel, imagínate". Después de casarse, junto a su marido y su hija, se trasladó a vivir a Bolivia. Y fue ahí, luego de veintisiete años, donde retomó su veta artística. Hoy, se puede dedicar profesionalmente a su pasión.<br /> <br /> <strong>¿Qué técnicas utilizas?</strong><br /> Oleo con textura, grabados, veladuras, húmedo sobre húmedo, reciclo telas que luego las aplico a la pintura y trabajo con espátula.<br /> <br /> <strong>¿Te sientes identificada con alguna corriente artística?</strong><br /> Sí. El surrealismo, el abstracto, todo lo que sea crear de la nada, me carga copiar y por eso no realizo paisajes ni retratos.<br /> <br /> <strong>¿Eres autodidacta o te has profesionalizado?</strong><br /> Mixto. Porque tomé clases en Bolivia sobre técnicas y cómo abordar el producto, pero además, creo fehacientemente que el artista nace, no se crea. Porque por mucho que se estudie, si no se trae esa veta o ese don, los logros y la visión artística no son lo mismo. <br /> <strong>¿Has expuesto tus trabajos?</strong><br /> En cuatro oportunidades. La primera vez fue en Cochabamba, Bolivia, en una exposición colectiva; la segunda fue en la Casa de la Cultura en Antofagasta, pero yo envié mis cuadros desde Bolivia. La tercera, fue en la Biblioteca Viva en el mall y la última, en las Ruinas de Huanchaca.<br /> <br /> <strong>¿Cuánto demoras en tener un cuadro listo?</strong><br /> Mínimo un mes. De hecho, hoy en día trabajo por encargo; la gente me contacta y me explica qué es lo que tiene en mente, cambiamos ideas y luego me pongo a pintar. <br /> <br /> <strong>En el 2010 expusiste, en dos centros antofagastinos, una serie de obras llamada Vientos del Desierto, ¿cómo y qué te inspiró a crearla?</strong><br /> Cuando vivía en Bolivia, normalmente me venía a Chile por tierra, cruzaba la cordillera y el desierto, por lo que en mi cabeza creé muchos bocetos, guardé imágenes y colores. A eso agrégale que cuando llegué a vivir a Antofagasta, hace un año y medio, conocí las Ruinas de Huanchaca y me fascinó su jardín de piedras, aluciné con el contraste de la modernidad, las ruinas, el Enjoy, cemento, tierra, cobre y vidrio. Entonces decidí crear una serie de cuadros de mi llegada a Chile. Comencé a desarrollar una serie basada en el producto estrella de la región que es el cobre y del trayecto de este, desde el momento que es extraído hasta que llega a puerto. Todo esto en un surrealismo total. <br /> <br /> <strong>Actualmente, ¿estás trabajando en algún proyecto?</strong><br /> Sí. Hacer exactamente lo que hice con mis obras de la trayectoria del cobre, pero en todo Chile. Me gustaría poder recorrer de Arica a Punta Arenas, incluyendo Isla de Pascua, y retratar la esencia de cada zona. No quiero mostrar lo típico, sino algo diferente de cada rincón de este largo país.<br /> <br /> <strong>¿Cuál es la mayor dificultad a la hora de crear?</strong><br /> El tiempo. Pintar no es sacar tus cosas y hacerlo, se necesita inspiración y para eso se requiere de tiempo.<br /> <br /> <strong>Como artista, ¿qué desafíos te faltan por cumplir?</strong><br /> Dedicarme a esto tiempo completo. Vivir para el arte.<br /> En un concepto, ¿cómo te definirías como artista?<br /> (Ríe)... Soy un diamante sin pulir. <br /> <br /> <strong>¿Tu mayor sueño?</strong><br /> Terminar mi existencia consagrándome en el arte y trabajando con el mundo gastronómico. Y creo que la mejor forma de mezclar mis dos aficiones, sería teniendo una galería de arte con un cafecito.<br /> <br /> <em><strong>"Me gustaría poder recorrer de Arica a Punta Arenas, incluyendo Isla de Pascua, y retratar la esencia de cada zona. No quiero mostrar lo típico, sino algo diferente de cada rincón de este largo país".</strong></em>