Tell Magazine

Columnas » Nicolás Larrain

EDICIÓN | Diciembre 2014

Son dos preguntas nomás

Nicolás Larraín, Publicista y conductor radial
Son dos preguntas nomás

Puede que estos sistemas invasores le funcionen a la empresa o a gente que tiene tiempo para atender ese llamado, pero también debe haber otros que quedamos medio choqueados con esta experiencia y ahora cuando veo o me nombran esa marca, me pongo tiritón.

Todo pasa tan rápido que estamos cada vez más apurados y el mayor problema de eso es la gente que te quita tiempo sin importarle cuán apurado estés. El caso más dramático que he sufrido es con un llamado telefónico que recibí para decirme que había sido seleccionado para la entrega de la nueva tarjeta de crédito de un banco con todo tipo de beneficios, restaurantes, casinos, salones vip, tiendas premium, etc. Debo haber recibido seis llamados primero, en un período de una semana y media, a los cuales siempre contesté con evasivas y siempre pedía que me enviaran un mail, pero ellos me decían que eso no lo hacían.

Al séptimo llamado, accedí a escuchar y realmente, como ya no me los podía sacar de encima (señorita, no quiero más deuda… - no, si esto no le va a provocar ninguna deuda. ¿está segura que esto no tiene costo?... - no), terminé aceptando el envío de esa tarjeta. En ese momento (y yo siempre apuradísimo, hablando cortante) me empieza a hacer preguntas personales, Rut, dirección, sueldo, cargo, etc. etc. No podía creer lo que me estaba pasando y no podía decir que no, no me escuchaban, no podía cortar, me parecía mal educado, no sabía qué hacer, le dije que iba entrar a un túnel pero nunca cortó. Ya al final del llamado y cuando creía que ya cortaba, me dice: “le voy a pasar a mi supervisor para confirmar este llamado”. Creí que me moría en ese instante. Le digo: señor, le tengo que cortar y me dice: “señor, si es cortito, son dos preguntas nomás”.

Después de esa experiencia traumática quedé choqueado y, sobre todo, totalmente negativo hacia la marca que me hizo este suplicio. Lo conté en la radio y me escribió un gerente de ese banco para ofrecerme ayuda, pero no supe qué escribirle. Es tan personalmente sutil el problema, tan específico, tan traumático que es imposible arreglar lo ocurrido. Puede que estos sistemas invasores le funcionen a la empresa o a gente que tiene tiempo para atender ese llamado, pero también debe haber otros que quedamos medio choqueados con esta experiencia y ahora, cuando veo o me nombran esa marca, me pongo tiritón.

Relaciono este episodio con múltiples experiencias invasoras en el último tiempo, que me hacen creer que el desenfreno por vender en las grandes compañías es tan grande que ya da lo mismo si en el camino quedan algunos heridos. Famoso en internet es el llamado de un cableoperador cateteando a un pobre trabajador al que no lo dejan ir al baño tranquilo y que no tiene ni uno para contratar ese servicio. Anda tú a atrasarte en el tag o en una tienda por departamentos; el nivel de llamados, mails, cartas, aun cuando ya has pagado es, a lo menos, torturador. Y aun cuando puede ser culpable del atraso no es normal contratar a treinta personas para cobrarte.

El último acoso de moda es la encuesta de calidad de servicio. Yo no sé cuánta gente contesta eso, pero les juro que se están yendo literalmente al chancho. Pido un sushi a domicilio y fácil he recibido cuatro solicitudes de evaluación a las horas de haber tragado. Hoteles, pizzas, grandes tiendas, tiendas de ropa, de juguetes, bancos, todos quieren saber cómo me fue, cómo lo pasé, si me gustó o no me gustó. Dan ganas de mandarlos un ratito a la…

Yo creo que ahora uno va preferir marcas que te jodan lo menos posible… qué buen slogan “Hamburguesas Nicolás… no te jodemos”.

 

Otras Columnas

El Taj Mahal, un plagio de maravilla
Asia Dónde Vamos
El símbolo
Presta Oído
Amante y bandido
Presta Oído
Evaluando el año
Pilar Sordo
Nuestro Mercado Central
Rodrigo Barañao
The Hoax
Cine Paralelo
DIOS
Monocitas
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+4+3   =