Tell Magazine

Entrevistas » Mundo Empresarial

EDICIÓN | Septiembre 2014

Negocio Espumante

Felipe Neira, Viña de Neira
Negocio Espumante

Este joven y recién egresado ingeniero civil industrial volvió la mirada a la tierra de sus abuelos, en busca de un emprendimiento que lo vinculara a sus raíces, donde saca lo mejor de la tierra para conseguir las primeras y únicas cosechas de espumante Cinsault del Valle del Itata y de Chile.

por Soledad Posada M. fotografía Sonja San Martín D.

Las viñas del secano costero del valle del Itata están viendo la luz después de muchos años en que sus uvas eran despreciadas y miradas en menos. Los viñateros locales han redescubierto cepas originales, que han sido del gusto de paladares entendidos en la materia.

Una de estas cepas es la Cinsault, que se encuentra en un noventa por ciento en este valle. Y uno de los viñateros es Felipe Neira, heredero de una tradición vinera que se remonta a los años de la independencia de Chile, cuando, cuenta la historia, su antepasado José Miguel Neira, apodado el Bandido Neira (que le da el nombre a los vinos de la viña), ayudó al mismísimo Manuel Rodríguez en su lucha contra los españoles. Neira, al verse acorralado, le dijo a su familia que huyera al sur y estos se asentaron en la zona de Guarilihue, en el secano costero, a una hora de Concepción. Ahí, entre otras actividades campesinas, se volvieron elaboradores de vino. Y así nació Viña de Neira.

NUEVA GENERACIÓN

Felipe estudia un magíster en finanzas en la UDEC, mientras se encarga del negocio de espumante de su familia, la que tiene las tareas de la viña muy bien asignadas. El papá, José Yamil Neira, se encarga de los vinos secos: Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Cinsault; el hermano, Víctor Neira, de los dulces: Late Harvest de Cinsault y Late Harvest de Moscatel de Alejandría; y Felipe, del espumante, una nueva línea de negocio que empezó, en 2012, con la primera cosecha, y que derivó en dos productos: espumante Cinsault y espumante Moscatel de Alejandría. Desde esa primera partida, el espumante ha destacado en concursos de vino de la zona, como la Feria del vino de Ránquil, donde obtuvo el primer lugar en la categoría de vino espumante. A nivel nacional, el año 2013, la revista Descorchados calificó el espumante Cinsault, con ochenta y ocho puntos, y al espumante Moscatel de Alejandría, con ochenta y nueve puntos, de un máximo de cien (desde ochenta y cinco puntos ya es un buen producto). Y también ha participado en degustaciones, como la Fiesta de la Vendimia de Chillán y Quillón, entre otras.

Para hacer realidad esta idea, en 2013, Felipe ganó un premio Innova, en categoría Prototipo y nuevos negocios. Para él, el mercado del espumante no se ha potenciado en Chile y menos en el Biobío. Las ventas han ido en ascenso, tanto a nivel nacional como internacional, por lo que se vislumbra un futuro solo para brindar.

¿Cómo nació tu interés por el espumante?
No fue una idea propia, el reconocido enólogo Claudio Barría fue el gran visionario. Él vio una buena oportunidad para que nosotros produjéramos un gran vino espumante, convenció a mis padres de embarcarse en esta nueva línea de producción, y ellos me traspasaron su interés. Decidí investigar profundamente el mercado del vino espumante. De hecho, mi proyecto de título para optar a ser ingeniero civil industrial, fue sobre la factibilidad técnica y económica para que Bandido Neira produzca el vino espumante, donde obtuve resultados bastante optimistas.

¿Y Claudio Barría te ha asesorado, posteriormente?
Claudio nos ha ayudado bastante. Sin su asesoría, la calidad del vino espumante que producimos no sería la misma. Me ha guiado, semana a semana, monitoreando el vino según su densidad, acidez y temperatura, entre otros atributos, para mantener el espumante dentro de los estándares de calidad requeridos. Además, constantemente me invita a participar en diversos eventos asociados al vino, siempre expone nuestro vino espumante ante restaurantes, periodistas y diversas personas interesadas en el tema. Y, últimamente, me ayudó a participar para que mi producto apareciera en la única guía de espumantes de Chile.

¿Cómo se logra aunar criterios en una empresa familiar? Todos apuntamos al mismo objetivo. Es importante alinear los intereses de todas las personas involucradas en el negocio, ahí está la clave.

CINSAULT

¿Por qué es especial la cepa Cinsault en la elaboración de espumante?
Nuestra cepa Cinsault, traída de Francia (según dice la historia, por Pedro del Río Zañartu), se caracteriza por ser una cepa muy frutal, que expresa aromas de frutos rojos como guindas y murtillas. Esto debido a que la viña de esta cepa está aledaña a una foresta nativa, captando de esta manera una mezcla de aromas únicos. La cepa Cinsault posee una gran concentración de una levadura natural, la pruina, esta envuelve los granos de uva y está encargada de protegerlos ante adversidades climáticas, además de absorber los aromas del medio y traspasarlos a la uva misma.

¿Cuántas botellas produces al año?
Para el vino espumante se hicieron dos producciones “experimentales”, para conocer el gusto de los clientes por el vino espumante. La primera fue el año 2012, con una producción de doscientas botellas; y la segunda, el año 2013, con cuatrocientas botellas de espumante. Ahora nuestro vino espumante ha logrado gran aceptación y valoración entre nuestros clientes y por eso este año ya están en proceso de producción tres mil botellas.

¿A cuántas botellas piensas que puedes llegar?
No es fácil dar un número, podría mencionar que nuestra capacidad actual para el vino espumante es de diez mil litros (cinco mil litros para el vino espumante Cinsault y cinco mil litros para el espumante de Moscatel de Alejandría), pero tenemos grandes opciones de crecimiento, principalmente gracias a dos socios familiares, el primero es Luis Neira Hinojosa, quien cuenta con la materia prima del vino, la uva, y el segundo socio es Efraín Neira, quien es el máximo productor local de vino y de gran calidad.

¿Qué esperas del futuro?
Espero exportar el vino espumante. La mayoría de las exportaciones de vino espumante van con destino a Japón, Reino Unido, Brasil y Venezuela. Tengo unos contactos en Brasil y allá valoran bastante el vino chileno. Este país puede ser una muy buena opción para comenzar a exportar el vino espumante en el futuro, pero por ahora, me concentraré en las regiones Metropolitana y del Biobío.

¿Qué línea de negocio turístico quieres implementar en la viña?
Hace un tiempo nos visitó un grupo de mineros que quería conocer la viña, y les enseñamos el proceso productivo de los distintos tipos de vinos que elaboramos, les dimos a degustar los mismos y fue una gran experiencia. Tenemos pensado dar la posibilidad a que clientes puedan visitar nuestra viña, mostrarles el proceso productivo del vino y que degusten el vino desde la misma cuba donde se almacena. Otro proyecto es recibir turistas amantes del vino, la naturaleza y la aventura, para que puedan conocer el valle, recorrer largos caminos y conocer la foresta nativa. Estamos en conversaciones con un agente de viajes de Australia y él cree que muchos turistas australianos estarían encantados con esta propuesta. Esperamos que a principios del próximo año vengan los primeros turistas extranjeros a visitar nuestros viñedos.

 

“Nuestro vino espumante ha logrado gran aceptación y valoración entre nuestros clientes y por eso este año ya están en proceso de producción tres mil botellas”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+1+8   =