Es complejo ser profesor en Chile. Un docente gana aproximadamente 0,6 veces el sueldo de una profesión similar, aunque todos nuestros hijos pasen gran parte del día con ellos, preparándose para el futuro. Por eso, en un entorno regido por el éxito material, cuando uno de nuestros hijos, amigos o sobrinos declaran su voluntad de estudiar pedagogía, la primera pregunta que surge es ¿estás seguro?
por Claudia Zazzali C. / fotografía Maximiliano Troncoso C.
Al leer los testimonios de cinco estudiantes de pedagogía, nos damos cuenta de que aún hay quienes sí entienden que junto con cumplir sus sueños, estos jóvenes están convencidos de que la educación es la clave para superar las desigualdades y dar mayor libertad a las personas.
KATHERINE HERRERA (22)
Pedagogía Básica con Especialización en Matemáticas y Ciencias Naturales en la Universidad Católica del Norte.
¿Por qué estudias pedagogía?
Siempre quise enseñar y siempre quise enseñar matemáticas. Matemáticas me gustaba, pero en realidad mi objetivo es dedicarme toda la vida a trabajar con niños. Por eso quiero trabajar en lo que me hace feliz y qué mejor que ver cómo estoy transformando vidas.
¿Alguien de tu familia es profesor?
Mi abuelo y mis tíos son profesores, pero no influyeron en mi decisión. Quizás gracias a ellos pude ver la realidad de la profesión en cuanto a sus complejidades, pero nunca cuestioné mi vocación.
¿Cuál fue el profesor que más te inspiró en tu adolescencia?
Una de mis profesoras de matemáticas, que se preocupaba de que cada uno de sus alumnos pudiéramos entender, sin importar cuántas veces preguntáramos. Enseñaba de una manera especial, hacía las matemáticas más interesantes de manera que todos nos sintiéramos atraídos y lográramos aprender.
¿Sientes que podrás mejorar el futuro de nuestra sociedad?
El mismo hecho de trabajar con niños pequeños nos da la oportunidad de formarlos, ayudar a su desarrollo como personas, demostrándoles que son capaces de lograr cosas, que el día mañana son ellos quienes van a hacer la diferencia.
¿Qué sello te gustaría dejar en tus alumnos?
Me gustaría que mis alumnos se queden con la seguridad de que son capaces de hacer todo lo que se propongan, siempre que sean perseverantes y buenas personas.
TANIA ORELLANA (21)
Pedagogía Básica con Especialización en Lenguaje y Ciencias Sociales en la Universidad Católica del Norte.
¿Por qué estudias pedagogía?
Nunca supe qué estudiar hasta que estuve en cuarto medio. Cuando vi mi puntaje y pensé en todas las opciones que podía tomar, decidí pedagogía porque iba a hacer algo más; más que construir edificios, más que trabajar con minerales, iba a trabajar con personas, educarlas y formarlas.
¿Alguien de tu familia es profesor?
No, nadie. En mi caso, mis papás están súper contentos con que haya decidido estudiar pedagogía. Mi hermana entró a estudiar pero no siguió, así que el hecho que yo haya entrado y escogido esta profesión, para ellos ya es un logro.
¿Cuál fue el profesor que más te inspiró en tu adolescencia?
Una de mis profesoras de enseñanza media, de filosofía. Ella nos enseñaba la filosofía de una manera diferente, no la hacía aburrida. Nos cambió la manera de ver el mundo. Recuerdo cuando nos enseñó el “mito de la caverna”, que relata cómo se saca al alumno de la oscuridad y se lleva a la luz, y me puso a pensar en que quedaban muchas personas que necesitan ser guiadas y que yo, en mi trabajo, podía hacer un cambio y llevarlos lejos.
¿Sientes que podrás mejorar el futuro de nuestra sociedad?
Definitivamente. Una de las funciones más importante es la del profesor, podemos cambiar vidas. Todo lo que hacemos por los niños, lo van a llevar con ellos por el resto de sus vidas. Cuando les enseño cualquier cosa y les abro el pequeño mundo en el que están, puedo ver qué tipo de personas serán ellos en el futuro. Si yo les enseño a ser solidarios, serán personas solidarias el día de mañana.
¿Qué sello te gustaría dejar en tus alumnos?
Quiero que cada persona que yo eduque sea una buena persona. Tenemos la responsabilidad de cambiar actitudes, eso es lo que yo quiero, educar buenas personas que nunca se rindan.
Camila Monardes (21)
Pedagogía Básica con Especialización en Matemáticas y Ciencias Naturales en la Universidad Católica del Norte.
¿Por qué estudias pedagogía?
Desde pequeña quería enseñar. Siempre tuve profesores que me inspiraron a seguir con esta vocación y así mejorar las vidas de los niños.
¿Alguien de tu familia es profesor?
Nadie. De todas maneras, siempre me apoyaron en la decisión, más ahora que están viendo los frutos.
¿Cuál fue el profesor que más te inspiró en tu adolescencia?
Una de mis profesoras de matemáticas. En el paso de la educación básica a la media, bajé mucho mis notas, no entendía. Cuando llegó ella en segundo, de un momento a otro me incentivó y ayudó a subir de nivel, en un momento en el que, incluso, me había frustrado con las matemáticas.
¿Sientes que podrás mejorar el futuro de nuestra sociedad?
Sí. La sociedad, la comunidad se basa principalmente en la educación. Si tenemos una buena educación tendremos una buena comunidad. Si hay buenos profesores, que motiven y que sientan amor por lo niños, podríamos cambiar el mundo.
¿Qué sello te gustaría dejar en tus alumnos?
Me gustaría que fueran felices. Uno se educa para la vida y si no se e feliz, de nada sirve. Quiero que me recuerden como una profesora que les mostró que todo se puede superar.
Romina Licuime Licuime (23)
Egresada Pedagogía en Lenguaje y Comunicación Universidad de Antofagasta
¿Por qué estudias pedagogía?
Porque siempre fue mi vocación, además, considero que es la mejor manera de contribuir a la sociedad porque todo depende de la formación que haya recibido la persona, es decir, nosotros como profesores estaremos constantemente contribuyendo en el aprendizaje y accionar de los estudiantes.
¿Alguien de tu familia es profesor?
Tengo un tío que siempre ha estado en ese rubro, él era subdirector del internado de Vallenar y, a pesar de que cerraron el internado, sigue trabajando en un liceo nocturno.
¿Cuál fue el profesor que más te inspiró en tu adolescencia?
Cuando era adolescente, tuve varias profesoras que me inspiraron, como la profesora Sara, ella era mi profesora jefe y su especialidad era música, entonces recuerdo que las evaluaciones eran bastante entretenidas. Además, mi profesora de lenguaje, la señorita Gloria, quien siempre se preocupaba de que estuviéramos bien emocionalmente… decía que así podríamos rendir bien en los estudios. Y como ingresé muy joven a la universidad me inspiré en profesores que, a mi parecer, son grandes personas y profesionales, como lo son la profesora Mailing Rivera y el profesor Wilson Cortés.
¿Sientes que podrás mejorar el futuro de nuestra sociedad?
Creo que cada persona es capaz de contribuir en la sociedad. La diferencia recae en que si un profesor trata bien a los estudiantes y su enseñanza es significativa, estaremos formando buenos elementos para el futuro, ya que hoy, los niños y niñas pasan la mayor parte del tiempo en los colegios.
¿Qué sello te gustaría dejar en tus alumnos?
Me gustaría que los alumnos se dieran cuenta de que todos son capaces, de que con esfuerzo todo es posible y que así podrán tomar sus propias decisiones, sin temor a equivocarse.
Sergio Olivares Silva
Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales en la Universidad de Antofagasta.
¿Por qué estudias pedagogía?
Creo que ninguna otra carrera entrega la satisfacción de ser el maestro o el ejemplo a seguir del futuro de las personas. Algunos dicen: “Pueden pasar años de haber hecho clases a un estudiante, pero si sabes que fuiste buen profesor, ese estudiante, el día de mañana, ya sea en veinte o treinta años, te seguirá diciendo profe’’.
¿Alguien de tu familia es profesor?
No, de hecho hay muchos ingenieros, pero soy el único al que le motiva el área de la pedagogía
¿Cuál fue el profesor que más te inspiró en tu adolescencia?
Mi profesor de biología fue quien me inspiró por su metodología de enseñanza y entrega. Como anécdota, él me dejó repitiendo en segundo medio, ya que como todo adolescente, me encontraba en una edad complicada y mostraba cierta rebeldía a la hora de actuar. Estaba con malas notas y me tuve que preparar muy bien para el examen. Ahí me di cuenta de la facilidad que yo tenía para aprender biología. Aprobé el examen, pero él me dijo que había demostrado que podía y que era injusto para mí aprobar con un cuatro. Esa reflexión hizo cambiar mi vida totalmente.
¿Sientes que podrás mejorar el futuro de nuestra sociedad?
Es complejo porque en Chile no se valora el desempeño de un profesor, la educación está regida por un sistema que valora más el mercado, y no la base del conocimiento.
¿Qué sello te gustaría dejar en tus alumnos?
Más que un sello, me gustaría dejar una influencia, que los estudiantes aprendan a valorarse y a conocer sus potencialidades y habilidades. Para que en el futuro sean grandes profesionales y, antes que eso, grandes personas.