Utilizando materiales reciclados, estas dos amigas apostaron por crear una línea novedosa, sencilla y delicada para decorar las piezas de los más chicos.
por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U.
Ambas son rancagüinas de toda la vida, estudiaron en el colegio Instituto Inglés y hoy son amigas y socias gracias a que son vecinas. Tere (28) estudió relaciones públicas en el Duoc de Santiago; mientras Araceli (32) también se fue a la capital a estudiar arquitectura en la Universidad Mayor. Al titularse volvió a su ciudad natal a trabajar a la oficina del reconocido arquitecto Juan Pablo Morales. Aquí estuvo por dos años diseñando casas y edificios, hasta que se cambió a su actual pega y está encargada de evaluar que las instalaciones de los jardines de la JUNJI de la sexta región cumplan con la normativas que exige esta institución.
Por su parte, a Tere, aunque trabaja como relacionadora pública, siempre le gustaron las manualidades, aprendió a coser de chica, su mamá le enseñó todo tipo de técnicas, y junto a su amiga, decidieron emprender y crear La Tienda de Clotilde, online, dedicada exclusivamente a la decoración de piezas de bebés y niños hasta cinco años.
¿Cómo nació la idea de la tienda?
(Tere) Yo aprendí a coser a los tres años y a tejer a los cinco, gracias a mi mamá que hacía de todo. Siempre me gustó el tema de la manualidad. Y un día las dos empezamos a reciclar cosas como frascos o cajas de frutas viejas y mirando ideas para hacer cosas en nuestro tiempo libre, por internet, se nos ocurrió crear un proyecto. Empezamos haciendo pequeños objetos para regalar a nuestras amigas en baby showers, o bautizos, y así, de a poco, ellas mismas empezaron a pedirnos que les ayudáramos a decorar las piezas de sus hijos.
¿Por qué decoración para las piezas de los más chicos?
(Araceli) Porque nos encantan los niños, y a pesar de que recién estamos embarazadas, justo las dos ahora de nuestro primer hijo, siempre hemos sido “guaguateras”. Además, nos dimos cuenta de que las mamás primerizas son consumistas porque quieren tener la pieza lista y todo comprado antes de la llegada del bebé. (Tere) También nos dimos cuenta de que este nicho, en Rancagua y en toda la región, estaba muy poco desarrollado. La idea es salir de lo común, de lo típico, de lo que hay en el retail y crear cosas distintas, como las de antaño, reciclando todo tipo de objetos, desde pedazos de telas sobrantes, hasta frascos, cajas, entre otros.
LA SEMILLA
¿En qué minuto esto se transformó en algo más serio?
Cuando la gente empezó a pedirnos más y más cosas. Hasta que Macarena Pizarro, la dueña de la tienda baby&kids, de Santiago, vio nuestras decoraciones en Facebook y nos comenzó a encargar algunas cosas. Además, como tenemos distribución de Arica a Punta Arenas, ya que vendemos por internet, hemos mandado accesorios al norte, al Valle de Azapa, y al sur, a Puerto Varas (latiendadeclotilde@gmail.com).
¿Hace cuánto existe la tienda?
(Tere) Hace unos ocho meses, postulamos a un Capital Semilla y lo ganamos. Con esa plata compramos más herramientas, otra máquina de coser, taladro, caladora, materia prima e instalamos el taller en mi casa.
¿Cuáles son sus productos estrellas?
(Araceli) Lo primero que hicimos fueron los frascos para guardar algodones, o las cosas de limpieza que necesitan las guaguas… La gracia es que parecen de vidrio, pero son de acrílico; pintamos las tapas y les pusimos juguetes encima a modo de decoración. También hacemos guirnaldas con banderines, bastidores con dibujos bordados como helicópteros, barcos, autitos… Móviles y sonajeros con pajaritos o barcos que están hechos con relleno, por eso son blanditos, especiales para que los toquen y aprieten. Además, hacemos cajas para guardar los frascos, cajones hechos de cajas de frutas, que pintamos, les ponemos una arpillera como forro y ruedas, la idea es guardar ahí los juguetes y trasladarlos a cualquier parte de forma cómoda.
¿Cuál es la gracia de sus creaciones?
(Tere) Que son hechas con paciencia, mucho amor, y sólo por nuestras manos. Además que ningún producto es igual a otro, son todos exclusivos.
¿Por qué no hacer muebles?
(Araceli) Porque en muebles está todo visto, y las cunas son todas parecidas, igual que las cómodas. Sí hacemos repisas, revisteros, cajitas, ese tipo de cosas donde puedo crear más y hacer la distinción.
¿Algún consejo para decorar?
(Araceli) Ojalá que los muebles sean de color blanco o neutro: repisas, cuna, cómoda. Porque así uno va cambiando los juguetes, los cojines, los móviles, y otros… es decir, lo principal se queda y los accesorios se va reorganizando de acuerdo con la edad de los niños.
¿Cuál es la meta?
(Tere) Ir de a poco, seguir con el tema de las asesorías en decoración, hacer más cosas, diferentes líneas de accesorios, en fin, hartas ideas, pero ojalá en un futuro poder dedicarnos a la tienda por completo.
“La idea es salir de lo común, de lo típico de lo que hay en el retail y crear cosas distintas, como las de antaño, reciclando todo tipo de objetos, desde pedazos de telas sobrantes, hasta frascos, cajas, entre otros”, Teresita Reyes.