La propuesta fotográfica Ríos y ruralidad, del fotógrafo Fernando Melo, profundiza con bastante agudeza en aspectos insospechados del paisaje campesino de la Región del Biobío.
Aquí radica el valor cualitativo del trabajo en exhibición, puesto que la disciplina fotográfica en estas latitudes se mueve en devenires urbanos, periféricos o marginales. Sin embargo, la aproximación de Fernando Melo hacia escenarios paisajísticos rurales es en extremo intimista, en búsqueda de visualidades inexploradas, pleno de asociaciones simbólicas, como cuerpo temático cultural complejo, frágil y de fugaz transfiguración.
El conjunto lo componen veintitrés fotografías de mediano formato, misteriosa iluminación y conmovedor tratamiento cromático. Estas imágenes son capturadas en tres momentos o estaciones temporales: crepúsculo, noche y alba. Mientras la luminiscencia natural ya se ha ido y da paso a la invasión intencionada de una iluminación artificial o simplemente el baño lumínico sutil de la luna, las escenas toman forma, textura y color.
Los ríos, por otro lado, son cursos de agua, estrechos esteros y algunos casi secos, cuyos nombres solo saben los lugareños. No aparecen aquí los grandes afluentes de oficial denominación en los mapas.
El resultado final es un paisaje único que solo es posible gracias a la toma fotográfica con énfasis no en la simpe tradición contemplativa o captura documental, sino más bien al ejercicio de relativización visual y temporal de estos espacios paisajísticos rurales mediante la intervención lumínica intencional.
Esta muestra fue financiada por el FONDART Regional 2014.