Los entendidos afirman que es toda una promesa y, paso a paso, lo está demostrando. Es el número uno en su categoría a nivel regional y, a sus trece años, tiene muy claro que para llegar lejos debe entrenar, concentrarse en la cancha y sumar buenos resultados. Convertirse en un golfista profesional es su sueño; estar entre los mejores, su principal anhelo.
por Verónica Ramos B. fotografía Patricio Salfate T.
En abril de este año, se lució en las canchas del Club de Golf Las Araucarias, en Buin. Entre ciento cuarenta y un jugadores, Jan Hellema Medina demostró todo su talento y con setenta golpes se llevó la copa Mejor Score en su categoría y, en la general, uno de los mayores reconocimientos que reafirman su ascendente y prometedora carrera deportiva.
A sus trece años —con una madurez y una seguridad desbordante— se sienta en el living de su casa, junto a una tibia chimenea, y comienza a relatar su corto, pero intenso y fructífero camino por el green.
Su padre, Bernhard Hellema, fue quien, por primera vez, lo llevó a una cancha de golf. Tenía solo seis años y recuerda que le gustó, porque se relajaba. Un mes después, Jan inició sus clases con el profesor Alberto Chacana y afirma que hoy, más que un entrenador, es su amigo.
Comenzó a participar en diferentes torneos de clubes de la zona y su presencia dio que hablar. El pequeño Jan empezó a ganar y esto lo motivó a continuar con las prácticas y a ser más competitivo. Cuatro años y medio estuvo entrenando en las canchas del Club La Serena Golf, hasta que, en noviembre del 2012, ingresó a la liga Golf Action, lo que le ha permitido participar en diversos torneos en Santo Domingo, Rancagua y Santiago.
El juego largo se convirtió en su mayor habilidad. Tres veces a la semana entrena en La Serena Golf. Practica cerca de una hora y media y los sábados por la tarde, sagradamente, juega los dieciocho hoyos.
¿Se te hizo fácil entrar en la competencia?
No, porque al principio no sabía cómo competir. Me presionaba mucho y estaba muy ansioso, eso me jugó en contra. Cuando me adapté a este cambio, logré mayor confianza y comencé a ganar los torneos.
¿Qué consejos recibiste?
Mi padre siempre me decía que me enfocara solo en el juego y no en los resultados. Antes de entrar a un torneo, mi profesor me recalcaba “no hagamos ningún cambio de swing, solo juega pelotas y hazlo tranquilo, sin presiones”.
¿Cuál fue tu primer gran logro?
Ganar el torneo que se disputó, en noviembre del 2012, en el Club de Golf Los Lirios, en Rancagua. Estaba empatado con otro competidor, pero se eligieron los mejores últimos tres hoyos y gané el primer lugar de los nueve hoyos peque.
“QUIERO SER GOLFISTA”
Es el segundo de cuatro hermanos y el único que se dedica a este deporte. Cursa octavo básico en el colegio The International School y a su corta edad es categórico en afirmar que si practica golf, es porque quiere dedicarse a esto.
¿En qué te enfocas cuando juegas?
En el golpe por golpe, eso es en lo único que pienso. Si pego mal un tiro, me enfoco en que debo salir adelante con el otro. Juego sin mirar los resultados y nunca estoy pendiente de cómo voy.
El golf es un deporte prácticamente solitario, ¿eso te acomoda?
No me molesta el hecho de que sea un deport individual. Ahora, muchas veces mi papá me acompaña en los torneos y me va tranquilizando, en especial, si durante el juego estoy en un lugar geográficamente incómodo o difícil.
¿Cuál es tu próximo desafío?
A fines de septiembre, participaré en un torneo en Las Rocas de Santo Domingo. Me gusta jugar en esa cancha… estoy entrenando y enfocándome para esta competencia. Durante este período, converso mucho con mi profesor para mejorar y solucionar ciertos problemas. Analizamos los tiros y mi swing. Vemos qué hice mal y cómo puedo perfeccionarlo. En la medida que voy mejorando en las competencias y en cuantos palos hago, voy ganando puntos que se acumulan hasta fin de año y esto permite clasificar en el torneo The Optimist International Junior Golf Championships, que se realiza en Estados Unidos.
¿The Optimist es el siguiente paso?
Ahora estoy enfocado en los torneos locales. Siempre pienso en las competencias a corto plazo.
¿Profesionalizarte en el golf es tu sueño?
Desde que empecé a jugar golf he soñado con eso. Si me dedico y me va bien ¿por qué no podría ser golfista? Cuando termine el colegio, pienso irme a Estados Unidos para estudiar medicina y obtener una beca deportiva. Quiero ser golfista, pero al mismo tiempo seguir una carrera universitaria.
¿Y por qué quieres serlo?
Porque el golf hace que me olvide de todo. ¡Lo único que pienso es en jugar! Este deporte requiere de mucha disciplina y hasta ahora he sido riguroso, por ejemplo, con el silencio en la cancha.
¿Y qué dicen tus padres?
¡Ellos son increíbles!, me apoyan en todo y me acompañan a los torneos. La verdad no sé cómo no les da lata (se ríe).
REFLEXIÓN Y TRANQUILIDAD
En los torneos organizados por la Federación Chilena de Golf, Jan Hellema también comenzó a destacarse y sus principales logros fueron los primeros lugares en individual. La práctica y el entrenamiento durante tres días a la semana, le han permitido perfeccionar su técnica, los juegos largos y el swing. Afirma, en cambio, que el juego corto es su debilidad,
¿Cuál es tu referente en el golf?
Felipe Aguilar y Rory Mcllroy. Ambos me gustan porque son tranquilos para jugar. Si uno es acelerado no consigue mucho en este deporte; es importante mantener la calma y no desesperarse.
¿Y en tu caso, te pones nervioso cuando compites?
En torneos grandes sí. Por ejemplo, en agosto participé en un torneo internacional de menores en Las Brisas de Chicureo y logré el sexto lugar. Al terminar este torneo me preocupé y me puse a reflexionar en lo que había hecho mal. Mi problema, esa vez, fue el juego largo… sé que pude haberlo hecho mejor, pero me desconcentré y estaba muy nervioso.
¿Has jugado en canchas internacionales?
Hasta ahora no he participado en torneos afuera, pero cuando voy a Holanda de vacaciones jugamos golf, con mi papá y mis tíos. En Saint-Tropez, en Francia, me encantó jugar, al igual que en Italia… es que el nivel de las canchas en Europa es espectacular.
¿Te gustaría que este deporte fuese más masivo?
El golf es un deporte de elite y practicarlo no es barato. Además, requiere de reglas de cortesía, hay que ser bien educado y respetuoso. Enojarse, tirar el palo, gritar en la cancha o decir disparates son actitudes que no están permitidas.
¿Partir desde pequeño en el golf es lo ideal?
Creo que sí, porque se necesita elasticidad y el movimiento resulta mucho más fácil. Yo trato de motivar a mis amigos para que jueguen golf, pero me dicen que es fome… que es de abuelos. La verdad es que no es muy común que a los niños les guste este deporte, pero es porque no lo conocen.
¿También requiere de buen estado físico?
Yo camino entre ocho a diez kilómetros y con los palos al hombro. La verdad es que me canso bastante. En un torneo, me puedo demorar entre cuatro a seis horas en el juego y después de jugar dieciocho hoyos, los pies me quedan adoloridos.
¿Te sientes una promesa del golf?
Mucha gente del club dice que seré el número uno de Chile y que seré famoso, pero antes de decir que soy una promesa tengo que obtener buenos resultados. Lo que sí me gustaría es estar entre los mejores.
“Mucha gente del club dice que seré el número uno de Chile y que seré famoso, pero antes de decir que soy una promesa tengo que obtener buenos resultados”.