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EDICIÓN | Noviembre 2014

Hojas de papel

Carolina Larrea, paper maker
Hojas de papel

En enero próximo abrirá el primer Centro del Papel y el Libro Chile, es doctora © de la Universidad Politécnica de Valencia, representante para Latinoamérica de la IAPMA ¿Su especialidad? Hacer hojas de papel. Ponga atención, aquí conversamos con una autoridad sobre un material que hace la historia y hoy está de moda: el papel.

por Elisa Collins V. / fotografía Andrea Barceló A.

Voy camino a una casa ubicada en Ñuñoa, a entrevistarme con Carolina Larrea, representante para Latinoamérica de la IAPMA y una de las asesoras internacionales de la mejor revista sobre papel que existe en el mundo, la Hand Papermaking Magazine. Ya me enteré que es profesora de la Universidad Católica, magíster y doctora © de la Universidad Politécnica de Valencia, de donde viene recién llegando; una exponente más de ese grupo de destacados profesionales y artistas chilenos, para los cuales la estrecha geografía de nuestro país a veces es un traje demasiado ajustado para sus enormes capacidades.

Toco el timbre de una casa de barrio, con antejardín, una mini huerta y un inquieto weimaraner a la puerta: “hola Elisa, pasa por aquí, mi taller está en el jardín atrás”, Carolina me saluda amable con unos rasgos evidentemente asiáticos. Mientras voy detrás de sus pasos a través de algunas ventanas laterales de la casa, observo grandes violonchelos y meses de trabajo. Entramos a la pequeña cabañitataller, inundada por música clásica. Oye, Carolina, ¿tú tienes algún ancestro asiático por casualidad?, le pregunto. “Reconocido, no que yo sepa, pero con esta cara, todos en Japón me hablan en japonés”, responde entre risas mientras me prepara un café.

HOJAS DE PAPEL

Carolina es experta en hacer papel de forma artesanal, como los ingleses dicen muy bien, es una hand paper maker. “Imagínate que yo comienzo desde este pedazo de corteza de árbol y termino en esto, una hoja de papel natural, confeccionado ciento por ciento de manera artesanal” comenta.

¿No necesitas de ninguna máquina en el proceso de confección?
No, necesito cocinarlo con carbonato de sodio, apalearlo con madera para separar las fibras de la celulosa que finalmente se transforma en una pasta. A esta pasta le agregas algunos mucílagos vegetales y ya puedes formar papel con la ayuda de algunos bastidores.

Parte importante de su tesis doctoral es la práctica del arte como conexión con la naturaleza “de esta manera, la práctica de cualquier arte te conduce a una meditación activa, es algo que yo aplico en mis clases en la universidad”, explica. Un claro ejemplo de esto último, es cuando vemos a Carolina sacar de un cajón un pedazo de corteza de árbol de Morera y nos dice: “esta corteza queda transformada en esta hoja de papel” y agrega, “lo que le enseño a mis alumnos son papeles hechos en base a plantas, van a la feria y recogen tallos de zanahorias, de betarragas, de alcachofa, de flores de lacanto, de maíz, se puede hacer papel de cualquier planta, cada una tiene un color y una textura propia”, cuenta.

Carolina (www.carolinalarrea.com ) es autora de su propia obra sobre el papel que produce, la que ha expuesto en diversos lugares del mundo, el último fue el Museo della carta e la Filigrana en Fabriano, el más antiguo pueblo papelero de Italia. A través de litografías o transferencias desde fotocopias, traspasa imágenes al soporte de papel: “con diluyente traspasas los pigmentos desde las fotocopias al papel”.

¿Por qué decidiste hacer este trabajo de transferencia de imágenes al papel que confeccionas?
Yo antes de meterme de lleno al tema del papel, estudié fotografía y en el papel encontré la mezcla perfecta de lo que quería hacer: trascender esa artificialidad, esa plasticidad de la fotografía, sin perder su sentido de registro. Cuando hice la primera transferencia de foto al papel dije: “esto es lo que quiero, una foto, pero no perfecta”.

VIAJES AL ORIGEN

La obsesión de Carolina con el papel como material la ha llevado a recorrer recónditos pueblos de Japón y oriente, donde comienza la historia del papel allá por el siglo II antes de Cristo: “el papel es transversal a la economía, a la política, a la religión, a la filosofía, a la botánica, porque fue material de intercambio, de pago de impuestos, de traspaso de conocimientos, fue material para vestirse y para construir. En el área religiosa es considerado un medio, el umbral entre el mundo terrenal y el inmaterial. Mucho de los ritos con papel, incluido el origami, están relacionados con las prácticas religiosas de oriente; en todos los templos se quema papel como una forma de purificación”, explica.

La historia del papel está íntimamente ligada a la historia del libro y de su materialidad, a la historia de la seda y del bambú: “hoy en día, el papel es industrializado y no tiene nada que ver con los ciclos de la naturaleza; en la antigüedad estaba íntimamente relacionado con los ciclos de la luz, la luna, las estaciones del año y las cosechas”, agrega.

PRIMER CENTRO DEL PAPEL Y EL LIBRO CHILE

Junto a dos socios y un coloquio en la Biblioteca Nacional a mediados de noviembre, Carolina Larrea se prepara para dar inicio al Primer Centro del Papel y el Libro Chile. “En Chile no hay tradición papelera; en Europa y Estados Unidos el papel tiene otra valoración, la gente compra mucho papel, colecciona trabajos en papel hecho a mano, trasciende lo que es el scrap booking, de tiendas con miles de libretitas, acá es más superficial el tema sin mirarlo en menos”, aclara.

¿Cuáles serán las finalidades de este centro?
Educacionales, formar gente en diferentes niveles. Desde la técnica tradicional, japonesa, islámica, o medieval y tener tres grandes líneas: el papel, la encuadernación y la tipografía. Con esta iniciativa se fomentan y resignifican antiguos oficios dejados de lado por la alta tecnología.

Uno de los leitmotiv del Centro del Papel y el Libro es salir del ámbito netamente universitario, y conectarse con otros Center for de the book alrededor del mundo, “enfocado a gente que sea capaz desde hacer una libretita hasta reconstituir papel antiguo, con todas las características y necesidades para que un libro perdure en el tiempo. Nuestro propósito es que Chile tenga un nicho, que no quede en lo superficial”.

 

“Lo que le enseño a mis alumnos son papeles hechos en base a plantas, van a la feria y recogen tallos de zanahorias, de betarragas, de alcachofa, de flores de Lacanto, de maíz, se puede hacer papel de cualquier planta”.

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