Alguna vez te has cuestionado si tomaste las decisiones correctas? ¿Si en vez de no hubieses dicho que sí?, pero ¿qué pasaría si te dan una segunda oportunidad?… Eso es lo mismo que ocurre en The family man (2000), una historia que ha sido catalogada por la crítica como una nueva interpretación de Un cuento de Navidad de Charles Dickens, pero con una trama moderna y distinta a las clásicas películas navideñas.
Jack Campbell (Nicolas Cage) es un exitoso hombre de negocios de Wall Street que, según él, lo tiene todo: dinero, mujeres, reputación, confianza y una atractiva apariencia. Aunque toda su fama y fortuna radica en una decisión que tomó, hace más de diez años, cuando dejó a su ex novia Kate (Téa Leoni) para empezar una carrera financiera.
En vísperas de Nochebuena, sin importarle las familias de sus empleados, deja a todo su personal trabajando en un millonario proyecto. Por eso el destino le da una lección y se encuentra con un curioso personaje que le dará una segunda oportunidad, pero con una cláusula que tiene un tiempo limitado. Es así como Jack despierta la mañana de Navidad y se da cuenta de que al lado suyo está Kate, su antiguo amor, pero que además tienen dos hijos y una vida totalmente diferente juntos.
Del lujo y el éxito pasa a una rutina familiar muy normal y un trabajo que para él es bastante mediocre. Así comienzan sus cuestionamientos y a tratar de retomar lo que alguna vez tuvo. De lo que no se ha percatado Jack es que ahora realmente tiene una vida plena, con una mujer que lo ama con el alma y lo acompaña en todas sus decisiones; amigos incondicionales y dos pequeños hijos que lo abrazan como si fuera el mejor de los padres. ¿Entenderá como Ebenezer Scrooge su moraleja?