Son más de trece años los que lleva Felipe participando formalmente de la Organización Humanitaria por los Animales (OHA) de Coquimbo —dedicada al cuidado y protección de los animales—, pero son muchos más los que ha estado involucrado en estos temas. Hoy, pendiente de la discusión de la Ley sobre Tenencia Responsable de Mascotas, da su opinión sobre esta y otras iniciativas.
por Carolina Farías O. / fotografía Patricio Salfate T.
Es publicista e instructor de surf en la playa de Totoralillo, pero el trabajo que verdaderamente alimenta su alma es su participación en la Organización Humanitaria por los Animales (OHA- Coquimbo), una ONG dedicada a establecer redes para hacer posible la adopción de animales abandonados y que viven en situación de calle.
La semilla de este interés y su amor y sensibilidad por los animales proviene de su familia, especialmente, de su madre. Relata que en su casa era habitual rescatar animales, protegerlos y darles todos los cuidados necesarios, entre ellos, perros, gatos, pelícanos e, incluso, un pingüino al que bañaban todos los días para sacar una espesa capa de petróleo que lo cubría.
Hoy es un referente, ya sea desde su casa en Totoralillo (allí lo buscan para pedir ayuda), desde su página en Facebook o desde la OHA. Su accionar no se reduce solo al trabajo de rescate de mascotas. Estuvo cerca de cuatro años haciendo seguimiento a la tenencia de un león en un circo de la ciudad, hace lobby con las autoridades para acercarlas a las problemáticas animalistas y apoya iniciativas de otras organizaciones.
Reconoce que es un trabajo muy desgastante, pues ni las leyes ni la sociedad se encuentran tan sensibilizadas con la protección animal; entonces, el trabajo de educación es clave.
¿Cuál es la labor de la OHA?
Creamos esta organización en el 2001 y, desde entonces, trabajamos en varios aspectos: denuncia de animales en los circos en la región, campañas a nivel nacional junto a otras organizaciones; protegiendo a los perros sin hogar o “en situación de calle” y, por último, educando a la comunidad en tenencia responsable.
¿Cuál es la diferencia entre los perros “en situación de calle” y los perros callejeros?
Existen los perros que permanecen en sus casas y no salen solos, luego el perro abandonado o en “situación de calle” que vive y muere en la calle y, por último, el perro que tiene casa, pero callejea todo el día. De este último, provienen los principales problemas, porque es un perro que duerme, se alimenta bien, pero sale a la calle a morder, ensuciar y a cruzar a las perras en celo. Su esperanza de vida es solo algunos meses o pocos años ya que los atropellan, se enferman o mueren sin alimento. Para ser más específico, el problema está en el propietario o familia del perro callejero, por eso surge con fuerza la idea de tenencia responsable.
¿Y cuál es la solución a la sobrepoblación de los animales abandonados?
A corto plazo, la dictación de leyes del Estado o comunales, con ordenanzas que apliquen multas y la esterilización masiva. A largo plazo: educación.
REGULACIÓN
Felipe advierte que nuestro país ha llegado a un punto en que la problemática ambiental y la desprotección animal es un tema que está causando problemas evidentes y que las personas y el Estado están comenzando a tomar acciones sobre ello.
¿Hay más personas interesadas en la protección animal?
Es un tema sensible para muchos y que nos vincula a todos. La Presidenta Bachelet fue presionada por los proteccionistas para incorporar algunas medidas en su programa de gobierno y es destacable que en su discurso del 21 de mayo hiciera referencia a la esterilización de más de mil animales. Es increíble la noticia, porque los actos de crueldad más grandes se dieron en su primer gobierno: la matanza de perros de los alrededores de La Moneda; dejar abandonados a los animales de Chaitén porque no los quiso evacuar y que en su mandato se aprobara la Ley 20.216 que reconoce al circo como una actividad típica de Chile.
Y este reconocimiento afecta directamente a los animales…
Cuando hablamos de animales de circo hay que entender que el maltrato es evidente. Viven en una condición de maltrato, desde el momento en que se los saca de su ambiente natural, viviendo en espacios reducidos, con un trabajo itinerante, una precaria alimentación y otros factores más. En Chile, lamentablemente, los animales aún son tratados como bienes muebles.
¿Y qué opinas de la noticia de la esterilización?
La Presidenta dijo que sería tanto para perros de familias de escasos recursos, como de familias más acomodadas. Pero no veo que exista un plan para esterilizar a los perros en situación de calle. No sabemos si los van a incluir dentro de la cifra de miles de esterilizaciones que se propusieron.
¿Entonces, queda a la voluntad del dueño de la mascota?
Claro, porque no es una obligación. El Estado está asumiendo la responsabilidad porque se está dando cuenta que tener tanto perro abandonado es un problema macro que atañe la salud del mismo animal, a la salud pública, al turismo y a la economía local de cada ciudad.
¿Pero la esterilización está incluida en la Ley de Tenencia Responsable que se discute en el Congreso?
Se trabaja en paralelo. Ahora, a nivel interno, se habla de la Ley de “desprotección animal”, pero no hace referencia a la glosa presupuestaria o qué entidad administrará los recursos.
¿Cuál sería la mejor opción?
Que esta responsabilidad recaiga en el Ministerio de Salud. Esperamos que los recursos no lleguen a las municipalidades, porque con ese dinero se resolverán otros temas que son más urgentes para ellos.
¿Qué opinas sobre aumentar la cantidad de refugios?
Lo ideal es que no existan refugios ni albergues, pues la población de perros abandonados o en situación de calle se reproduce más rápido que la capacidad de adopción. Por eso, se piensa en la esterilización como una medida a corto plazo. Una buena idea es que existan postas veterinarias en cada ciudad o comuna.
¿Qué otras falencias ves en este proyecto de Ley?
El proyecto no incluye a las mascotas como sujetos de rescate de la ONEMI. Tampoco se sanciona el abandono y no se incluye el deporte federado, como es el caso de la regulación del rodeo. Por otra parte, aún nos basamos en un artículo muy antiguo de la Constitución —el artículo 291 del Código Penal— que sanciona el maltrato a animales con presidio menor a grado máximo, es decir, de sesenta y uno a quinientos cuarenta y un días y una multa de uno a diez ingresos mínimos. Todo ello, siempre y cuando se compruebe el maltrato y muchas veces, estas son causas que se van cerrando por falta de pruebas.
PRIORIZAR LA ADOPCIÓN
Felipe añora ver un futuro cercano, donde las personas tengan en su mente y corazón el respeto y cuidado a los animales, aunque la experiencia de estos años le hacen sentir que ese tiempo todavía es distante. Aún hay mucho camino que recorrer, pero insiste en que la clave es la educación de la población.
¿Cómo abordan ustedes el trabajo de educación en tenencia responsable?
En tres focos. El primero es la educación a las autoridades; luego a la población en general, a través de las juntas de vecinos, clubes deportivos o individuos particulares. Y en tercer lugar, educando a los niños; es el grupo más gratificante. Si los profesores no refuerzan estas temáticas en la escuela, es fácil que se vuelva letra muerta.
¿Pero este trabajo es más bien espontáneo?
La cantidad de trabajo en este tema es igual a la sensibilidad que tiene tu corazón o tu alma. En la medida que eres más empático o sensible con el dolor de un animal, vas a dedicar más tiempo y recursos. Hago un llamado a la población, sobre todo al grupo ABC1, que en vez de comprar, piense en la posibilidad de adoptar mascotas. Esta información la pueden revisar en www.ohachile.wix.com/adoptatumascota
¿Qué opinas de los criaderos de animales?
Debiesen existir ordenanzas que fiscalicen a los particulares que lucran con los animales.
¿Llegaremos a la situación de países desarrollados, como Suiza, que contempla una disciplina muy alta en la crianza y responsabilidad de mascotas?
Creo que es una utopía, pues en nuestro país aún hay necesidades básicas que no están cubiertas, por ejemplo, la misma educación; por tanto, el tema de las mascotas no es una prioridad. Para hacer más cercana esta quimera se deben generar cada vez más iniciativas personales y que se propicie con mayor fuerza la educación en sensibilidad hacia los animales ¡esto es la base!
“El Estado está asumiendo la responsabilidad porque se está dando cuenta que tener tanto perro abandonado es un problema macro que atañe la salud del mismo animal, a la salud pública, al turismo y a la economía local de cada ciudad”.