Llegaron de la mano del vintage y se han ido consolidando como piezas decorativas. Son pizarras que en muros, enmarcadas o hasta en el techo, nos invitan a dibujar y escribir. Hicimos salir al pizarrón a algunos expertos y nos llenaron de buenas ideas para recrear en la casa.
por María Jesús Sáinz N.
En el Bazar de la Fortuna recuerdan que hace aproximadamente diez años incorporaron pizarrones en la decoración del Bar Restaurante Liguria. Fue la primera incursión que hicieron con este accesorio Carolina Peña y Karima Berrier, dueñas del bazar. “Existía la necesidad de informar un menú que cambiaba día a día y que tenía que ser un elemento lindo, pues estaría en la entrada de los locales”, comenta Carolina.
Así fue como se les ocurrió poner pizarras con marcos antiguos para agregarle valor decorativo. Hoy notan en esta idea, parte del decorado iconográfico de los clásicos locales de Providencia, un estilo tan acogedor y práctico que muchos lo quieren en sus casas y que ellas mismas han incluido en sus decoraciones.
“Hemos usado pizarras en cocinas, quinchos, salas de estar y piezas de niños”, dice Carolina, quien considera que la idea de incorporar letras a la decoración es muy atractiva y además práctica, pues es posible utilizarlas como recetario, ayuda de memoria o mensajero.
A Macarena Lira, diseñadora industrial y decoradora, también le resultan un recurso familiar. En su trabajo ambientando casas y pilotos ha incorporado pizarras, principalmente en cocinas y habitaciones. “Sirven para que los niños estudien y repasen sus materias en el caso de los más grandes, y en los más chicos, simplemente, para entretenerse dibujando y pintando”. Incluso ha aprovechado las puertas de los closet como pizarrón cuando ha trabajado en espacios reducidos. “Se pueden trabajar con marcos rústicos, lacados de colores para niños, o a veces, con marcos rococó en dorado, para darles un aspecto más vintage”.
HÁGALO USTED MISMO
Con la idea de desarrollar un accesorio práctico comenzó Carolina Decebal-Cuza. De profesión parvularia se interesó en crear pizarrones para recordar las colaciones de los niños o hacer el menú de la semana, pero rápidamente necesitó que se incorporaran de manera armónica con la decoración para que “diera gusto tenerlos a la vista”. Les inventó una estética decorativa y hoy desarrolla, en su Taller Deco Cuza, pizarrones de estilos provenzal, moderno o a pedido.
Por su experiencia trabajando con niños se ha especializado en letreros para poner en las puertas, horarios para los más grandes, percheros y pizarrones para las habitaciones. “Todo niño sueña con rayar las murallas y poder expresarse libremente, y si esto además adorna tu casa y le entrega calidez, aún mejor”.
A los que se animen a pintar sus muros Carolina recomienda elegir un espacio de la casa adecuado, definir la forma y el color, utilizar pintura especial para pizarrón, decorarlo según el estilo y coronarlo con una frase potente.
Así lo hizo María Paz Amarales, quien había visto hace muchos años en una revista una enorme pizarra con recetas y mensajes. Entonces le pareció una idea fantástica. Por eso cuando remodeló su cocina no dudó en pintar un muro de negro y, con la ayuda de una amiga, hacerle un dibujo en los bordes.
De este modo ese espacio, que es donde pasa la mayor parte del tiempo en familia con su marido y sus dos hijas pequeñas, está enmarcado por una pizarra tan útil como bonita. “Ha resultado súper bueno porque escribimos mensajes, las niñitas hacen dibujos y les vamos enseñando las letras, y a veces algo tan simple como un feliz cumpleaños al festejado de turno le da un tono distinto a la semana”.
RECETA PARA ESCRIBIR
Pero la reina de las pizarras parece ser la cocina. Es por lejos el lugar preferido para instalarlas, ya sea pintadas en muros o puestas en un marco. En ellas abundan las recetas, las listas de compra y los menú.
Precisamente si alguien sabe de esto es Matías Vega, quien comenzó como chef para luego especializarse en diseño de cocinas. Ha usado pizarrones en muros, enmarcados (que según dice es lo que más le piden) e incluso ha forrado refrigeradores “para los más valientes”. Recuerda en particular un diseño con un refrigerador en la sala de estar que “quedó muy cool”.
Matías opina que es una buena solución porque “puedes escribir en grande para que todos vean y ya no hay que dejar un papelito chico arrugado pegado al refrigerador o al lado del teléfono”. A su juicio están cada día más de moda. Y es que si bien puede que los pizarrones ya no se usen en las salas de clases, aún están disponibles para reinar en nuestros propios hogares.
Todo niño sueña con rayar las murallas y poder expresarse libremente, y si esto además adorna tu casa y le entrega calidez, aún mejor.