Pese a que han dejado de ser el punto principal de encuentro, las plazas penquistas constituyen importantes espacios históricos que han ayudado a formar la identidad de la ciudad. A continuación, un recorrido por las principales.
por Cristóbal Montecinos C. / fotografía Sonja San Martín D.
Junto con la Plaza de la República de Valdivia, la de Concepción es una de las dos plazas de Chile que no llevan el nombre de Plaza de Armas. Bautizada como Plaza Independencia, en 1898, es la entidad más antigua de la capital regional del Biobío y uno de los pocos patrimonios históricos que no han sido totalmente destruidos por los terremotos que han azotado a la ciudad desde su traslado desde su antigua ubicación en Penco. En la plaza, el 1 de enero de 1818, Bernardo O’Higgins proclamó la Independencia del país, luego de firmar el Acta en las proximidades de Talcahuano.
Patricio Mora es arquitecto y director ejecutivo de la Fundación Proyecta Memoria, entidad penquista que promueve el resguardo, la conservación y el reciclaje del patrimonio material arquitectónico destruido por catástrofes. A su juicio, la Plaza Independencia es romántica, por sus mobiliarios urbanos, como la pileta, el escaño de estilo francés y sus áreas verdes.
Actualmente, la Plaza Independencia aún conserva su trazado original y cuenta con cuatro elementos principales: la pileta con la estatua de bronce que representa a Ceres, la diosa de la agricultura, y que ha sido reparada dos veces tras el terremoto del 27-F; los monumentos al fundador de la ciudad, Pedro de Valdivia, y al líder mapuche Lautaro; y el quiosco, reinaugurado en 1936, tras haber sido destruido por un tornado.
“La Plaza Independencia debe potenciar sus aspectos únicos, por ejemplo, en 2018 se conmemorarán doscientos años de la firma de la Independencia, y ya se debería planificar un gran evento a nivel nacional, que invite a la reflexión”, afirma Mora.
PLAZA CRUZ
Seguimos el recorrido por otra plaza con un valioso pasado histórico y particularidades arquitectónicas: Plaza Cruz, cuya inauguración oficial ocurrió el 13 de octubre de 1907, pero que fue creada en 1876, como homenaje al recién fallecido general José María de la Cruz, prócer de la independencia nacional, convirtiéndose en la segunda más antigua de la ciudad.
La reja que rodea la pileta es una de sus principales peculiaridades, así como la multicancha y el busto en memoria del general Cruz. “Ese enrejado fue utilizado previamente en la Plaza Independencia, ya que antes la comunidad utilizaba la pileta para lavar su ropa y colocaron esas rejas para prohibir su acceso”, comenta Patricio Mora.
A través del programa “Quiero mi barrio”, la Plaza Cruz fue sometida a diversos arreglos, los que incluyeron una mejora en la luminaria pública, reparación de la pileta y la construcción de un nuevo centro cultural.
PLAZA CONDELL
Continuamos por la Plaza Condell. Inaugurada oficialmente en 1905, y gracias al mismo programa, cuenta hoy con juegos infantiles, máquinas para hacer ejercicios, multicancha, sistema de riego automático y cámaras de seguridad. Estas iniciativas fueron elegidas por los vecinos en un proceso participativo. “Ambas plazas poseen colegios que las “alimentan” diariamente con muchos jóvenes, pero, desafortunadamente, la primera de ellas perdió un aspecto que le daba mucho valor: sus adoquines”, relata Mora.
La Plaza Condell e Independencia cuentan con un Odeón, que permite realizar actividades culturales.
Para el arquitecto máster en Restauración y Patrimonio y doctor (C) en Historia del Arte y Gestión Cultural, Carlos Inostroza Hernández, el rol histórico que han cumplido las plazas Condell y Cruz corresponde al crecimiento hacia el norponiente, a fines del siglo XIX, de la ciudad fundacional de Concepción del siglo XVIII, en el llamado entonces Valle de la Mocha. Este crecimiento de la ciudad fue fundamentalmente de edificaciones industriales y manufactureras, en particular, en el área de Plaza Cruz, además del trazado del ferrocarril por esa zona, lo que generó la extensión de la ciudad hasta él.
PLAZA ACEVEDO
Creada en 1912, en memoria del aviador penquista Luis Acevedo, la Plaza Acevedo recibe a muchos visitantes el fin de semana, atraídos por el Parque Jurásico que funciona ahí desde noviembre de 2008, con cinco mil metros cuadrados de espacio y con réplicas en tamaño real de varias especies de dinosaurios. En el lugar, también se puede visitar el Museo de Historia Natural, que funciona desde 1902, y cuya colección de ciencias naturales alcanza las nueve mil piezas.
PLAZA RENÉ SCHNEIDER
Al contrario de las anteriores, la Plaza Tribunales es netamente cívica. “Sus vacíos en las dos esquinas, crean y le dan monumentalidad al edificio Tribunales, para poder contemplarlo en trescientos sesenta grados, donde este umbral marca un antes y un después entre el Barrio Universitario y el centro de Concepción”, explica Mora.
Ubicada en la intersección de las calles Tucapel con O’Higgins, la plaza lleva oficialmente el nombre del militar penquista y ex comandante en jefe del Ejército de Chile, René Schneider. En el lugar, se emplaza el monumento a Bernardo O’Higgins y un busto conmemorativo del general José de San Martín, además del pedestal de hormigón que sostiene un mástil de bandera, monumento donado por la Armada de Chile a la ciudad de Concepción en 1950.
“Esta plaza posee gran valor arquitectónico y urbano, que perfectamente podría ser Monumento Nacional, por su gran diseño”, señala Carlos Inostroza.
“Destaca su flexibilidad en cuanto a los diferentes usos temporales que se realizan en ella, gracias al suelo sólido que posee, a diferencia de las áreas verdes. Esto permite que existan ferias, eventos culturales e instalaciones efímeras que le dan vida y dinamismo”, agrega Mora.
La Plaza Tribunales posee gran valor arquitectónico y urbano, que perfectamente podría ser Monumento Nacional, por su gran diseño.