Característico sector de Concepción, toma el nombre del estero que lo cruza y se ubica a un costado de la ciudad, sin perder la frescura y el encanto del campo y la naturaleza. Se consolidó como polo turístico con restaurantes tradicionales, el zoológico y centros recreacionales, mientras que al final del camino descansa la Reserva Nacional, que protege especies originarias y ofrece una alternativa para la aventura.
Por Érico Soto M./fotografía Sonja San Martín D.
Doce kilómetros separan a la Plaza de Armas de Concepción del punto más alejado de nuestro viaje: la Reserva Nacional Nonguén. Así lo advertían las indicaciones, aunque dentro del lugar estaremos obligados a caminar varios más para conocer los senderos que recorren este bosque penquista. Se trata del punto de partida del periplo por el Valle Nonguén, un cercano y a la vez desconocido pulmón verde de la capital del Biobío, y a la vez, un naciente foco turístico de esta parte de la ciudad.
El punto elegido se ubica al este de Concepción, donde a medida que se termina el área residencial, van apareciendo los establecimientos que le dan un nuevo sentido a este espacio, caracterizado por el delgado límite con la naturaleza originaria. El estero Nonguén, que recorre el circuito por el que nos moveremos, le da su nombre al amplio territorio aún natural y donde la humedad y la vegetación mantienen distancia con el plano urbano.
El nombre proviene de la voz mapuche nonkén, que quiere decir "pasar por afuera" o "vadear". Justamente, lo que hace el curso de agua que nace de la unión de dos esteros, el Cumpumpuy y el Redolmo, y que alimenta un sector abundante en flora y que protege a especies en peligro de extinción.
RINCONES DE SABOR
Antes de llegar al área silvestre, hoy protegida por CONAF, nos encontramos con los lugares que caracterizan el sector, y que lo convierten en un cotidiano destino de fin de semana para los penquistas. Deteniéndonos en cada uno de ellos, avanzamos entre típicos restoranes de comida chilena. Es mediodía y las empanadas salen de los hornos, mientras que las mesas comienzan a recibir a los primeros visitantes.
En el "Rincón Criollo" y el "Rincón Campesino", el menú es variado y la nutrida asistencia de comensales avala la popularidad de la que gozan. Cazuelas, costillares y parrilladas llevan el aroma del almuerzo, donde los secretos del campo dicen presente en cada una de las recetas.
Como consolidado polo gastronómico de Concepción, ambos locales forman parte de una ruta turística delineada por un grupo de empresarios, que hace poco se unieron para fomentar la actividad y despertar el interés del público, procurando siempre el resguardo y la preservación del recurso y del medio ambiente.
Así nació el proyecto "Operador Valle Nonguén", cuyo fin es desarrollar productos y servicios en un entorno que realza la naturaleza y las costumbres del campo, implementando un plan de capacitación y nivelación de la calidad, apuntando a una certificación reconocida y valorada por el mercado.
AIRE Y AGUA
Siguiendo en la ruta, antes de terminar el sendero urbano, nos encontramos con "Camino del Agua", un complejo y spa natural ubicado en medio del valle, en un terreno de cien hectáreas donde se levanta una construcción de estilo rústico, pero con todas las comodidades para relajarse y disfrutar. El spa ofrece servicios de piscina con temperatura termal, baño turco, sauna, masajes, restaurante y senderismo, en un entorno que hace olvidar la latente cercanía de la ciudad.
Víctor Santos, propietario del recinto, valora la riqueza que otorga la vegetación autóctona, fauna y cultura semi rural del valle: "El territorio de Nonguén posee una historia, cultura y recursos naturales que son un gran potencial para desarrollar productos, como la elaboración de cerámica, la industria hidropónica, viveros de árboles nativos ornamentales o servicios como senderismo con guías turísticos. Estas actividades redundarán en beneficios de tipo social y económico como mayor empleo, mejora en la limpieza del estero y forestación del entorno del valle".
Otro punto inevitable del recorrido es el Zoológico de Concepción, fundado en 1978, y que hoy cuenta con casi trescientos animales, destacando tigres de Bengala, un oso pardo, leones, jabalíes, pumas, cebras y avestruces, además de una laguna artificial donde habitan aves como cisnes, patos y flamencos. Los últimos "residentes" en llegar al lugar son dos tigres blancos, que desde este año convirtieron al zoológico penquista en el segundo de Chile en contar con esta especie.
El circuito se realiza a pie por medio de la vegetación natural e instalaciones del recinto, que permiten aprovechar la visita a través de los senderos y estaciones de descanso, dispuesto entre las jaulas de las especies y las características naturales del Valle Nonguén.
RESERVA DE VIDA
Después de cuatro kilómetros desde el fin del camino pavimentado, pasando tres puentes y dejando atrás el paisaje rural, la ruta se acaba abruptamente en el portón de acceso a la Reserva Nacional Nonguén. El lugar actualmente está administrado por CONAF y aún no se abre al público, aunque es posible acceder a los senderos preliminares mediante solicitudes especiales.
Fuimos recibidos por Juan Pincheira, guardaparque de la reserva, y quien fue el guía que nos acompañó por el recorrido. Contó que si teníamos suerte, podríamos divisar algunos de los animales que se dejan ver diariamente, seguros en su hábitat natural, como zorros (chillas y culpeos), pudúes o chunchos.
El enorme parque de tres mil hectáreas se mantiene virgen, o escasamente alterado por la mano del hombre. Los senderos apenas intervienen los cerros y humedales, mientras los cursos de agua acompañan con su sonido y la vegetación tupida hace difícil acercarse a las riberas más pronunciadas.
Nos enteramos que el fundo fue el resultado de una expropiación de veintinueve predios particulares a comienzos del siglo pasado (1911). Tuvo como finalidad la protección del agua potable para las comunas de Concepción y Penco, siendo transferido posteriormente a las empresas estatales sanitarias (primero Sendos y luego Essbío). La cuenca del estero Nonguén (sub cuenca del río Andalién), es una de las más importantes de la Región del Biobío. La demanda de la ciudadanía hizo declarar esta zona como área silvestre protegida, lo que se concretó el 2009, cuando su administración fue traspasada a la Corporación Nacional Forestal, naciendo así la reserva.
Avanzamos por los dos kilómetros del angosto y barroso camino, en regular estado luego de la lluvia del día anterior, y de inmediato comprobamos que el paisaje nos regala variedades que no se ven comúnmente. El bosque originario, que en los alrededores fue reemplazado por cultivos agrícolas y plantaciones forestales, aparece en ese recinto con abundancia y singular belleza.
El guardaparque nos muestra las especies nativas y endémicas más valiosas: roble, peumo, lingue, avellano, coigüe, olivillo, canelo y arrayán, entre otras. Entre las más escasas, también nos ayuda a distinguir el raulí, tineo, huillipatagua y el desconocido michay de Nigeria, en peligro de extinción. El terreno también ha servido para la investigación y reintroducción de especies con problemas de conservación, como el pitao, el queule o el michay rojo.
Entre la fauna, la Reserva Nonguén destaca por ser uno de los últimos escondites de la ranita de Darwin, diminuto y camuflado anfibio que también está protegido. El hábitat húmedo, con matorral y bosque nativo, también permite el desarrollo de un centenar de vertebrados en conservación, donde destacan el monito del monte y el coipo, o reptiles como distintos tipos de culebras y lagartos. Las aves también poseen una población única y el lugar se ha convertido en centro de avistamiento de especies representativas, como el aguilucho, la lechuza blanca o el chucao.
Terminamos la visita deteniéndonos en asombrosas estaciones, como saltos de agua, el ex embalse Lo Rojas (ahora humedal) y la unión de dos esteros, para devolvernos por los senderos "Los Chucaos" y "La Confluencia", antes de acercarnos a la zona de picnic y comenzar la retirada. Con algo de cansancio, pero con el entusiasmo y la paz que sólo otorga un entorno así.
NUESTRO DATO
Restaurant Rincón Criollo
Camino Nonguén 1822
Fono 41-2499344