Entre las casas del barrio residencial de Algarrobo se encuentra un deslumbrante hotel boutique, que bajo una fachada colonial esconde el gusto por el diseño y la arquitectura. Sus rincones barrocos, clásicos y a la vez muy modernos invitan a disfrutar de la tranquilidad de su entorno, acompañado por lo mejor de los vinos de la zona de Casablanca.
por María Inés Manzo C. fotografía gentileza de Winery Boutique Hotel
Al llegar a Winery Boutique Hotel de Algarrobo, no pareciera que tras esa entrada residencial se esconde un hermoso hotel, que más bien se asemeja un refugio playero elegante y moderno. Este proyecto comenzó hace dos años —frente al famoso Club de Yates del balneario— por el arquitecto Juan Guadalupe, quien soñaba con tener un hotel de lujo en la playa. Así, junto a un grupo de socios, adquirió la primera de tres tradicionales casas coloniales, que se encuentran contiguas, y destacan por los clásicos muros de piedra mosca y techo de tejas.
La construcción de la primera parte, original de la familia Alessandri, contempló ocho habitaciones, library lounge y una especial cava. Además se construyó un bar junto a la piscina y una moderna entrada con vegetación y dos caminos de agua a sus costados. Para la segunda etapa, se agregó una nueva casa que conectó los dos jardines, con un paisajismo que respetó la vegetación original, cinco habitaciones más y un restaurante.
El interiorismo y la decoración es obra de Guadalupe, quien se encargó de diseñar la gran mayoría de los muebles (distintos tipos de mesas, espejos y sillas negras lacadas), inspirados en sus viajes al extranjero, los tonos neutros y estilo barroco. Además se incorporó un concepto ecológico, llamado eco friendly, con luces LEED y calefacción con paneles solares. Incluso su piscina cuenta con un sistema solar que sube su temperatura un par de grados en el verano.
“Winery es el primer hotel boutique premium de la Región de Valparaíso que recibe el Sello de Calidad Turística de SERNATUR (Sello Q), gracias a su innovador diseño y los más altos estándares de servicio. Estamos muy orgullosos por obtener este reconocimiento, que respalda la seriedad y seguridad que ofrecemos, garantizando a nuestros huéspedes una experiencia de lujo inolvidable, con preciosas vistas, espacios exteriores con rincones íntimos, gastronomía y una cuidada selección de vinos de la zona”, cuenta Sebastián Vidal, gerente general. A ello se le suma que TripAdvisor les otorgó el Certificado de Excelencia este año.
JUNTO A UN BUEN VINO
Al ingresar a las áreas comunes de la primera casona, de dos pisos, nos recibe el elegante library lounge, un concepto que invita a los huéspedes a disfrutar de un libro, los juegos de salón, el bar o una estación self service con café y chocolate caliente, alrededor de una cálida chimenea (con una hermosa rejilla de flores envejecidas). Este espacio destaca por ser un amplio living, muy iluminado, que mezcla el mobiliario diseñado por el arquitecto con muebles, objetos y decoraciones de casas de antigüedades de Chile y el extranjero (como Estados Unidos, Argentina y parte de Europa).
De inmediato se hacen notar las hermosas lámparas de lágrimas, candelabros y dos imponentes espejos que le dan una gran profundidad a la habitación. Los tonos y contrastes, como en todo el hotel, destacan por el blanco, el negro y el gris; además de toques lilas.
En ese mismo sitio, bajando unas escaleras, se encuentra la cava, uno de los grandes atractivos y del cual nace el Winery Boutique Hotel. Si bien es un espacio pequeño, sobresale por tener una gran variedad de vinos (alrededor de ciento veinte etiquetas), la gran mayoría de viñas boutique, provenientes de la zona de Casablanca. En el último tiempo también se han incorporado algunos vinos del Valle de Colchagua y Maipo, más otros espumosos franceses. Como novedad, funciona bajo el sistema de honesty bar, es decir, el huésped elige, descorcha y se sirve el vino que desea, cargándolo él mismo a su cuenta.
La cava tiene en la misma escalera y en un largo y pequeño pasillo la colección de botellas, que se complementa con una antigua vitrina con una fina selección de vinos. Además dispone de una mesita y dos sillones para disfrutar en compañía.
ELEGANCIA EUROPEA
Sus habitaciones se dividen en suites, master suites y superior suites, decoradas con un estilo minimalista, sobrio —predomina el negro y blanco en cortinas, cubrecamas, muebles y divanes—, pero siempre con un look moderno. Destacan los espejos, las hermosas vistas al mar y los pequeños detalles como los bustos de maniquíes tapizados, rosas rojas en floreros de vidrio, amenities H2O o botellas de exclusivos vinos que dan la bienvenida. Bajo el concepto de los mejores hoteles europeos, muchos de los baños se encuentran al interior de las piezas con jacuzzis, algunos sin puerta, pero con separaciones adecuadas. Cabe mencionar que las sábanas son de algodón egipcio, traídas de la India, de seiscientos hilos.
En la segunda casona, de tres niveles, las habitaciones son más amplias y cuentan con terrazas (ideal para tomar un aperitivo o ver la puesta de sol), jacuzzis exteriores y dos piezas con chimenea construidas con piedra mosca y que eran parte de la arquitectura original.
Es en este mismo lugar, pero en el primer piso, donde se encuentra el restaurante Mosto que siguiendo el elegante estilo, encanta con una iluminación muy especial. Sobre las mesas una original instalación eléctrica con pequeñas esferas de cristal, que combinan con las pequeñas lamparitas de pedrería para cada comensal. En la decoración, las mesas y sillas negras lacadas destacan por su tapizado de terciopelo azulado, al igual que los respaldos aterciopelados de color negro.
“Winery es el primer hotel boutique premium de la Región de Valparaíso que recibe el Sello de Calidad Turística de SERNATUR (Sello Q), gracias a su innovador diseño y los más altos estándares de servicio”.