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EDICIÓN | Diciembre 2011

Medicina Aymara

Mundo Empresarial, Aromas del Altiplano
Medicina Aymara

Aromas del Altiplano ha avanzado varios escalones hacia el emprendimiento. No intentan entregar un producto artesanal, sino algo profesionalmente tradicional. Hierbas, como la chachacoma, rica rica y la sipotola son las protagonistas de las líneas de productos medicinales, cosméticos y étnicos que ofrece esta empresa, dando origen a un nuevo concepto de salud, bienestar físico y psíquico.

Por: Soraya Valdivieso V / Fotografías: Andrea Barceló A.

La utilización de plantas para tratar diferentes malestares es una técnica milenaria utilizada en la medicina pasada y actual, sus usos son ilimitados y su capacidad de curación no se discute. Los aymaras son un pueblo reservado, con una cosmovisión y medicina única, que durante años han guardado celosamente sus secretos; sin embargo, Janet Caipa Caipa (42), apelando a un recurso ancestral, se dedica a profesionalizar la medicina aymara.

Entre sus productos destacan las aguas de colonia en  base a esencias, como la chachacoma, que funciona como un relajante natural, o la queñoa, que es utilizada para normalizar la circulación sanguínea. Igualmente, hay sales de baño con extractos de rica rica, que es energizante y afrodisíaca, o la sipotola que relaja y purifica el cuerpo cansado. Y no se quedan ahí, dentro de sus líneas medicinales se encuentra la terapéutica, la antidepresiva, la antiestrés y la expectorante. De este modo, las plantas endémicas del desierto de Atacama, a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar y regadas naturalmente con agua de lluvia, dan origen a un nuevo concepto de salud, bienestar físico y psíquico.

AYMARAS

El pueblo indígena de América del sur, ancestralmente ha estado repartido entre Bolivia, Perú, Chile y Argentina. Aunque su civilización estuvo centrada en Tiwanaku y fue fundada cerca del año 200 a.C., la práctica de la medicina aymara busca establecer el equilibro y estabilidad en sus relaciones entre hombre y naturaleza.
Para Janet Caipa trabajan aymaras recolectoras como Marcelina y Primitiva, esta última con nueve hijos, los cuales colaboran en la tarea de recolección. El periodo de floración en el desierto es cada seis meses, y son ellas las únicas que conocen las técnicas de cosecha y sus tiempos. Las hierbas son traídas desde Carequima y Colchane.

¿Qué percepción ha tenido el público con tus productos?
Ha sido complejo entrar al mercado iquiqueño, aunque la gente que nos conoce admira nuestro trabajo y solicita nuestros productos. Hemos avanzado bastante y gracias a nuestra página web hemos logrado obtener contactos en Europa, los cuales han resultado seriamente interesados en nuestros productos. Ahora mismo estamos preparando un viaje a Alemania.

Entonces están pensando en exportar.
Sí, tenemos un nicho ya estudiado en Europa, desde hace diez meses que estamos negociando con una alemana interesada en nuestros productos, ella pretende abrir un puesto en el paseo más emblemático de Barcelona con nuestra propuesta. Lo que llama su atención es el concepto de sustentabilidad de nuestros productos y que las hierbas provengan de las manos de recolectoras indígenas.

¿Crees que el mercado europeo se abrirá para Aromas del Altiplano?
Sí, claramente somos una necesidad en Europa. Hace un año, con la colaboración de ProChile, fui a la Feria Orgánica en España y gracias a esa experiencia comprendí cómo podría surgir mi iniciativa en el viejo continente. En esa ocasión paseé por la feria con bolsitas rellenas de hierbas, aunque de eso no resultó nada. Siguiendo el consejo de un español, que se interesó en mis bolsitas, es que generé un sub producto, y de esa forma poder entrar a Europa, sobre todo porque la certificación es muy exigente allá.

Fue un consejo certero
Él me explicó que entrar al mercado europeo era complejo y que con las hierbitas, por muy lindo que fuera el envase, no entraríamos. Se podría demorar hasta diez años en recibir el reconocimiento y posterior aprobación, más todo el capital que se perdería en la espera. Entonces me dijo, "haz un sub producto", y nació Aromas del Altiplano.

¿Así de fácil?
No, la verdad fue un camino largo. Yo soy busquilla, una vez de regreso en Chile me dediqué a preguntar por alguna asociación. Con esa intención me dirigí a la Incubadora (de negocios) de la Universidad Arturo Prat. Me dijeron que podría ocupar los departamentos y que si encontraba un colaborador, eso ya dependía de mí. Me dispuse a presentar mi idea a todos los químicos presentes en el departamento y de todos ellos, solo uno se intereso en mi idea, José López. "Me gusta tu empuje, algo tienes", me dijo sonriendo.

¿De esa unión qué surgió?
Primero hicimos jabones, progresivamente fuimos creando las aguas de colonia y las sales de baño, después integramos el Oasis de Pica y nacieron nuevos aromas. Finalmente, formamos un convenio serio con la universidad. Ese fue un paso importante, porque noté que cautivábamos el interés de los demás. Consecutivamente, nos ganamos un proyecto CORFO, el Capital Semilla I y II. El siguiente paso fue la página web, que no sabía que era tan importante.

¿En qué aspecto la alianza con la Universidad Arturo Prat les ha contribuido?
Además de ocupar las dependencias y obtener ayuda técnica, el trabajo colaborativo nos ha servido porque los jóvenes interesados pueden subir al altiplano, conocer nuestros productos e interesarse en ellos, para posteriormente realizar sus tesis sobre nuevos productos o la sustentabilidad, por ejemplo. Eso para mí es fortalecedor, porque le agrega un sentido de seriedad a los productos, no estamos trabajando artesanalmente, sino que profesionalmente.

¿Cuál es el objetivo de su equipo de trabajo?
Somos un equipo de tres personas, todas humanistas, y le damos un valor agregado a la mano de obra. Hablamos de medicina ancestral basada en la cultura de los pueblos andinos con sustentabilidad y real aprecio.
Janet asegura que la extracción de la hierba no tiene ningún impacto ambiental. "Las cantidades que requiero no son grandes, pues lo que hago es extraer la esencia y el aceite".

¿Cuál ha sido el mayor obstáculo en este emprendimiento?
Sobrellevar las disposiciones burocráticas. El Estado impulsa el emprendimiento, pero no lo facilita. Creo que deberían existir facilidades para quienes comienzan un negocio. Por otro lado, estar en la Región de Tarapacá me ha perjudicado.

¿Por qué?
Me cuesta mucho sacar mis productos a otras regiones y el problema es la Zona Franca. Siempre me están incitando a ser usuario de Zofri y me cuestionan por los insumos. Ellos trabajan más para importar que para exportar. Por el contrario, yo apuesto a ser un producto ciento por ciento nacional, con envase, etiqueta y contenido nacional.

HISTORIA

La bisabuela de Janet jamás conoció un remedio, la televisión o un teléfono celular. Eulalia era su nombre y habitaba en un inhóspito sector en medio del altiplano. Eulalia no hablaba otra lengua más que el aymara y sus hierbas eran la fuente de la vida saludable. Fue ella quien crió e instruyó a Janet en el arte de la medicina aymara, además de inculcarle el orgullo por su origen y el respeto por su cultura. "Era un mujer trabajadora y  amante de la naturaleza. Asiduamente me sanó con yerbas y cariños. Me acostumbró a tomar mucho té mezclado con yerbas".
A pesar de la adversidad, Janet logró estudiar, sacar su título de parvularia y fundar un jardín infantil, lo que le permitió obtener los recursos para realizar Aromas del Altiplano.

¿Qué te movió para entrar a los negocios?
El ser mamá soltera. Yo estoy convencida de entregar lo mejor para mis hijos, tal como mi madre entregó todo por mí. Sabía que emprender era la única manera de conseguir que ellos se educaran en lo que quisieran. David (16) y Catalina (14) son mi motor de acción, y quiero que ellos sientan que les entregué lo máximo que logré.

¿Cuál es el significado de las hierbas tradicionales para el pueblo aymara?
Son muy valoradas, las deidades están conectadas con la naturaleza; por lo tanto, algo proveniente de la Pachamama (madre tierra) es poderoso y siempre beneficioso para el cuerpo y la mente humana. Su significado concreto es una salud en equilibrio; en la cosmovisión aymara para estar bien con tu cuerpo. Ellos ocupan bastante las hierbas recolectadas desde diversas zonas del altiplano, cada una con una razón específica.

¿Cuáles son sus puntos de distribución?
Nuestro distribuidor estrella es el Museo Arqueológico de San Pedro "Gustavo Le Paige", a quienes le vendemos en forma exclusiva.  En Iquique nos pueden encontrar en Botánika, ubicada en el supermercado Unimarc de Bilbao, también estamos en Farmax. En Arica, Antofagasta y Calama hay un distribuidor que se dedica a repartir nuestros productos. Para más información recomiendo visitar la página web www.aromasdelaltiplano.cl.

 

"Me cuesta mucho sacar mis productos a otras regiones y el problema es la Zona Franca. Siempre me están incitando a ser usuario de Zofri y me cuestionan por los insumos. Ellos trabajan más para importar que para exportar. Por el contrario, yo apuesto a ser un producto ciento por ciento nacional, con envase, etiqueta y contenido nacional".

 

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