Aunque el tema de la mujer ha sido siempre motivo para su arte, la mujer fuerte, la mujer con agallas, pero no se puede dejar de especular que sus pinturas son el reflejo de ella misma, que devela a una mujer inteligente, capaz, tenaz y orgullosa de su género. Una mujer que se apronta a exponer en Nueva York, tras su selección en el concurso Biobío Art in New York.
por Soledad Posada M. / fotografías Sonja San Martín D.
Pilar Ríos nos recibe en su casa, un espacio donde reina el silencio, la paz y mucha armonía; con una decoración simple, pero donde se presiente que cada objeto tiene una historia. Al entrar, las telas están por todos lados, reflejo de su quehacer como artista. De inmediato, surge la palabra inspiración. Y nos aclara: “no sé de dónde viene la inspiración”. Para ella, deben confluir múltiples factores para que exista la anhelada “inspiración”. No es algo que cae del cielo o viene de alguna mágica musa, es algo que nace de lo profundo y se junta con la historia de la persona, el talento innato para las artes, más las ganas y el amor por la pintura. Esto la lleva a realizar cuadro por cuadro, incluso trabajando de a cuatro a la vez, sin cansarse, sin necesitar comida ni agua ni interrupciones.
Ha llegado a una etapa de sosiego y madurez, donde sabe lo que quiere y a dónde va. Un punto en que sus cuadros hablan por ella, con un estilo propio, pero sin perder la esencia y símbolos que la definen. Sin embargo, su talento innato tiene de dónde venir, es sobrina de Pepo, creador de Condorito, y sobrina nieta de Ana Cortés, primera mujer Premio Nacional de Arte.
Profesora básica de profesión, desde 1995 se dedica por completo a la pintura, asistiendo a cursos en Chile y en el extranjero. Ha expuesto fuera del país y ha sido reconocida en concursos de variada índole.
A LA GRAN MANZANA
En la actualidad, fue seleccionada en el concurso “Biobío Art in New York” para exponer junto a nueve pintores de la región: Piero Maturana, Cristián Fuica, Jorge Labarca, María Adriana Larraín, Elisabeth Stüven, María Soledad González, María Viviana Peirano, Luis Guzmán y Carolina Tapia, en la galería Agora de esa ciudad. A esta instancia, convocó ProChile, con el objetivo de dar a conocer y promocionar a los artistas visuales regionales en el ámbito internacional. Las dos obras abstractas que presentó para este concurso fueron inspiradas en joyas del pueblo mapuche. Estas son parte de su serie Tramas, motivada en su atracción por el eterno misterio femenino junto a una búsqueda incesante por la abstracción, que la tiene desarrollando temas relacionados con tejidos y joyas de mujeres indígenas.
¿En qué piensas cuando pintas?
Nada es igual cuando pintas. A veces, tengo ideas preconcebidas en la noche, me duermo pensando en algo y después eso cambia totalmente, se me olvida la idea inicial y vuelvo a recomenzar. La inspiración me puede llegar después de varias horas de trabajo en que he armado y desarmado un tema... Siempre pongo música y cruzo los dedos para que no me llamen por teléfono. Cuando estoy concentrada, me siento en la gloria, me relajo a tal punto que converso conmigo misma y resuelvo cosas. Dejo todo
arreglado mentalmente. Mi taller es mi refugio, no puede faltar ni la música ni un buen mate.
Si pudieras vivir de nuevo, ¿qué cambiarías?
No cambiaría nada. Si rebobino hacia atrás, volvería a hacer todo lo que hice. Todo me ha dado recompensas, lo he pasado bien, soy muy positiva, y todo me lo tomo con humor. Ni siquiera me he planteado el haber podido cambiar algo. Soy feliz con lo que tengo y con lo que he logrado. Me habría gustado, eso sí, que hubiera existido la carrera de arte cuando salí del colegio… porque era mi sueño, pero es lo que me tocó, no se pudo y tuve otras compensaciones.
¿Qué sientes al representar a los pintores de la región en la Feria Arte NY?
Soy muy modesta y humilde con respecto a mi trabajo, entonces me cuesta pensar que voy representando a los pintores de la región. Hay una gran cantidad de excelentes artistas en la Región del Biobío, entonces siento que la responsabilidad es grande. Es cierto que sentí una alegría inmensa cuando quedé seleccionada, porque fue como una recompensa a mi trabajo de tantos años. Además, hubo dos selecciones, una en Concepción y la segunda en Nueva York; eso confirma que mi trabajo les gustó, lo cual me da un incentivo inmenso para seguir pintando.
INSPIRACIÓN
El tema de la mujer en tu obra, ¿qué significa? El tema de la mujer lo he venido trabajando desde hace muchos años, quizás porque emocionalmente me siento ligada a ello por mi condición de género y porque las mujeres de mi familia influyeron bastante en mi formación y pensamiento sobre el rol de la mujer en nuestros tiempos. En mi familia, se han destacado las mujeres de gran fortaleza tanto por el lado materno como paterno. Mujeres independientes, intelectuales, algunas un poco rebeldes para la época, pero muy fuertes y luchadoras, como mi abuela materna que creó la Escuela de Servicio Social, se separó muy joven de mi abuelo, un gringo buenísimo, pero que se volvió a Estados Unidos, y ella sacó adelante a sus hijos sola. Mi madre, que fue una persona muy culta, nos leía cuentos y poemas en nuestra infancia y creo que era una verdadera free spirit, como dicen los gringos. Vivió muchos años en San Pedro, criando hijos en un tiempo en que no existían casas alrededor, muy aislada, hasta que le picó el bichito por estudiar y entró a la universidad después de los treinta años. Al recibirse, formó parte del primer Instituto de Sociología de la UDEC. Mi madre nos inculcó siempre que las mujeres teníamos que estudiar, sacar un título y no depender de un hombre para vivir. Su hermana pintora, Ana Cortés, recibió el primer premio Nacional de Arte que se le otorgaba a una mujer. Por el lado paterno, también había una tía abuela pintora, Olguita Boettiger (uno de sus cuadros de flores está en el Club Concepción) y su hermana Sofía, que se arrancaba a escondidas para salir a volar en avión con un amigo y fue de las primeras mujeres que se atrevió a fumar en público en Concepción.
“Las mujeres tenemos una fuerza interior que no sé realmente de dónde la sacamos. Lo veo a diario en mujeres que me rodean y en mis propias hijas. Sin embargo, todavía no se valora el potencial que puede tener la mujer como líder. Las mujeres que participaron activamente en el desarrollo de la humanidad debieron vencer, en cada caso, el rol asignado ancestralmente: el hogar y los hijos. Por eso creo que somos totales”.
Con Galería Montecatini expuso varias muestras con el tema de la mujer: En 2009, en Antigua, Guatemala, la muestra titulada Santas y Pecadoras. “Las Santas eran las mujeres de bien, las “pálidas” que vivían sin salir de su casa dedicadas a las labores femeninas de la época, y las otras, las Pecadoras, eran las que vivieron al otro lado de la Chimba, las mujeres del pueblo, dueñas de almacenes, madres solteras... yo me inspiré en las Pecadoras”.
El 2010, trabajó el tema de la Mujer en la Colonia y se hizo una muestra itinerante, primero en el Centro Cultural Cervantes, Tokio, y después en Casas de lo Matta, en Santiago. Fue una muestra colectiva de pintoras y orfebres inspirada en mujeres de la época colonial y en las joyas que usaban. Ese mismo año, siguiendo con el tema de la mujer, expuso nuevamente en Guatemala, la muestra Con la fuerza de Eros.
El tema de los caminantes viajeros, ¿qué representa?
Yo trabajo temas que duran años. Es así que, en 2013, comencé una serie que llamé Caminantes Viajeros, quizás influenciada por mis viajes. Mis personajes son caminantes urbanos que se pasean por la ciudad, se detienen en las vitrinas, los parques, observando a los seres que se cruzan, sin ninguna intención concreta, solo gozando a la muchedumbre, prestando atención a lo nuevo, a lo desconocido que pasa a su alrededor. Personalmente, siempre me ha gustado observar a los transeúntes y percibir sus emociones, imaginarse cómo viven, qué hacen, qué sienten.
EL FUTURO
¿Cómo se puede transmitir el gusto por el arte en los niños?
Los niños son verdaderas esponjitas y desde su edad más temprana se les debe motivar a visitar galerías, museos, hojear revistas de arte, tenerles todos los utensilios posibles en la casa para que pinten, recorten, peguen, dibujen, que puedan crear figuras con papel, greda, etc. Incentivarlos para que realicen más artes manuales, de la forma más libre posible, como era antes de que inventaran tanto juego electrónico que les fue extinguiendo la imaginación. Somos los padres los que tenemos que cambiar nuestra mentalidad de paseos al mall por otras opciones, como obras de teatro infantiles, museos, conciertos, etc...
¿Alguna de tus tres hijas heredó algún talento artístico?
Mis tres hijas son buenas para el dibujo y hubieran sido bien talentosas artísticamente, pero se dedicaron a otras profesiones y para mí son excelentes en lo que hacen.
¿Qué esperas del futuro?
Ser una vieja chora, entretenida, estar al día en todo, no perder el humor y seguir riéndome de la vida.
“Mis personajes son caminantes urbanos que se pasean por la ciudad, se detienen en las vitrinas, los parques, observando a los seres que se cruzan, sin ninguna intención concreta, solo gozando a la muchedumbre”