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EDICIÓN | Septiembre 2014

Talento importado

Steven Holmes
Talento importado

Su pasión por la minería es herencia de su padre, ingeniero en minas que desarrolló su carrera en Bisbee, Arizona. Toda su vida la ha dedicado a forjarse como profesional de una industria clave para el desarrollo mundial, asumiendo cada proyecto con entrega y compromiso. Hoy, luego de un intenso proceso de puesta en marcha, enfrenta con orgullo la inauguración oficial de Sierra Gorda SCM, una de las faenas mineras más grandes de la región.

por Claudia Zazzali C. / fotografía Maximiliano Troncoso C.

Creció escuchando sobre minería en su natal Bisbee, Arizona, cerca de la frontera sur con México. El paisaje rodeado de faenas subterráneas y a cielo abierto fue parte de su vida desde siempre. Por eso suena casi lógico que Steven Holmes eligiera esta industria para forjar su vida con los valores y principios que heredó de su padre, “un hombre íntegro, muy dedicado a su familia y altamente respetado por sus compañeros de trabajo. Él era para mí un ejemplo, a quien yo amaba y admiraba de verdad. Para mi padre la minería era uno de sus amores y fue muy natural que yo eligiera ese mismo camino”.

Radicado desde hace casi tres años en Antofagasta, hoy es Vicepresidente Senior de Operaciones a Cielo Abierto de KGHMI. Esta empresa polaca es la principal accionista de Sierra Gorda SCM, proyecto minero que será inaugurado oficialmente durante octubre y que representa una de las mayores inversiones realizadas en la región, con más de cuatro mil millones de dólares durante su etapa de construcción y puesta en marcha, mil cien empleos directos y más de dos mil trabajadores indirectos.

Steven Holmes señala, además, que otro de los factores atractivos de Sierra Gorda SCM es la implementación de innovaciones orientadas a optimizar los estándares de eficiencia, en cada área de la compañía.

¿Qué representa a nivel personal el proyecto Sierra Gorda?
Sierra Gorda SCM es una de las mayores operaciones de cobre y molibdeno del mundo, lo que además de representar un gran desafío en lo operacional nos ha impulsado a desarrollar una serie de tecnologías totalmente innovadoras que nos permitan cumplir nuestras metas. Construir una gran mina a cielo abierto es una tarea de alta complejidad, pues implica una serie de infraestructuras asociadas que son imprescindibles para explotar el yacimiento de Sierra Gorda y lograr la producción de concentrados de cobre y molibdeno de alta calidad.

Por otro lado, Sierra Gorda SCM es el resultado de la confianza de importantes inversionistas, que han creído en la calidad de la veta y en la capacidad productiva de este proyecto. Esto contribuye notablemente a que Chile mantenga su liderazgo en la producción de cobre y molibdeno, lo que se traduce en estabilidad económica, mejores trabajos y ,por supuesto, mayor desarrollo regional, además de aportar al crecimiento del país.

¿Cómo ha sido el desarrollo de SG SCM?
Como todos los grandes proyectos en el mundo de hoy, el Proyecto Sierra Gorda ha requerido una mayor inversión en recursos y tiempo de lo inicialmente previsto en 2011. Sin embargo, ahora estamos en la fase de puesta en marcha de la planta concentradora y la etapa de pre stripping de la mina está totalmente terminada. Durante toda esta etapa hemos logrado constituir un equipo de trabajo en extremo talentoso, conformado por profesionales en el más amplio sentido de la palabra. Juntos hemos generado una cultura de alto rendimiento, donde nuestros valores como empresa están fuertemente arraigados. Esto incluye el valor de Cero Daño en el que trabajamos con diligencia todos los días, para cumplir con excelencia en la seguridad y la salud de nosotros mismos, nuestros empleados, contratistas, proveedores y en las comunidades, que son nuestros vecinos cercanos. Nos tomamos muy en serio la protección del medio ambiente y por ello contamos con los controles ambientales más avanzados y eficaces que existen en el mundo, para asegurarnos de que cumplimos con los más altos estándares para proteger a nuestra gente, las comunidades y el entorno en el que vivimos.

¿Cuáles han los principales retos de este proyecto?
La construcción de una nueva mina es un proceso costoso y muy complicado. Normalmente, las nuevas operaciones mineras a gran escala toman de doce a veinte años para avanzar en la puesta en marcha. En el caso de Sierra Gorda SCM, el depósito de sulfuro se identificó a finales de 2006, lo que implica que solo han transcurrido ocho años para completar el proceso. Un logro notable. En todo este desarrollo se han mezclado muchas culturas de trabajo hasta construir una sola que nos representa a todos quienes somos parte de Sierra Gorda SCM. Esto también fue todo un reto, pero nuestro equipo ha hecho un gran trabajo en el cumplimiento de esta tarea. SG SCM es una empresa joint venture, entre la polaca KGHM (con 55%) y la japonesa Sumitomo (con un 45%). Dentro de nuestro equipo tenemos trabajadores con más de veinte años de experiencia en distintas empresas mineras, lo que implica gran diversificación en los estilos de liderazgo. Sin embargo, combinando las habilidades de cada grupo hemos consolidado una mirada única de nuestra faena, que se resume en que somos personas que cuidan a personas.

HOMBRE DE FAMILIA

Steve se casó hace treinta y tres años con su novia del colegio, Cindy, con quien tiene cuatro hijos. Su familia está a punto de crecer cuando en octubre nazca su séptimo nieto y aunque no los ve con la frecuencia que él quisiera, son su inspiración para seguir liderando este proyecto.

Además del recuerdo de tu padre ¿qué te acercó a la minería?
Mi padre era un ingeniero de minas que hizo carrera en las filas de la Phelps Dodge Mining Company. Yo seguí su ejemplo y me gradué, en 1983, en la Universidad de Arizona. También trabajé para Phelps Dodge y Freeport McMoRan por veintiséis años. Luego estuve en Asarco, para llegar luego a KGHMI. Mi formación es en Operaciones y Planificación y he trabajado en la ingeniería, operaciones sobre el terreno, la gestión y puesta en marcha de proyectos por casi treinta y un años.

¿Qué es lo que te gusta de la minería?
La gente. Quienes trabajan en esta industria son verdaderamente fantásticos. Operadores, mecánicos, ingenieros, proveedores, todos quienes se relacionan con esta industria comparten la misma visión de integridad y trabajo duro. Tienen grandes valores y después de compartir un proyecto, se convierten en amigos para toda la vida. Esta es una realidad que se vive en todos los países donde la minería ocupa un lugar importante. Los trabajadores mineros se preocupan por sus familias y el entorno en el que trabajan, y hacen del mundo un lugar mejor porque gracias a su aporte, mejora la calidad de vida para todos.

¿Cómo fueron tus primeros proyectos?
Mi primer cargo fue como ingeniero de control de mineral y planificador en la Mina Morenci de Phelps Dodge, en Arizona. Fue una experiencia tremendamente positiva y luego de unos años tuve la oportunidad de dirigir su grupo de planificación minera para algunos proyectos de expansión. Aprendí muchísimo acerca de la minería moderna y sobre buenas prácticas, lecciones de vida que me han acompañado siempre durante mi carrera.

¿Cuándo conociste Chile?
Viajé por primera vez a Chile en 1989 para visitar varias minas aquí, incluyendo Minera Escondida antes de su puesta en marcha, ocasión en que conocí a Bruce Turner, uno de los presidentes de esta compañía. Antofagasta era, mucho más pequeña entonces, pero tenía un carácter increíble y ya entonces se proyectaba como una importante ciudad industrial a orillas del mar. Siempre he admirado y amado a la comunidad aquí, pues vivir en un entorno de desierto y trabajo no es algo fácil.

¿Te imaginaste alguna vez vivir en nuestro país?
Siempre busqué la oportunidad de vivir y trabajar a tiempo completo en Chile. Yo era el gerente general en Mina Ray de Asarco cuando me preguntaron si me gustaría dirigir el Grupo Operativo para la puesta en marcha de un importante nuevo proyecto en Chile, que era Sierra Gorda SCM. Fue una gran oportunidad que no podía dejar pasar, pues son muy pocas las personas que tienen la oportunidad de liderar toda una operación desde el principio. Así que aquí estoy.

¿Cómo fue el proceso de adaptación?
La adaptación cultural es, en realidad, bastante simple. El chileno es muy amable y preocupado, lo que facilita todo. Además, el país ha avanzado con tanta rapidez y se ha modernizado tanto en las últimas décadas que todo fluye fácilmente. Lo más difícil para mí, ha sido aprender el idioma. Mi equipo de trabajo habla inglés y español y por lo general trabajamos en los dos idiomas, pero a veces se vuelve complicado. Es todo un desafío, pero así como hemos enfrentado otros obstáculos, también hemos aprendido a superarlo.

Con tanto trabajo y nuevos desafíos ¿Queda algún tiempo libre?
Estamos en un momento del proyecto en que los momentos libres se hacen cada vez más escasos. Tenemos que preocuparnos de muchos detalles de la puesta en marcha, sin descuidar nuestra prioridad que son las personas. Por eso mismo, cada tiempo que tengo disponible lo dedico a compartir con mi familia y amigos. Valoro el apoyo que ellos me entregan y que compartan mi emoción de ver que este proyecto comenzará su operación y se convertirá en una de las más grandes operaciones mineras en Chile.

 

“Quienes trabajan en esta industria son verdaderamente fantásticos. Operadores, mecánicos, ingenieros, proveedores, todos quienes se relacionan con esta industria comparten la misma visión de integridad y trabajo duro”.

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