El Mercado Central de Santiago, diagonal a Estación Mapocho, antiguamente era donde se movía lo más top de la capital e, incluso, todos los que viajaban a Cartagena en tren se abastecían en este mercado.
El Mercado Central de Santiago se comenzó a construir en 1869 y se terminó en 1872, obra en la que participaron connotados arquitectos de la época y en la que también se dice que don Gustave Eiffel metió algo de mano y diseño. Fue nombrado monumento histórico en 1984 y, en el 2012, la National Geographic lo destacó como el quinto mejor mercado del mundo (lo más probable es que haya ganado el de Barcelona por su tamaño, calidad y limpieza).
Mi idea es hablar de un icono en la capital para que lo vayan a recorrer, sepan su historia y la gran picardía que posee… que solo se conoce al recorrer sus pasillos con una gran oferta gastronómica y de pescados, todos muy frescos (primero llegan al terminal pesquero en Lo Espejo y de ahí van al mercado).
Un lugar para recorrer y ver cómo se ha conservado en sus ciento cuarenta y dos años, que desde su construcción ha resistido varios terremotos y se mantiene intacto. Está a dos cuadras de La Piojera, de las clásicas empanadas fritas que están por detrás del mercado y diagonal a la clásica Estación Mapocho, que se está evaluando para que vuelva a ser estación de trenes hacia la costa.
Además, recuerden que está a cuatro cuadras de la Plaza de Armas y de todo el casco histórico de Santiago. Ustedes dirán que en sus regiones también hay algún mercado, pero este tiene mucha historia y de lunes a lunes está lleno.
Por último, les voy a contar que en España, por el año 1500, construyeron una embarcación a vela especialmente para el comercio, la que luego sirvió para las peleas con corsarios y piratas (a la cual le agregaron cañones para una mejor defensa). Hasta la fecha no se tiene claro su nombre, pero es tan conocida que hasta la Sonora Palacios en Chile le creó una canción. Sí, me refiero al Galeón Español… la embarcación más conocida y buscada por todos los buscadores de tesoros, ya que la historia cuenta que viajaba a América cargada de monedas de oro y lingotes de plata, vajilla de la realeza, barriles con vino y cervezas.
Todo lo que había en Europa se mandaba arriba de los galeones y muchos de ellos naufragaron por exceso de peso o mares muy bravos, sobre todo en el Estrecho de Magallanes, por eso se dice que hay en las costas de Chile, repartidos por todas partes, galeones sumergidos con oro.
Recordando esta historia les recomiendo conocer un verdadero tesoro en el Mercado Central, se trata del Restaurante El Galeón, que encalló en esta costa sin mar y se encuentra sin oro, pero con deliciosas centollas, locos, ceviches, cervezas chilenas artesanales, los mejores vinos y atendido por su dueño, mi amigo Pancho. Él está todos los días velando por la calidad y atención de sus clientes y miles de extranjeros que lo visitan. El día que fui a visitarlo había chinos, brasileños, alemanes, gringos y más…
Los invito a recorrer y comer en el Mercado Central y probar toda esta maravillosa gastronomía chilena, celebrando el fin de año con nuestros mariscos. Un abrazo y que pasen buenas fiestas.
¡Salud!