Esta frase refleja el alma de una hermosa mujer, que con su sonrisa y un espíritu fuera de serie, aporta alegría y trabajo a la gente que la rodea. Pero sus ganas de cambiar el mundo y de ayudar, no solo se han quedado dentro de su círculo, sino que se extienden a nivel nacional e internacional a través del Rotary Club Caliche. Lucía tiene claro que para llegar lejos en la vida, “uno tiene que marcar la diferencia y ser agradecido en todo momento”.
Por Camila Millán A. / Fotografía: Andrés Gutiérrez V.
Sentada en su jardín, rodeada de árboles frutales, una gran pileta, una cascada de piedras, peces, tomates, plantas medicinales, palmeras, olivos, eucaliptus, yerbas naturales y un quincho muy agradable, esperaba Lucía Hurtado a ser entrevistada. "Hola, cómo estás, ¿quieres un poco de agua antes de partir?". Es chistoso, porque constantemente esta mujer está tomado agua y, cómo no, si es la dueña de Pronor, empresa dedicada a la producción, embotellamiento y distribución de agua purificada, hielo y agua industrial.
Veinticuatro años viviendo en Antofagasta, hacen que Lucía se sienta hija de esta tierra. "Mis hijos crecieron aquí, estudiaron, se casaron y me dieron tres nietos maravillosos, qué más antofagastinos podemos ser". La empresaria recuerda que cuando llegó a esta ciudad, al segundo día quería regresar, ya que siempre estuvo ligada con el sur de Chile. "Ver cerros sin vegetación me ahogaba, pero cuando aprendes a conocer y a entender que es una belleza diferente, ya no quieres abandonarla", confiesa.
Lucía sabía que lo suyo eran los negocios, las empresas y los proyectos, es por eso que estudió la carrera de Administración en la Universidad de Chile en Talca. Luego, un Diplomado en Gestión de Recursos Humanos y otro, en Administración de Empresas, Marketing Estratégico. Gracias a toda esta preparación previa, esfuerzo, tesón, ganas y apoyo familiar, hoy esta empresaria puede decir con orgullo que fue elegida una de las veinte mujeres destacadas para bicentenario en el ámbito empresarial, el 2010.
Su gran obra es Pronor, la que ya lleva veintidós años en el mercado. También tiene LHC transportes, y además realiza asesorías esporádicas en administración de puntos de venta de combustibles, rubro en el cual trabajó durante diez años antes de independizarse.
Esta es una mujer que trabaja, emprende y deja huella, en especial en el mundo laboral. Y no lo digo yo, sino que fue considerada una de las mejores empresarias del país el año 2008. "Me siento más afortunada que destacada por el nombramiento. Creo que estuve en el lugar y momento preciso, ya que la necesidad de las mineras de tener agua de calidad generó mi proyecto", puntualiza.
Deja muy claro que en la vida uno tiene que ser creíble y esto se debe traspasar a todos los ámbitos de la vida. "Cualquier persona que quiera visitar mi empresa, el día y a la hora que estime conveniente, la encontrará limpia, organizada, con los procesos al día y con el personal trabajando, comprometido con lo que hace", asegura con total convicción. Lucía pasa toda la jornada de trabajo metida en las diferentes áreas de la empresa, le gusta motivar personalmente a cada uno de sus trabajadores, decirles que están haciendo bien las cosas, que son parte de Pronor y que, sin ellos, no estarían donde están.
MIRANDO MÁS ALLÁ DE SU NARIZ
Hace veintidós años que esta mujer participa en actividades sociales acompañando a Humberto, su marido, en ayuda de los más necesitados. Primero, ingresó a Rotary Club La Portada y desde hace seis años es miembro de Rotary Club Caliche donde ha desempeñado varios cargos, incluyendo el de presidenta. Actualmente, es asistente de gobernación, nombramiento que la enorgullece mucho. También es consejera de Coaniquem y junto a otras personas, elaboran proyectos para ayudar a la institución. Por último, es socia activa de Mujeres Empresarias de Chile, institución que tiene a más de tres mil quinientas asociadas. Durante este año, Lucía fue premiada como la Mujer Rotaria Chilena Destacada.
¿Qué es Rotary Club?
Rotary es una institución formada por personas de buena voluntad que brindan servicios humanitarios, promueven la práctica de elevadas normas de ética en todas las ocupaciones y contribuyen a promover la buena voluntad y la paz en el mundo. Uno de los objetivos más importantes, es la erradicación de la poliomielitis a nivel mundial a través de sus vacunas, gracias a su programa Polio Plus.
¿Qué te motivó a ser parte de estas organizaciones?
La vida me ha entregado tanto, que es una forma de devolver lo que he recibido.
¿Qué le aporta a tu vida participar en estas instituciones?
Saber que puedo ser útil para quien sufre y necesita de ayuda, tendiendo una mano a quien vive una realidad dura y cruel. Y por supuesto, recibir el cariño y agradecimiento de las personas. La vida es muy sencilla, "cuando das amor, te devuelven amor, y eso es lo más grande".
¿Sientes que al chileno le falta desarrollar su faceta social?
El chileno es muy solidario cuando la misión es creíble, pero si no está convencido no se motiva, no da porque sí. Hoy, el desarrollo de la gestión social empresarial ha ayudado mucho a preocuparse de esta faceta, ya que hace unos años atrás solo existían las instituciones benéficas.
CIENTO POR CIENTO LUCÍA
"He vivido cada momento que me ha entregado la vida", así de espiritual y agradecida es esta mujer. Cuando comenzamos la entrevista, me dijo que me olvidara y que la dejáramos para después, "conversemos de la vida, conóceme y háblame de ti. ¿Quieres probar mis aceitunas?, están exquisitas, son de mi jardín", asegura, mientras se mete una a la boca. Esta simpleza y cercanía es justamente lo que la hace admirable.
¿Cómo es el día a día de una mujer tan ocupada?
Me levanto muy temprano, me programo para todo y soy muy puntual. Respecto al trabajo, delego muchas funciones en mis colaboradores para poder dejar un tiempo para mí. Este sistema de repartir y confiar la carga de trabajo entre tus empleados, se logra con los años, porque al comienzo crees que si no lo haces tú, nada estará bien hecho. Creo mucho en el trabajo en equipo, eso fortalece a cualquier institución. Un profesor que tuve en la universidad me dijo: "la verdadera medida de los líderes no es el número de personas que le sirven, sino el número de personas a las que ellos sirven", nunca lo he olvidado.
¿Cómo divides tus tiempos entre el trabajo y la familia?
Hoy es muy fácil, tengo hijos grandes y mi marido trabaja en forma independiente, así que nuestros tiempos los manejamos de acuerdo con nuestras necesidades. Cuando estaban pequeños era más complicado, soy muy de piel y cuidadosa de mi familia. Esta manera de ser es un legado de mi madre, ya que todos los domingos almorzamos juntos, celebramos los santos, cumpleaños y todo lo que pudiera transformarse en una instancia familiar. No es por tirarme flores, pero nuestras navidades siempre han sido muy hermosas, llenas de amor y cariño. Además, cada vez que podemos vacacionamos en patota.
¿Cuál es el próximo desafío para Lucía Hurtado?
Mi caminar ha sido a pasos muy firmes porque tengo una tremenda responsabilidad con la gente que trabaja conmigo. Son muchas las familias que dependen de mí y no les puedo fallar, así que trato de mantener bien lo que tengo, para hacerlo duradero y seguro.
¿Te sientes completa?
Totalmente, disfruto a concho lo que hago y motivo a los míos a hacerlo. Eso es lo que debe caracterizar a un buen líder y agradezco la entrega de cada uno de mis colaboradores a quienes respeto mucho y quiero como si fueran mi segunda familia. Mi fortaleza está en ellos, porque con el esfuerzo que desarrollan cada día, me comprometen a seguir adelante. Eso me hace ser una mejor persona.
¿Qué piensas del éxito?
Es difícil de contestar, es tan relativo. Es muy parecido a cuando te preguntan ¿Qué es la felicidad? Éxito es cuando cumples la meta que te propusiste y si te ha costado mucho y nadie te ha regalado nada, como en mi caso, te sientes orgullosa de lo logrado.
¿Crees que eres un ejemplo a seguir?
Creo que es difícil afirmarlo, porque suena egocéntrico y petulante, pero en el fondo de mi corazón la respuesta es sí. Uno es el resultado de una historia de esfuerzo, trabajo, de diferentes vivencias y entregas.
En tres conceptos, ¿quién es Lucía Hurtado?
Comprometida, tenaz y querendona (ríe). Soy una mujer feliz y agradecida por lo que la vida me ha dado, un marido cariñoso, dos hijos increíbles que son la razón de mi vida y soy una abuela chocha de tres lindos nietos Nicolás, Benjamín y Barbarita.
Humberto, tu marido, ¿qué papel tiene en tu vida?
Humberto es el hombre a quien amo, ha sido un tremendo compañero, motivador y me ha ayudado a cumplir mis sueños.
"(Me aporta) Saber que puedo ser útil para quien sufre y necesita de ayuda, tendiendo una mano a quien vive una realidad dura y cruel. Y por supuesto, recibir el cariño y agradecimiento de las personas. La vida es muy sencilla, "cuando das amor, te devuelven amor, y eso es lo más grande".